Este es un resúmen de los orígenes de la lengua castellana:

Antes de la llegada de los romanos no existía una unidad lingüistica en la península ibérica. Los grupos colonizadores previos como los tartesios, celtas, íberos, fenicios, griegos y cartaginenses, habían conservado y extendido cada uno su propia lengua. Sin embargo, dichas lenguas tuvieron un impacto menor en la evolución del castellano que el predominio del latín. Además de los idiomas mencionados hay que agregar el vascuense.

Los romanos emprenden la conquista de Hispania en el año 218 A.C. Roma, al conquistar nuevas tierras, acabó con las pugnas entre tribus, pueblos y ciudades, imponiendo su cultura e idioma, el latín, que se impuso rápidamente como intrumento de comunicación en todo el Imperio Romano. El latín pertenece a las llamadas lenguas itálicas que se hablaron antes de Cristo en la península del mismo nombre. A su vez, dichas lenguas itálicas pertenecían al indoeuropeo, originario de casi todas las lenguas que se hablan en Europa.

Existieron en la época dos clases de latín: el culto y el vulgar. El primero era usado por los escritores y gente preparada; el vulgar era hablado por el pueblo de Roma. Este fue el que se impuso en todas las colonias. Dicho latín presentaba diversas modalidades según la época de conquista del territorio, la procedencia de distintas regiones de la península itálica, la cercanía o lejanía de comunicación con la metrópoli, etc. De este modo, en cada territorio conquistado la lengua impuesta adquirió diversos matices de expresión. Con el devenir del tiempo, la evolución del latín vulgar, al lado de la conformación de las naciones, vino a dar lo que hoy llamamos lenguas romances, románicas o neolatinas: español, francés, italiano, provenzal, catalán, gallego-portugués, retrorrománico, rumano y sardo.

Luego de la caída del imperio de occidente en el siglo V, y debido a las invasiones que sufrió Hispania, se dificultaron notoriamente las comunicaciones entre Roma y todo el territorio que había conquistado. Este hecho permitió que el latín vulgar evolucionara con la mezcla de otras lenguas de grupos humanos que fueron invadiendo la Península Ibérica después de los romanos: visigodos, árabes, franceses, etc. Cada región fue agregando al latín vulgar que hablaban, formas de pronunciación de sus dialectos primitivos, así como vocabulario de las lenguas prerromanas; además fueron introduciendo palabras y usos lingüísticos de los subsecuentes invasores y colonizadores. Los germanos (suevos, vándalos y alanos) invadieron España en el año 409 d.C. Al comenzar el siglo VI llegaron los Visigodos, quienes transformaron las costumbres de los hispanorromanos, el derecho y la conciencia de Hispania como unidad independiente. En el año 711 d.C. los árabes invadieron España quienes estuvieron más de siete siglos en tierras hispánicas. Sólo en las montañas del norte quedan pequeños grupos humanos resistiendo. En todo el territorio conquistado: el Andaluz, se habla el árabe; sin embargo, los hispanogodos conquistados hablan su "lengua rústica". A estos habitantes del Andaluz se les llamó Mozarabes así como a su lengua. La influencia árabe en el español fue decisiva. El vocabulario español contiene unas cuatro mil palabras de origen árabe. En este periodo, que va desde el siglo IX hasta el XII, surgieron en la península unos romances, que darían paso a lenguas románicas —gallego-portugués, leonés, castellano, navarro-aragonés, catalán y mozárabe—, unas nuevas formas de hablar el latín, sólo que independientes ya de su lengua madre, convertidas cada una en un sistema propio. Existen documentos notariales que así lo atestiguan, dichos documentos emplean el latín, pero insertan palabras y construcciones romances.

El castellano nació en una franja montañosa, mal y tardíamente romanizada, inculta y con fuertes raíces prerromanas. El castellano era el dialecto de los montañeses y vascos encargados, en el siglo IX, de defender de los árabes la frontera oriental del reino asturleonés. Esta lengua se diferenció del resto de lenguas romances debido a que presentaba un mayor dinamismo en su fonética, asi como también presentaba cambios que no coincidían con los restantes idiomas de la Península.

Los primeros textos que se conservan en castellano datan del siglo XI, son las Glosas Emilianenses y Silenses. Concretamente el Códice Emilianense está fechado en el siglo IX, aunque las glosas que contiene fueron escritas a finales del siglo XI. En el está escrito el texto de una homilía en latín a la que el monje copista ha hecho sus propias anotaciones (glosas) en castellano entre líneas y al margen del texto. Esa página recoge la frase más larga que existe en todo el Códice en ese castellano arcaico. (página 72 del Códice Emilianense 60 del monasterio de San Millán de la Cogolla (La Rioja).

Cono aiutorio de nuestro dueno dueno Christo, dueno salbatore, qual dueno get ena honore et qual duenno tienet ela mandatione cono patre cono spiritu sancto enos sieculos delo sieculos. Facamus Deus Omnipotes tal serbitio fere ke denante ela sua face gaudioso segamus. Amen.

(Con la ayuda de nuestro Señor Don Cristo Don Salvador, Señor que está en el honor y Señor que tiene el mandato con el Padre con el Espíritu Santo en los siglos de los siglos. Háganos Dios omnipotente hacer tal servicio que delante de su faz gozosos seamos. Amén.)

Sin embargo, el primer texto literario escrito íntegramente en castellano fue el anónimo Cantar de mío Cid, cuya versión original data del siglo XII (1140 aproximadamente). El primer paso para convertir el castellano en la lengua oficial del reino de Castilla y León lo dio en el siglo XIII Alfonso X, que mandó componer en romance, y no en latín, las grandes obras históricas, astronómicas y legales.

Se considera que en la historia lingüística del castellano se pueden distinguir dos etapas: la primera, denominada "romance", en la que se escriben las primeras muestras de la nueva lengua, donde las variedades se van homogeneizando en torno al habla de Burgos, primer centro de nivelación del idioma, y la segunda, denominada "castellana", que comienza a partir de la obra del mencionado Alfonso X el Sabio. En el ámbito histórico, Castilla se consolidó como la monarquía más poderosa del centro peninsular, lo cual le permitió, en el siglo XIII convertirse en el único reino ibérico capaz de lograr la recuperación de los territorios bajo dominio musulmán, lo cual es, prácticamente, sinónimo de la expansión del castellano. El castellano unificó rápidamente a gran parte de la península: desplazó las hablas leonesas y aragonesas; se convirtió en la lengua romance propia de Navarra, en lengua única de Castilla, de Andalucía y del reconquistado reino de Granada. Tuvo tal fuerza que no sólo se consolidó como lengua de unidad, sino también se vio definitivamente consagrada con la aparición de la primera gramática de una lengua romance: la Gramática de la lengua castellana de Elio Antonio de Nebrija, publicada en 1492 y, veinticinco años después, en 1517, con la obra del mismo autor, las Reglas de ortografía castellana, que compendia el texto anterior en su parte ortográfica.
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Hola Latín,

Me gustaria hacerte una puntualización, referida a la ausencia en tu exposición del idioma " Euskera" o "Vasco",( hablado en el norte de españa y sur de francia), siendo yo de Euskadi ( Pais Vasco) me veo en la obligación de hacerla, y más teniendo en cuenta la presencia que ha tenido y tienen los vascos ( hablando Euskera) en America tanto del Norte como del Sur..Sin más, expongo una versión quizas más concreta historicamente hablando.

