Hola amigos,

Tenemos en la lengua española las expresiones como:
¡Qué aproveche!
¡Qué lo pasen bien!
¡Qué te diviertas!
¡Qué bonito!
¡Qué aburrido! etc..etc...
Las todas tienen acento en el segundo "e"... pero me
llamé la atención que las próximas no tienen esto:
¡Que se mejore!
¡Que te mejores!
Entonces mi pregunta ¿he visto esto bien? ¿Por qué lo es así?


Gracias.

yo sólo pondria el acento en las tres exclamaciones:
¡Qué bonito!, ¡Qué aburrido! ¡Qué lástima!

Las demás:
¡Que se mejore!
¡Que te mejores!
¡Que aproveche!
¡Que lo pasen bien!
¡Que te diviertas!

...realmente significan: Espero que.... ( te diviertas, por ejemplo), y no llevan acento.

¿Me equivoco?
No te equivocas, Syl Emotion: smile

Wikke, llevan acento cuando las frases en las que se encuentran llevan una intención interrogativa o exclamativa.
Es algo complejo y a veces difícil de diferenciar cuándo lleva o no tilde.

qué
. 1. Palabra tónica, que debe escribirse con tilde a diferencia del pronombre relativo o de la conjunción que (→ que). Tiene los siguientes valores:
1.1. Pronombre interrogativo o exclamativo, que, referido siempre a cosas, introduce enunciados interrogativos o exclamativos directos, y oraciones subordinadas interrogativas o exclamativas indirectas: «¿Qué te ha pasado?» (Ferré Batalla [P. Rico 1993]); «¡Qué me va usted a decir, si soy yo quien le aguanta!» (Sampedro Sonrisa [Esp. 1985]); «Ahora entiendo por qué aceptaste acostarte con Arturo» (Gamboa Páginas [Col. 1998]). Puede constituir por sí solo un enunciado: «¿Sabes una cosa? ¿Qué?» (Padilla Jardín [Cuba 1981]). En estos casos, es frecuente en el habla coloquial la anteposición del artículo el: «Germán, esto no funciona. ¿El qué?» (Marsillach Ático [Esp. 1995]); pero no es admisible en la lengua culta anteponer a este pronombre el artículo neutro lo: (missing image) «No sé, fue un instante, un relámpago; y en ese relámpago sentí de nuevo... ¿Lo qué?» (Mahieu Gallina [Arg. 1980]). En oraciones exclamativas, seguido de la preposición de y un sustantivo, sirve para ponderar la cantidad, con sentido equivalente a cuánto: «¡Qué de risitas y de guiños tuviste que soportar!» (Savater Catón [Esp. 1989]). Este pronombre puede introducir oraciones interrogativas indirectas con verbo en infinitivo y dependientes de los verbos tener y haber: «¿A qué te dedicas, Juanito? [...] —Hace seis meses que me arruiné en el campo, y no tengo qué hacer» (Araya Luna [Chile 1982]); «No había qué comer, para variar, pero teníamos dignidad» (Valdés Vida [Cuba 1996] 119). Este uso no ha de confundirse con las perífrasis verbales haber que o tener que seguidas de infinitivo, que expresan necesidad u obligación, en las que que es conjunción átona que debe escribirse sin tilde (→ , 2.14): «No tienes que hacer nada» (Pedrero Invierno [Esp. 1989]); «A él no le gustaba la tragonería, pero había que comer» (GaBadell Funeral [Esp. 1975]).
1.2. Antepuesto a un sustantivo, y referido tanto a personas como a cosas, funciona como adjetivo interrogativo o exclamativo: «¿Qué documento necesita?» (Chao Altos [Méx. 1991]); «Qué mujer tan extraordinaria» (Marsé Embrujo [Esp. 1993]); «No se podía saber en qué lío estaba metida» (Belli Mujer [Nic. 1992]); «¡Y mire qué flores más lindas!» (Chase Pavo [C. Rica 1996]).
1.3. También puede funcionar como adverbio interrogativo o exclamativo, normalmente en oraciones exclamativas y antepuesto a un adjetivo o a otro adverbio: «¿Qué te importa ya eso?» (Amestoy Ederra [Esp. 1982]); «¡Qué guapo estás!» (AMillán Guardapolvo [Esp. 1990]); «¡Qué bien jugaste, mamá!» (Daneri Matar [Arg. 1981]).
1.4. Como el resto de los interrogativos, puede sustantivarse: «Un episodio en el que es necesario distinguir el qué del cómo» (Mundo [Esp.] 23.8.96). Forma parte de las locuciones nominales el qué dirán (‘la opinión de la gente’): «Los príncipes no hacen nada y si hacen algo [...] es para no aburrirse y evitar el qué dirán» (Hoy [Chile] 5-11.5.97); y un no sé qué (‘algo que no se sabe explicar’): «Los ricos tienen un no sé qué que les hace especiales» (Vanguardia [Esp.] 10.8.94).
2. En la lengua coloquial es frecuente su uso con verbos de peso, medida o precio, con sentido equivalente a cuánto: «¿Qué vale ese cirio?» (País [Esp.] 2.11.80); «¿Qué pesa? [...] —Trescientos kilogramos» (Lugones Fuerza [Arg. 1906]). Con el mismo valor se usa también con la palabra años: «¿Qué años tienes? [...] —Diecisiete, alteza» (Muñiz Tragicomedia [Esp. 1980]). Sin embargo, no debe emplearse en el habla esmerada con el valor que corresponde a otros adverbios interrogativos como dónde, cuándo o cómo, algo no infrecuente en el habla coloquial: (missing image) ¿Qué vas, al cine? (en lugar de ¿Dónde vas, al cine?); (missing image) ¿Qué llegaste, ayer? (en lugar de ¿Cuándo llegaste, ayer?); (missing image) ¿Qué lo has hecho, con un martillo? (en lugar de ¿Cómo lo has hecho, con un martillo?).
