Las fiestas de Navidad y Año Nuevo son fechas en las cuales se reúne la familia. En la primera festividad, celebra la llegada de Cristo (o Jesucristo); en la segunda, se despide el año que se va y se da la bienvenida al que viene (nuevo) en compañía de los seres queridos.

Sin embargo, no todo es felicidad, pues hay problemas o, más bien, inconvenientes que se derivan de la celebración de estas fiestas. Uno de ellos es la elevación alarmante del índice de robos en las calles y otro, el tráfico excesivo de autos

Debido a que la gente recibe una pequeña gratificación (dinero adicional que se da en julio y diciembre) por parte de sus empleadores, hay personas que van de compras y llenan los centros comerciales, supermercados y otros lugares de comercio en los que se venden juguetes y ropa, así como artículos que pueden obsequiarse (relojes, joyas, electrodomésticos, etc.).

Puesto que este movimiento comercial es grande durante estas fechas, hay personas (llamadas, a veces, de mal vivir) que se dedican al robo, so pretexto de no tener trabajo en Lima (muchos desempleados se ponen a vender golosinas en los buses) y tienen como víctimas a aquellos que llevan dinero, prendas de valor o artículos para regalar a sus conocidos. A pesar de que hay policías resguardando las zonas comerciales, no son suficientes (o no son los suficientemente capaces) para protegernos de estos individuos que, sin vergüenza, esperan a sus víctimas en algunas esquinas.

Todo este movimiento implica que las personas que terminan de comprar se aglomeren alrededor de los paraderos para tomar su bus o aquellos que esperan el taxi para llevar todo el montón de objetos comprados a casa. Los choferes y cobradores de los microbuses y combis esperan que se llenen sus vehículos de pasajeros mientras hacen cola uno tras otro. Los taxis esperan llevan algún dinero adicional a su familia y cobran uno o dos soles más de los adicional –también hay aquellos que quieren cobrar precios exorbitantes–. Todo ello hace que en casi cada esquina la gente esté esperando y los vehículos de transporte estén también esperando y ello ocasiona que el transito sea mucho menos fluido que lo habitual (a parte que las mismas calles se llenan de peatones.

Que haya más robos se relaciona con el tráfico, pues los ladrones encuentran a más victimas potenciales en los paraderos congestionados y les pueden arrebatar sus pertenencias con más premeditación, alevosía y ventaja.

En resumen, yo no salgo mucho en época de Navidad y evito viajar a lugares relativamente distantes dentro de la ciudad de Lima –a menos que lo haga con la antelación necesaria. Debemos ser muy cautos durante estas fiestas. ¿Qué problemas aparecen a raíz de la Navidad en tu ciudad?

Saludos
Aquí lo que verdaderamente se está notando es la inflación, los precios no paran de subir y ahora más con las compras de navidad. Terminaremos el año con la inflación más alta de toda Europa, yo creo.

En mi ciudad no suelen robar mucho pero lo que sí es cierto es lo que has dicho del tráfico. Los atascos son un infierno cuando tienes prisa. Ya sabes, gente que se va de la ciudad, gente que viene..hay mucho movimiento. Emotion: smile