Antes de la llegada de los romanos, la Península Ibérica estuvo ocupada por otros pueblos que tenían lenguas y culturas diferentes. Este período es conocido como la época prerromana. Los pueblos más importantes fueron: íberos, celtas, vascos, fenicios, griegos y cartagineses.

Cuando llegaron los romanos, todas las lenguas desaparecieron menos el vascuence o euskera; de todas formas, todavía quedan en la actualidad palabras de origen prerromano: barro, cabaña, cerveza, salmón, carpintero, conejo, charca, perro, lanza, balsa.

Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tertiam qui ipsorum lingua Celtae, nostra Galli appellantur. Hi omnes lingua, institutis, legibus inter se differunt.

Toda la Galia está dividida en tres partes, de las cuales habitan una los belgas, otra los aquitanos y la tercera los que en su lengua se llaman celtas y en la nuestra galos. Todos estos se diferencian entre sí por el idioma, las costumbres y las leyes



Los romanos llegaron a España en el siglo II antes de Cristo. Trajeron su civilización más avanzada, sus costumbres y su lengua: el latín. Pero no el latín clásico de las personas cultas, sino el latín vulgar que utilizaban los soldados y la gente normal.

Las lenguas prerromanas compitieron con el latín durante algún tiempo, hasta que poco a poco éste las dominó. El País Vasco no sufrió la dominación romana como el resto de la Península y por eso conservó su propia lengua.

La mayoría de las palabras del castellano proceden del latín (70 %): los días de la semana (menos el sábado), los meses del año, muchos nombres de ciudades y pueblos (Pamplona, León, Zaragoza, Lugo, Mérida, Astorga...), los numerales, etc.

La distinta evolución del latín originó la formación de distintas lenguas que reciben el nombre de lenguas románicas: castellano, catalán, gallego, italiano, francés, portugués, rumano, romanche.

En la tabla inferior verás la evolución de la palabra pueblo en diferentes lenguas.


LatínCastellanoCatalánGallegoFrancésItaliano
populupueblopoblepobopeuplepopolo



Visigodos y árabes


Durante el siglo V después de Cristo, los llamados pueblos bárbaros invaden la Península Ibérica. Los más importantes fueron los visigodos.

Los visigodos se adaptaron a la cultura y al latín vulgar que se utilizaba en España; pero nos dejaron muchas palabras de su lengua que se llaman germanismos: parra, ropa, ganso, aspa, guardia, espía, tapa, brotar...

En el año 711 se produce la invasión árabe. Casi sin resistencia, los árabes ocupan prácticamente toda la Península. Su cultura es superior a la de los visigodos. Por esto y por la cantidad de tiempo que estuvieron con nosotros (8 siglos), nos dejaron muchísimas palabras:

Agriculturaalfalfa, alcachofa, acequia, albaricoque, algodón,
azúcar, zanahoria, aceituna, naranja...
Jardineríaalhelí, azucena, azahar...
Guerraalcázar, alférez, tambor, jinete, atalaya, hazaña...
Construcciónalbañil, alcoba, tabique, alcantarilla, azotea, azulejo...
Ropa y utensiliosalfombra, taza, almohada, tarima, albornoz...
Cienciasálgebra, alcohol, cifra, jarabe, azufre, alambique...





Nacimiento y expansión del castellano


En el norte de España, los cristianos hacen frente a los árabes en pequeños grupos. Su lengua va evolucionando con el paso de los siglos para dejar de ser el latín y formar una lengua nueva: el castellano.

Durante la Reconquista, los cristianos van ganando terreno a los árabes, y con ellos la lengua castellana se va extendiendo hacia el sur de la Península. Al finalizar el siglo XIV, el castellano es la lengua más usada en España.


Según parece, el castellano nació en la parte norte de Castilla, en una zona comprendida entre Cantabria y Burgos.

A la vez que el castellano y debido a diferentes evoluciones del latín, se desarrollaron otras lenguas que se extienden frente a la dominación árabe.

El vasco, en cambio, permaneció aislado y sin alteraciones con el paso de los siglos gracias a su situación geográfica.

De esta manera se va formando el actual mapa lingüístico de la Península ibérica, formado por cuatro lenguas románicas: castellano, catalán, gallego y portugués; además de una lengua no románica: el vascuence.

Un saludo.

Buenas de nuevo Latín, me tengo que disculpar, ahora cai en la cuenta que si que citas el vascuence si bien de forma somera, pero si. Mis disculpas de nuevo, y permiteme hacer una anotación historica sobre el euskera:

Independientemente de cual sea la teoría correcta, es prácticamente seguro que los vascos habitan en los valles pirenaicos desde época prehistórica y sobrevivieron a la invasión indoeuropea dos milenios antes de C. No se sabe de ninguna invasión indoeuropea del 200 antes de cristo. Puede decirse por ello que constituyen en Europa la comunidad lingüística más antigua. Se cree que han vivido en o cerca de sus actuales territorios durante miles de años, siendo un grupo relativamente pequeño que ha sobrevivido a las sucesivas olas migratorias de pueblos cultural y tecnológicamente superiores (celtas, romanos, germanos, árabes). Algunos de los primeros autores vascos tratan de explicar esto, manteniéndose en las formas académicas de su época, con especulaciones sobre la superioridad racial vasca, pero la supervivencia de la comunidad lingüística vasca también puede deberse simplemente a su aislamiento y refugio en los profundos valles pirenaicos.