3. Sigue teniendo valor interrogativo y, por tanto, se escribe con tilde cuando va precedido de la preposición según, o del verbo depender o el adverbio independientemente seguidos de la preposición de, y puede ser sustituido por lo que: «El hombre procede muy diferentemente según quién le mire y según qué mire él» (Albizu Homilías [Esp. 1917]); «Todo depende de qué queramos hacer» (Rovner Compañía [Arg. 1993]); Tienes que acabar tus estudios, independientemente de qué quieras hacer en el futuro.
4. Forma parte de numerosas fórmulas y locuciones:
a) a qué santo o a santo de qué. Fórmula que significa ‘por qué, con qué motivo’, con la que se manifiesta enfado o disconformidad ante el hecho que se expresa a continuación: «A qué santo se mete a decirme que Inés está pensando abandonarme» (Bryce Vida [Perú 1981]); «¿A santo de qué viene citar los Evangelios?» (Egido Corazón [Esp. 1995]).
b) no hay de qué. Fórmula con que se contesta a las expresiones de gratitud: «¡Y gracias por todo! ¡No hay de qué!» (VqzFigueroa Taberna [Esp. 1994]).
c) qué hay. Fórmula de saludo: «Qué hay, Fischer me saludó» (Collyer Pájaros [Chile 1995]).
d) que para qué. Expresión con que se pondera lo expresado con anterioridad: «Tiene un talento que para qué, es todo un artista» (SchzOstiz Infierno [Esp. 1995]).
e) qué sé yo (qué). Tiene valor indefinido y se usa para atenuar lo que se dice, para introducir una ejemplificación o para rematar el enunciado aludiendo vagamente a otras cosas que no se expresan: «Y noté..., qué sé yo, como unos bultitos» (BVallejo Trampas [Esp. 1994]); «Era gente educada en Oxford, en Cambridge, qué sé yo» (Bryce Vida [Perú 1981]); «Y se bebía tintorro de Valdepeñas [...] y copitas de Chinchón dulce con alfajores de Estepa. Y milhojas, y candelilla, bueno, qué sé yo qué» (Zamora Traque [Esp. 1972]).
f) qué tal. Locución adverbial equivalente a cómo: «¿Qué tal lo has pasado?» (RGodoy Mujer [Esp. 1990]). Se emplea como fórmula de saludo, por abreviación de ¿qué tal estás?, ¿qué tal te va?, etc.: «Hola. ¿Qué tal?» (ASantos Moro [Esp. 1985]). También se emplea para proponer algo al interlocutor: «¿Qué tal un chupe de camarones?» (Scorza Tumba [Perú 1988]).
g) qué tan(to). Locución adverbial equivalente, según los casos, a cuán(to) o a cómo de, que puede aparecer en oraciones interrogativas o exclamativas, tanto directas como indirectas. Era normal en el español medieval y clásico, y hoy pervive en amplias zonas de América: «¿Qué tanto podrá desarrollarse el mercado bursátil en los próximos cinco años?» (Prensa [Guat.] 8.7.96); «¿Qué tan sofisticado es el equipamiento técnico que usted utiliza en sus presentaciones?» (Caras [Chile] 26.5.97); «Era mi costumbre [...] la de deshojar margaritas para saber qué tanto me amaba Estefanía» (Paso Palinuro [Méx. 1977]); «Depende de qué tan madrugador sea usted» (Tiempo [Col.] 7.4.97).
h) qué va. Se usa como negación enfática: «¿Le pasa a usted algo? ¡Qué va! Estoy muy bien» (Sampedro Sonrisa [Esp. 1985]).
i) sin qué ni para qué. Locución adverbial que significa ‘sin motivo’: «Se desmaya Edelmiro sin qué ni para qué» (Ramírez Baile [Nic. 1995]).
j) y (a mí o eso) qué. Expresa desprecio o indiferencia ante lo que se acaba de oír: «Todavía no ha oscurecido. ¿Y qué?» (Ducoudray Ojos [C. Rica 1992]); «Julia sigue enferma. [...] —¿Y a mí qué?» (Guelbenzu Río [Esp. 1981]); «La gente no quería a los policías [...] ¿Y eso qué? Él no se sacaba la mugre para que la gente lo respetara o lo quisiera» (VLlosa Tía [Perú 1977]).
5. por qué.porqué, 2.


Diccionario panhispánico de dudas ©2005
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Wikke:

- ¡Qué aproveche!
- ¡Qué lo pasen bien!
- ¡Qué te diviertas!
- ¡Que se mejore!
- ¡Que te mejores!

Las tres primeras oraciones no deben tildarse. La explicación es simple: es parte de una oración en la cual el verbo se ha omitido.
Las oraciones completas serían "deseo que aproveche", "espero que lo pasen bien", "ojalá que te diviertas".
En cambio,
¡Qué bonito!
¡Qué aburrido!

¡Qué gracioso!
son expresiones enfáticas por lo cual esos que deben tildarse.

Saludos
¡Qué bien explicado!
No se deben esperar tan mucho de mio:
ahora también tengo que reconocer si se dice que "un verbo en cuál se ha omitido algo".
Pero sí lo entiendo: Las expresiones enfáticas tienen: ¡Qué....! y las otras no deben tildarse.
Entonces, ¡no es sin compromiso! Sí están reglas para cumplir.
Gracias.