Sobre si los vascos escogieron su fácilmente defendible hogar en los Pirineos o se vieron forzados a ello en algún momento del pasado, hemos de tener en cuenta que es normal que las regiones montañosas o las islas permanezcan como bastiones de una cultura o de un pueblo que de lo contrario desaparecería. De forma parecida al caso vasco, cuando la extensa cultura Celta europea fue aplastada por los invasores, las únicas áreas en las que se siguió hablando celta fueron Irlanda y algunos bastiones montañosos en los que hoy, todavía, se habla celta: Bretaña , Escocia , Gales y algunos más. El hogar vasco está bien pertrechado para la supervivencia. Sus pequeñas montañas se combinan con bosques densos y una vegetación que lo hace impracticable para intrusos en grandes grupos, pero es lo bastante templado para soportar una amplia base agrícola; y siendo su suelo más pobre que las llanuras que le rodean, la zona es mucho menos tentadora para invasores. Además, las zonas vascas tenían pocas reservas de metales preciosos, especialmente si se compara con las reservas de oro del oeste de España, o con la riqueza de Gascuña justo al norte. Los vascos parecen haber encontrado la mejor localización en el continente europeo para una supervivencia ininterrumpida.

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Dominio romano

El noroeste de España, incluidas las regiones vascas, fueron ocupadas por los romanos bajo el mando de Pompeyo el siglo I AC, pero su dominio no fue consolidado hasta tiempos del emperador Augusto . La permisividad del dominio romano vino muy bien a los vascos, que mantuvieron sus leyes tradicionales y sus líderes. Al ser una región pobre, fue poco desarrollada por los romanos, y no hay muchas evidencias de romanización: esto contribuyó sin duda a la supervivencia de la lengua vasca.

Se instaló una amplia presencia romana en la guarnición de Pompaelo (hoy Pamplona ), ciudad fundada por Pompeyo en la vertiente sur de los Pirineos. La zona del norte fue conquistada tras una dura campaña en la que los romanos lucharon contra los cántabros (Ver Guerras Cántabras . Quedan restos arqueológicos de este período de las guarniciones situadas para proteger las rutas comerciales que iban a lo largo del Ebro y por la calzada romana que unía Asturica y Burdigala .

Los romanos emplearon tropas vascas para defender su imperio. Por ejemplo, una unidad de Várdulos (tribu probablemente celtíbera) estuvo muchos años de guarnición en el Muro de Adriano al norte de Gran Bretaña, y en algún momento se ganaron el título de fida (fieles) por algún hoy en día olvidado servicio al Emperador. Aún hoy, los nacionalistas vascos contemplan los tiempos romanos como un período ideal, proclamando que, aunque no eran independientes, los vascos tenían prácticamente todo el control interno. Tanto como por la ausencia de contactos con las guarniciones romanas, el hecho de que la región fuese pobre ayudó a la supervivencia de la cultura vasca. No había tierras de cultivo libres que pudiesen emplearse para asentar colonos romanos y tenía muy pocas materias primas que pudiesen interesar a los romanos. Solo unos pocos comerciantes romanos querrían ir allí. Este aislamiento es sin duda lo que permitió a los vascos sobrevivir y no ser absorbidos por el Latín, como lo fueron las otras lenguas de zonas próximas.

Un saludo.
MIkel Aingeru Buenas de nuevo Latín, me tengo que disculpar, ahora cai en la cuenta que si que citas el vascuence si bien de forma somera, pero si. Mis disculpas de nuevo, y permiteme hacer una anotación historica sobre el euskera:
No worries Emotion: smile. La verdad es que estuve recopilando varias fuentes tratando de escribir algo simple sin mayor detalle, como los cambios fonéticos y la evolución de ciertas palabras.
Creo que ahondar en más detalles es siempre positivo y todos aprendemos más y por supuesto que el vascuence merece mención aparte dado lo particular de su historia.
Saludos.
No se olviden de citar la fuente, muchachos.

De hecho alguna distracción hizo que Latin omitiera lo de la lengua prerromana vasco (eusquera o euskara). Ya me parecía que Mikel era de Euzkadi por el apellido.

A propósito de ello, Mikel, puedes brindarnos información sobre el vasco una lengua muy fragmentada. Hay mucho material escrito por Mitxelena. Sé algo de un proyecto que se hizo acerca del euskera batua, nada más. Pienso que puedes abrir una discusión aparte acerca de este tema interesante.

Saludos
Hola Crom encantado de contarte sobre el tema, pero primero decir que "Aingeru " no es apellido sino nombre, en concreto "MIkel Aingeru" es "Miguel Angel" en castellano. El Euskera batua al que te refieres es el actual, que se imparte en las escuelas, es una unificación de los dsitintos tipos de euskera, que si bien eran muy parecidos se vio la necesidad de unificar con ánimo de simplificar su aprendizaje y facilitar su perduración, mayoritariamente es muy parecido al euskera de la provincia de Gipuzkoa ya que era aqui donde mayor porcentaje de gente hablaba y habla euskera. Hablar del euskera no es fácil y menos sin poder evitar extenderse, asi que transcribo un texto a mi parecer interesante por el cariz historico y lúdico del mismo, y a los que no les interese tanto el tema pues pueden tomarselo como una lectura avanzada de castellano, porque seguro habrá palabras qe nunca hayan oido o leido.



EUSKARA





Aquitania: se repite mucho esta palabra se refiere a la zona francesa de los Pirineos( actualmente Las Landas francesas y esa zona) pero en una época muy antigua.

El vascuence, euskara, o dicho en su forma coloquial, euskera, es hablado en los territorios de Álava, Baja Navarra, Guipúzcoa, Labourd, Navarra, Soule y Vizcaya. Fuera de las fronteras vascas se habla en pueblos fronterizos de Gascuña con la Baja Navarra y en las zonas fronterizas del Bearn (Biarno) con Soule (en el cantón de Olorón: Eskiula, Jeruntze, ...). En la diáspora vasca, más de 100.000 personas conservan el euskara o lo han recuperado gracias a las "Euskal Etxea" (éuskal echéa) o Casas Vascas extendidas a lo largo de todo el mundo. En total es hablado por más de setecientas mil personas .

En esta introducción a los orígenes del euskara haremos referencia a los trabajos científicos más recientes que han intentado desentrañar el enigma del origen de esta lengua y por extensión del pueblo que lo habla.

A la hora de adentrarnos en estos orígenes nos encontramos con el obstáculo de no tener documentación de esta época, dado que este origen es muy remoto y anterior a la invención de la escritura. Los diferentes historiadores que han estudiado los origenes de los vascos, lo caracterizan como un pueblo prehistórico que se extendía a uno y otro lado de los Pirineos, cuyo asentamiento en estas tierras, fue anterior a la llegada de los íberos a la península ibérica. Lo consideran también parte integrante de un grupo euroasiático antiguo anterior a la difusión de los pueblos indoeuropeos en Europa (milenio III ó V a.C).

Los historiadores en la necesidad de poder vencer la problemática de la no existencia de documentación escrita sobre estas épocas, han comenzado a utilizar técnicas basadas en el estudio de la genética (ADN mitocondrial) para poder conocer el movimiento de los grupos humanos en la antigüedad. Este estudio ha dado lugar a la nueva disciplina llamada arqueogenética, cuya aplicación en la época prehistórica recibe el nombre de paleogenética.

Según los estudios en paleogenética realizados por el Instituto McDonald para la Investigación Arqueológica de la Universidad de Cambridge (0) y que vienen avalados también por el estudio de la climatología prehistórica, los hombres de Cro-Magnon (nuestros ancestros directos, los primeros hombres modernos que reemplazaron a los hombres de Neanderthal) estaban esparcidos a traves de toda Europa. Sin embargo hace 20.000 años cuando el frío se generaliza, los pocos que pudieron sobrevivir, buscaron refugio en las zonas más cálidas del continente (nordeste y suroeste de Francia y en Ucrania).


(0) Investigaciones realizadas principalmente por Peter Forster (Doctor en Biología y miembro destacado del Instituto McDonald) y sus colaboradores del laboratorio de genética molecular de esta universidad, aunque otros investigadores en la materia apuntan hacia las mismas conclusiones.
A partir de esta época, probablemente, se comienza a desarrollar en la zona pirenaica y sur de Francia el grupo humano protovasco y su lengua, el protoeuskara. Del 16.000 a.C. en adelante el clima comienza a ser más cálido y según estas investigaciones, comienza la expansión de los protovascos, extendiendo su cultura, la magdaleniense, por la despoblada Europa. Una cultura cuya máxima expresión serían las pinturas rupestres con las que los protovascos ornamentaron las cuevas europeas. La extensión y localización de la cultura magdaleniense en Europa coincide exactamente con este estudio. Hace 10.000 años comenzó el deshielo de los glaciares escandinavos, lo que contribuyó a que los protovascos se extendieran también por esta zona.

Estas investigaciones genéticas llevadas a cabo para el conocimiento de la evolución humana en Europa, indican que tres cuartos de los europeos actuales proceden, por vía matrilineal, de una población europea del período preglacial y que están estrechamente emparentados con los vascos. Indicando también que el aporte genético no protovasco (indoeuropeo en su gran mayoría) supone, únicamente, el 25% del total.

Este estudio hace hincapié en que esta expansión protovasca no solamente se dio en el centro y norte de Europa, sino también en el norte de África (la distancia entre la costa europea y africana en aquella época era menor que la actual), sobre todo en el actual Marruecos. Un hecho que ayudará a desentrañar el enigma que acuciaba a filólogos de todo el mundo, en relación a las similitudes encontradas entre el euskara y lenguas camíticas del norte de África. Unas relaciones entre el euskara y lenguas camíticas como el bereber, surgidas, posiblemente, del mestizaje de protovascos asentados en África con grupos humanos camíticos.

Según los últimos estudios en toponimia prehistórica [ investigaciones de Theo Vennemann catedrático de Lingüística Teórica en la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich ], esta expansión, conllevó también la extensión del protoeuskara por Europa, dado que los antiguos vascos fueron dando nombre a los ríos, montes, valles y lagunas que iban encontrando a su paso. El sustrato vasco en la toponimia europea, según Theo Vennemann, es por tanto abundante. El s ustrato lingüístico es la influencia de la lengua de un territorio sobre otra lengua que se asienta en él.

La palabra vasca ibai (río) da lugar a la palabra ibar (vega) y estas raíces se encuentra en numerosos ríos europeos. En Serbia y Montenegro nos encontramos con el río Ibar. En Hessen un río Ibra. Más al sur de Alemania dos ríos Ebrach y diversos ríos Eberbäche. Ebesberg al pie de las colinas de los Alpes. O en Austria el río y la ciudad de Ybbs. En Francia nos encontramos con Ivergny, Iverny, Yvré-l'évêque, Ébréon, Évrune, Ebersheim, Yvry-en-montagne y en el País Vasco Ibarra, Ibarrola, Ibarrekolanda, Ibardin, Aranibar… Sin olvidar el río Ebro que procede del prerromano Iber y que dio nombre a todo un pueblo, los íberos, y a la península ibérica.

En vascuence ur significa agua. Urola, Urura (País Vasco); Urofia, Huriel (Francia); Ourte (Bélgica); Urwis (Polonia); Ura (Rusia); Aurach, Auerbach, Urach, Urbach (Alemania); Urula (Noruega).

Tomando como raíz la palabra vasca aran [ valle ] Theo Venneman encuentra también abundantes topónimos en Europa, Arundel (Inglaterra), Arendal en Noruega y Suecia. En Alemania Arnach, Arnsberg, Arnstern, Aresburg y Ahrensburg. También Ohrenbach que antiguamente se llamaba Aranbach, además del alto del peñón del negro Palatino, antiguamente llamado Marnstein (o en el Arnstein). Sin olvidar el Valle de Arán en la provincia de Lleida.

La raíz vasca Iz- (significa agua en vasco) estaría en la base de unos 200 ríos europeos entre Noruega, Italia y Rusia.

Joseba A. Lakarra lingüista e investigador del protoeuskara reprocha a Venneman que utilice raíces vascas en una forma que no pudieron tener en tiempos pasados, al no atenerse a la fonética vasca antigua en una gran cantidad de detalles. Advierte Lakarra igualmente que el euskara es hoy una lengua aglutinante, pero que hay motivos para pensar que no lo fue en tiempos pasados. Venneman utiliza en sus comparaciones el artículo a que no existía en el protoeuskara, dado que la utilización del artículo (procede del demostrativo vasco har ) se introdujo en la gramática vasca en la época romana. Si bien las coincidencias en la toponimia no sean tantas como las que indica Vennemann, es indudable que la expansión protovasca que se ve avalada por los estudios genéticos, conllevara la expansión del protoeuskara por Europa, una expansión que se percibe también en el estudio de lenguas muy conservadoras a lo largo de toda Europa y del sustrato vasco que en ellas se percibe.

El euskara guarda palabras culturales extendidas por todo el Mediterráneo por los difusores del neolítico agrícola (milenio V a.C) y luego por las primeras civilizaciones de los metales (milenio III a.C.).

Los indoeuropeos (de los que descienden los actuales latinos, germanos, eslavos, celtas, griegos, ...) llegaron a Europa occidental en el 2500 a.C . (según la "explicación bélica" de su expansión) o en el 4500 a.C. (según la "explicación agrícola"). El asentamiento generalizado de los indoeuropeos en Europa, dio lugar a que las lenguas y pueblos hermanos al vasco que existían a lo largo de todo el continente desaparecieran. Quedando el euskara, como único vestigio lingüístico del pasado protovasco de Europa.

Uno de los primeros pueblos indoeuropeos que se extendió en Europa fueron los celtas (según algunos historiadores, a partir del siglo XIII a.C.). Estos al asentarse en el centro de Europa y en su camino hacia las islas británicas, tomaron contacto con la población europea occidental de aquella época, que era hablante de lenguas vascas. Siendo el celta, el pueblo indoeuropeo que más influencia vasca recibió, no sólo en lo que respecta al vocabulario, sino también, por ejemplo, en la adopción del sistema de numeración vigesimal vasco (1), en lugar del sistema decimal propio de los pueblos indoeuropeos.


(1) Sistema de numeración vigesimal vasco: si bien en castellano se cuenta de diez en diez (sistema decimal) como el resto de lenguas indoeuropeas (exceptuando las lenguas celtas). En vasco, por el contrario, se cuenta de veinte en veinte. Veinte se dice hogei (óguei), treinta se dice hogeita hamar (oguéitamár; 20 y 10), cuarenta berrogei (berróguei, dos veces 20), cincuenta berrogeita hamar (berroguéitamár, dos veces 20 y 10), sesenta hirurogei (irúroguéi, tres veces 20), setenta hirurogeita hamar (irúrogueitamár, tres veces 20 y 10), ochenta se dice laurogei (lauróguei, cuatro veces 20), noventa laurogeita hamar (laurógueitamár, cuatro veces 20 y 10) y 100 ehun (é-un).
Un sistema vigesimal que sigue vigente en muchas lenguas celtas. Resto del sustrato vasco, en lo que respecta al sistema de numeración vigesimal, se encuentra también en el danés, en el francés y en un dialecto del bereber, el tachelhit. En el inglés medieval, todavía, se podían encontrar restos del sistema vigesimal vasco, debido quizás al sustrato protovasco, al celta, al dialecto normando del francés o también, debido a las invasiones escandinavas (danesas) que trajeron a las islas británicas este sistema. Sobre todo el gaélico irlandés (la lengua celta más conservadora) posee palabras cuya etimología, no se puede explicar a través del resto de las lenguas indoeuropeas. La etimología de estas palabras solamente recibe luz cuando se puede establecer conexión con alguna palabra vasca.




Protocelta


Celta Irlandés


Celta Galés


Euskara


Español


*Karri


Carrac


Carreg


Harri


Piedra





Adarc





Adar


Cuerno


*Esok-


Eo


Eog


Izokin


Salmón





Ainder





Andere


Mujer


Según algunos filólogos el euskara está emparentado con las lenguas caucásicas, sobre todo con el georgiano y el ávaro, en general, desde un punto de vista gramatical (comparten el ser lenguas aglutinantes (2), ergativas (3) y con el mismo sistema declinativo). Esta relación no se encuentra totalmente demostrada, porque en la actualidad, carecemos de la lengua protocaucásica origen de las actuales lenguas del Cáucaso, para poder realizar una comparación exhaustiva con el protoeuskara, y dirimir, de esta forma, si en un pasado remoto formaron parte de un mismo grupo lingüístico . Si bien el desarrollo del protoeuskara o euskara anterior a la llegada de los romanos está muy avanzado, en el caso de las lenguas caucásicas nos encontramos con muchas dificultades. Aunque en las lenguas caucásicas del sur o kartvelianas (entre ellas el ávaro y el georgiano) se percibe claramente que forman parte de un mismo grupo, las lenguas del norte del Cáucaso, sin embargo, son muy diferentes entre sí y con respecto a las sureñas, lo que dificulta el desarrollo de la lengua protocaucásica. Las similitudes entre el euskara y lenguas caucásicas prodrían deberse a una emigración de un grupo humano protovasco a la zona caucásica, que en mestizaje con los pueblos del Cáucaso darían lugar al desarrollo de similitudes gramaticales entre el vascuence y las lenguas locales. Aunque ésto no son más que hipótesis, a la espera de que avancen los estudios genéticos que puedan arrojar luz sobre el supuesto origen común de caucásicos y vascos.


(2) Lengua aglutinante: cada palabra contiene varios componentes pegados, cada uno con su significado, pero la unión entre los componentes se hace de modo que éstos mantienen su forma, sin alterarla, lo cual permite segmentar la palabra con facilidad. En euskara, que es una lengua aglutinante, gizon (guíson) es "hombre", -aren es "del" y -a es el artículo; gizonarena (guisónarená) significará "el del hombre", con lo que cada trozo de la palabra se pega al resto, se aglutina, sin sufrir variación, cosa que facilita la segmentación de la palabra en sus componentes con significado propio.

(3) Ergatividad del euskara: la lengua vasca distingue gramaticalmente el sujeto intransitivo del sujeto transitivo o activo. En "el hombre viene" el sujeto se dice "gizona" (guisóna), pero en "el hombre ve" el sujeto se dice "gizonak" (guisónak). El sujeto activo recibe una marca, llamada marca de ergativo o activo, que es concretamente una -k final.


Gizona etorri da (guisóna etórri da) ::: el hombre ha venido. En euskara el sujeto instransitivo no recibe marca.

Gizona ikusi du (guisóna ikúsi du) ::: ha visto al hombre. En euskara el objeto de verbo transitivo no recibe marca (en castellano recibe la marca a en este ejemplo).

Gizonak ikusi du (guisónak ikúsi du) ::: el hombre ha visto. En euskara el sujeto transitivo sí recibe marca.
El comportamiento del euskara, la construcción ergativa, es excepcional en el mundo y más excepcional aún en esta parte del mundo. Casi todas las lenguas caucásicas, y cada una de manera diferenciada, utilizan también la construcción ergativa, este peculiar rasgo tipológico de las llamadas "lenguas de ergativo".




Georgiano


Euskara


Español


Zari


Zara, Otzara


Cesto


Gw


Gu


Nosotros


Gvari


Guraso


Los padres. Tanto en euskara como en georgiano las dos palabras derivan del pronombre personal "nosotros"


Ezer


Eder


Hermoso


En euskara el verbo concierta con el sujeto, como en castellano, pero además con el objeto directo y con el objeto indirecto. La forma verbal varía si yo doy una cosa o si doy varias (objeto directo), si se las doy a usted o si se las doy a él, etc. (objeto indirecto). Es decir, que el verbo cambia según la persona y el número del sujeto, del complemento directo y del complemento indirecto. Por ejemplo, en el verbo auxiliar dizkiozu, que significa "se los has", las letras -zki indican que son varios los objetos, la letra -o que el beneficiario es tercera persona del singular y el -zu que el sujeto es . Esta curiosa forma de conjugar los verbos solamente se conoce en el mundo, en las lenguas caucásicas del noroeste y del sur, y en el euskara. Otra similitud entre el georgiano y el euskara es, como no, la utilización del sistema vigesimal, incluso el orden de colocación de los componentes de cada cifra es el mismo. La fonética de las lenguas caucásicas es totalmente diferente a la vasca, siendo el número de consonantes que poseen muy superior.

Fruto de esta posible presencia protovasca en tiempos remotos en la zona Caucásica, nos la encontramos en otro país de la zona, al sur del Cáucaso, Armenia.

En relación a las múltiples similitudes encontradas tanto léxicas como gramaticales entre el armenio y el euskara por Vahan Sarkisian, catedrático de la Universidad de Erevan (capital de Armenia), a quien en 2002 la Academia de la Lengua Vasca nombró académico de honor, pueden deberse a la expansión protovasca en aquella zona y al sustrato lingüístico dejado por ellos. Ya que la lengua armenia pertenece a la familia indoeuropea y por lo tanto, no puede ser pariente de la vasca. El pueblo indoeuropeo que llegaría a la actual armenia se mezclaría, posiblemente, con la población protovasca de la zona, dando lugar a las actuales similitudes entre el armenio y el euskara. Siendo el protovasco lengua de sustrato de la actual lengua armenia.

El vascuence a lo largo de su historia, ha ido acumulando y ampliando léxico en función de los pueblos con los que contactaba, conservando estos términos, en la mayoría de los casos, tal y como se tomaron de dichos idiomas. Es muy significativo que palabras que se encuentran en jeroglíficos de las pirámides de Egipto, o en el habla de los tuaregs saharianos, puedan escucharse diariamente en el habla de cualquier vascoparlante. Hecho que ha podido surgir de la emigración protovasca hacia el Magreb o también por la relación secular con un pueblo preindoeuropeo, de posible origen africano y con presencia en la península más reciente que la vasca, los íberos . Un pueblo que tuvo contacto a través del Mediterráneo con diferentes pueblos de Africa y de Europa. A través de sus relaciones comerciales con éstos, adquirieron términos que posteriormente pasarían a formar parte del euskara fruto de la vecindad con los íberos.



La relación más estrecha se dio en la época prerromana, concretamente en Catalunya, donde se podian encontrar tanto poblados de habla éuscara como íbera. Algunos lingüistas por la similitudes en la fonética y en las palabras, consideraron erroneamente que el euskara y el íbero eran el mismo idioma . Una hipótesis falsa dado que aunque la sintaxis y la gramática parecen similares, mientras los textos de la época romana en lengua aquitana (del mismo tronco lingüístico d el euskara) han podido ser traducidos en gran manera gracias al euskara. Los textos en lengua íbera de la misma época, por el contrario, solamente han podido ser traducidos en una mínima parte. En función del vocabulario que por siglos de convivencia el euskara y el íbero se intercambiaron.

El ibérico era una lengua aglutinante y parece que poseía el mismo orden de las palabras en la frase que el euskara. Las palabras tienen asimismo un aspecto parecido pero las verdaderas correspondencias parecen ser muy pocas, lo que impide la traducibilidad del ibérico por el euskara. Poseía una fonética muy similar a la vasca, tenía las cinco vocales estándar y sus diptongos parecen ser ai, ei, oi, ui, au, eu, iu. En el último de éstos la i inicial puede en realidad tener carácter de semivocal y pronunciarse yu. En cambio, la otra semivocal, una u entre dos vocales, apenas se halla fuera de algún préstamo, siendo así muy difícil de encontrar, lo mismo que sucedía en euskara arcaico. Las consonantes que con los datos que poseemos posíblemente poseía el íbero son las siguentes:



Fuertes / sordas


t k S mb ll-lt rr (R)


Débiles / sonoras


b d g s n l r


El íbero no poseía el sonido /h/ muy abundante en el euskara arcaico, de esta forma diferenciamos cuáles son antropónimos o topónimos íberos de los éuscaros. La p posiblemente sería una variante de la pronunciación de la /b/. La erre simple o fuerte nunca aparecen al principio de palabra como en vasco, añadiéndose una vocal protética ( /a/ ) al igual que en euskara. No había en ibérico sílabas como bla, tre, klo, etc., ausentes igualmente en euskara arcaico, pero en cambio muy frecuentes en las lenguas indoeuropeas. Los nombres de los iberos eran compuestos, como los de los griegos, hebreos y germánicos, pero a diferencia de los latinos, que eran breves y carentes de significado. Los nombres vascos de persona, por el contrario, estaban formados, en su gran mayoría, por un única palabra. Una costumbre que sigue vigente en el euskara actual.

Ibero Euskara Español
Iliberris Hiri berri Ciudad nueva
Mbi Ni Yo
Salir Zilar En íbero significaba dinero, en vasco significa plata
Bios Bihotz Corazón
Biskar Bizkar Espalda
Biur Bihur Torcido
Ildun Ilun Oscuro
Beles Beltz Negro
Iltirbikis- en Gorkar en De Iltirbikis (nombre ibérico de persona), de Gorka. Utilización de misma desinencia para el genitivo. Aunque algunos investigadores consideran que el genitivo vasco -en , en euskara arcaico era -e
Arse( etar ) Bilbo( tar ) Utilización de la misma desinencia para construir los gentilicios


La razón de estas similitudes, es muy posible que se deban a que la lengua que hizo de sustrato lingüístico y que se encontró al llegar a la península, el grupo humano que posteriormente daría lugar al pueblo íbero, no era otra que la lengua vasca . Se podría establecer así, un paralelismo entre el español y el íbero, pero con dos mil años de diferencia. El español y el íbero compartirían el sustrato vasco pero al igual que el español y el vasco no poseen un origen común, el íbero y el vasco tampoco.

El euskara, aunque nunca ha estado en contacto con los dialectos del bereber que se hablan en el Magreb, posee palabras similares a las de éstos, introducidas en el euskara a través del íbero o posiblemente, según las últimas investigaciones en paleogenética, debido a emigraciones de grupos humanos protovascos a Africa. Unos protovascos que en mestizaje con los pueblos camíticos hubieran legado a estos pueblos palabras e incluso morfemas verbales vascos que se han conservado hasta la actualidad en estos idiomas. De esta forma se podría explicar la existencia de palabras vascas en el bereber, guanche (Canarias), somalí, etíope o en el egipcio antiguo (son lenguas camíticas), así como el sistema de numeración vigesimal que se conserva en el dialecto tachelhit del bereber .

Durante muchos años debido a este parecido entre palabras camíticas y éuscaras, existió la teoria vasco-bereber que consideraba al euskara emparentado con este idioma. Una teoría que fue desechada hace años dado que los parecidos entre los dos idiomas son unicamente de léxico o lexicográficos, mientras que sintáctica y gramaticalmente no tienen parecido alguno, aunque si se observan, como hemos dicho anteriormente, sobre todo en la articulación verbal, la utilización de algunas partículas muy similares.

Bereber Euskara Español
Nekk

Ni (nominativo)

Nik (ergativo)
Yo
Akir Aker Macho Cabrío
Aña Ania-Anai Hermano
Aste Asto Burro
Ma ism- k ? Zein du k hire izena? ¿Cuál es tu nombre (hombre)? En el bereber al igual que en el euskara, al tutear, en el caso de que te dirijas a una mujer o a un hombre, se utiliza una partícula verbal diferente. En el caso masculino se utiliza la partícula - k tanto en el bereber como en el euskara. Si bien investigadores indican que la partícula -k era -ga en protoeuskara.
Ma ism- m ? Zein du n hire izena? ¿Cuál es tu nombre (mujer)? En bereber en el caso femenino se utiliza la partícula - m , mientras que en euskara se utiliza la partícula - n . Si bien investigadores indican que la partícula -n era -na en protoeuskara.
Adar Adar En bereber adar significa pie, pierna. Mientras que en euskara significa rama de árbol, cuerno o extremidad.


Hace 2300 años, aproximadamente, comenzó la expansión de Roma por Europa, lo que daría lugar, posteriormente, al Imperio Romano. Para esta época los territorios europeos en los que se hablaban lenguas de la familia lingüística vasca se habían reducido ostensiblemente. El geógrafo Estrabón nos indica la localización de las siguientes tribus que actualmente, con los datos que poseemos, las consideramos como hablantes de lengua éuscara: aquitanos, autrigones, caristios, várdulos y vascones . Estas tribus se extendían al norte hasta Burdeos (hasta la mitad de la actual Francia), al sur hasta parte de Catalunya (provincia de Lleida) y al oeste hasta parte de Cantabria.

Hay una gran controversia entre los filólogos, en relación a si cada una de estas tribus que fueron descritas por los geógrafos grecorromanos, hablaban una lengua de tronco vasco o un dialecto de un mismo idioma, el euskara, ya que carecemos de datos escritos del habla de cada una de las tribus para poder confirmar este hecho (sólo poseemos textos de la lengua aquitana). Si bien está claro que la extensión actual de los dialectos vascos coincide exactamente con la división en tribus descrita por los geógrafos grecorromanos, lo que nos lleva a pensar que cada una de las tribus vascas, por lo menos, poseía su propio dialecto.

Los partidarios de considerar que nunca existieron lenguas de tronco vasco, sino sólo dialectos de un mismo idioma, indican que la diferenciación entre los diferentes dialectos comenzó sobre todo a partir del siglo XVII d.C. en función de los textos que poseemos de estas épocas. Pero hay otros filólogos que encuentran muchas incógnitas en esta hipótesis.

Por los análisis antropogenéticos llevados a cabo en la zona cantábrica y pirenaica sabemos que los aquitanos, autrigones, caristios, várdulos y vascones eran genéticamente afines. Mientras que los berones (ocupaban parte de la actual La Rioja) que eran considerados por algunos historiadores como una tribu vasca, genéticamente era de origen celta, es decir eran celtíberos.

La toponimia nos indica que la zona ocupada por las tribus vascas es mayoritariamente de origen éuscaro, siendo la toponimia de origen celta mínima, la cual va aumentando a medida que vamos hacia el sur. Los población vasca en aquella época no era homogénea y nos podíamos encontrar poblados celtas, por ejemplo, en Deba (Guipúzcoa) que era a su vez frontera entre caristios y várdulos, o en Ultzama (en la mitad de territorio vascón). La toponimia nos demuestra, por tanto, que las tribus que habitaban la actual Vascongadas no hablaban celta, sino que hablaban una lengua éuscara y que a su vez había individuos de lengua celta en aldeas y poblados aislados de la geografía vasca de aquella época. Llegado a este punto es cuando empiezan a surgir las dudas.

¿Hablaban la misma lengua las diferentes tribus vascas? ¿Hablaban dialectos de un mismo idioma? ¿Cómo es posible que viviendo como han vivido aislados durante siglos vascoparlantes del occidente y oriente de la vascofonía, posean la misma gramática en la que sólo varía el vocabulario y algunas desinencias verbales? Más si cabe teniendo en cuenta que la romanización incidió de manera notable en las declinaciones y conjugación de los verbos.

Los textos aquitanos de la época romana demuestran una articulación verbal y declinativa diferente a la de los actuales dialectos vascos, pero nadie duda de que el aquitano esté emparentado con el euskara. En los textos aquitanos se muestra ya la influencia del latín en la gramática, pero no es la misma que la de los actuales dialectos vascos, por lo tanto,...

¿Cómo es posible, que súbitamente, la romanización incidiese de igual manera en la articulación verbal de todos los dialectos vascos actuales? ¿Cómo es posible que en toda la vascofonía se conjuguen los verbos de la misma manera si una tribu no asimiló a las demás, teniendo en cuenta el aislamiento en el que han vivido los vascoparlantes entre sí? ¿O es que sólo los aquitanos hablaban una lengua vasca diferente al euskara, mientras que los autrigones, caristios, várdulos y vascones hablaban euskara? ¿Por qué los visigodos designaban a autrigones, caristios y várdulos con el término latino "Vasconicatas" (significa en latín vasconizadas, evolucionó con el tiempo, al actual término castellano Vascongadas), si no hubo una asimilación vascona de las tribus occidentales vascas? ¿Cómo es que de hablarse en la época romana de diferentes tribus vascas, en los cronicones merovingios y visigodos subitamente se comience a utilizar el término vascones para designar a todos los vascos?¿Cómo es que el vizcaíno (caristio) es tan diferente al navarro y al resto de los dialectos vascos? ¿No será porque es la zona que se encuentra más alejada de Navarra, cuna de los vascones y del euskara, y por ello, conserva mayor vocabulario y declinaciones propias, fruto de la menor vasconización en proporción con guipuzcoanos (várdulos) e iparretarras (vascones) que se encontraban más cercanos a Vasconia (Navarra)?

Se ve claramente por la dialectología que las zonas ocupadas actualmente por cada uno de los euskalkis o dialectos vascos coincide exactamente con la demarcación tribal prerromana. Hasta el río Deba (Gipuzkoa) se hallaba la tribu caristia y ahora hasta allí se habla vizcaíno. Del río Deba hacia el este se encontraba la tribu várdula y ahora en sus tierras se habla guipuzcoano. Oiartzun se encuentra en Guipúzcoa pero no hablan guipuzcoano, hablan navarro, ya que, según los romanos, las tierras de Oiartzun (Oiarsso romana) no pertenecían a la tribu várdula, sino a la vascona.

La únicas respuestas plausibles a estas preguntas, con los datos que poseemos en la actualidad, nos llevan a la siguiente cronología hipotética de la lengua vasca:



Cronología


Evolución Histórica


18.000 a.C. - 16.000 a.C.


Se comienza a desarrollar la cultura protovasca y su lengua el protoeuskara


A partir del 16.000 a.C.
El protoeuskara se extiende por la despoblada Europa, al este hasta parte de Rusia y al sur hasta el Magreb


A partir del 8000 a.C.
Los protovascos se extienden por Escandinavia. Los protovascos se dividen en diferentes tribus cada una de las cuales posee su propio idioma de tronco vasco.


Milenio III ó V a.C
Los indoeuropeos comienzan su expansión por la Europa hablante de lenguas emparentadas con la vasca.


A partir del siglo III a.C.
Se da una expansión de vascones desde Navarra hacia Catalunya, estos convivirán en esas tierras con celtas e íberos.


196 a.C.
Llegan los romanos a tierras vascas. Los geógrafos grecorromanos nos describen las tribus vascas asentadas a un lado y otro de los Pirineos.


Siglos I - III d.C.
Euskara arcaico (o "aquitano") hallado en lápidas de la época romana.


Siglos III - X d.C.
Periodo oscuro. Desarrollo del euskara común desde el siglo V al VI d.C. Los visigodos y francos invaden los territorios de las tribus vascas, los vascones de Navarra liderarán al resto de tribus en la lucha contra los germanos, lo que conllevará la asimilación de estas tribus y el surgimiento de un único idioma común para todos los vascos, el euskara, así como el desarrollo de los diferentes dialectos fruto del mestizaje del vascón (euskara) con las lenguas habladas por las tribus vascas occidentales: vizcaíno (de lo que fue el caristio), guipuzcoano (de lo que fue el várdulo), mientras que los dialectos del País Vasco-Francés son evoluciones medievales del navarro (vascón)


Del siglo XI a 1545
Se donomina euskara med ieval a los escasos testimonios correspondientes a los siglos XI al XV hallados en la vieja documentación de distintos monasterios y en fuentes similares hasta la publicación del primer libro escrito en euskara en 1545 (" Linguæ Vasconum Primitiæ " de Bernard Etxepare) .


1545 - 1745
Euskara clásico desde la primera novela escrita en euskara


1745 - siglo XXI
Euskara moderno. Desde el Diccionario Trilingüe de Larramendi en 1745 hasta el euskara batua o unificado de nuestros días (desarrollado en 1968)


A continuación se da información detallada de cada una de las tribus vascas, así como su desarrollo histórico:


Aquitanos: en lengua aquitana se habló en el sudoeste de Francia, al norte hasta el río Garona (Burdeos) y al sudeste hasta los Pirineos en el Valle de Arán, en Lleida. El geógrafo griego Estrabón diferenciaba netamente a los aquitanos de los galos del norte, mencionando precisamente sus lenguas como signo distintivo, al tiempo que apuntaba las similitudes aquitanas con los habitantes surpirenaicos.


Estrabón († año 25 d.C.) en su Geografía: "Los aquitanos son completamente diferentes (de los demás galos) no sólo lingüística sino corporalmente, y más parecidos a los íberos que a los galos". Y un poco más adelante: "Para decirlo claramente: los aquitanos se diferencian de la tribu de los galos en la constitución corporal y en la lengua, y se parecen más a los íberos". En estas frases se suele interpretar que más que referirse a los iberos propiamente dichos, Estrabón se está refiriendo en su comparación indistintamente a todos los habitantes del sur pirenaico, sobre todo a íberos y vascos.
Hasta el siglo VII d.C. no fueron asimilados por los vascones . Del mestizaje de aquitanos, latinos y vascones surgiría el actual pueblo gascón y su lengua latina.


Aquitano


Euskara


Español
Iluni Ilun Oscuro
Nescato Neskato Muchacha
Bihox Bihotz Corazón
Baigorrixo Ibai gorri Río Rojo
Anderexo Andere Señora
Umme Ume Niño
Har-belex Harri beltz Piedra Negra
Sahar Zahar Viejo
Sesen Zezen Toro
Sembe Seme Hijo


Autrigones: por la toponimia es muy posible que el idioma autrigón fuera similar al caristio (lengua sustrato del actual dialecto vizcaíno) se habló desde el río Asón de Cantabria hasta el río Nervión en Bilbao y al sur hasta parte de Alava, La Rioja y Burgos.

Caristios: del río Nervión al oeste, hasta el río Deba en Gipuzkoa y al sur hasta parte de Alava. La lengua caristia fue medianamente romanizada por lo que poseía mucho vocabulario de origen latino. Del mestizaje del caristio medianamente romanizado y el euskara de los vascones de Navarra surgiría el actual dialecto vizcaíno (también llamado occidental) del euskara.

Várdulos: al oeste desde el río Deba en Gipuzkoa, hasta parte de Navarra y al sur hasta parte de Alava. Del mestizaje de várdulos y vascones surgiría el dialecto guipuzcoano (o central) del euskara.

Vascones: Fue la tribu en la que surgió el euskara. Los vascones ocupaban toda Navarra, Iparralde y parte de Alava, Gipuzkoa y la Rioja. Las ciudades de Kalagorri (latín > Calagurris; castellano > Calahorra; localidad riojana), Tutera (latín > tutela; castellano > Tudela; localidad de la ribera navarra) e Hiriona (latín > Pompaelo; euskara moderno > Iruñea; castellano > Pamplona; capital de Navarra) eran vasconas.
Unas lenguas de tronco éuscaro habladas por estas tribus que se convirtieron en una única lengua fruto de la asimilación vascona de estas tribus:


Várdulos, Caristios y Autrigones: del siglo V d.C al VI d.C.

Aquitanos: del siglo VI d.C. al VII d.C.
Si bien el núcleo original del euskara se encuentra en lo que fue denominado por los romanos, Saltus Vasconum (la zona pirenaica de Navarra). A partir del siglo III a.C. fruto de las expansiones vasconas a lo largo de diferentes siglos, nos encontramos con la situación lingüística del siglo XI d.C., en la cual el euskara es hablado desde parte de Cantabria al oeste, hasta parte de la provincia catalana de Lleida al este, mientras que al norte es hablado en parte de Aquitania y al sur, hasta gran parte de la Rioja, Burgos y Soria. Siendo el actual dialecto navarro y el euskara estándar o batua (unificado, basado en los dialectos labortano y guipuzcoano del euskara), dado que este último es muy similar al dialecto navarro , los que mayor afinidad poseen con el euskara original de los vascones. Para más información sobre la expansión vascona y de su idioma, visitar la página Historia del País Vasco.

Son dialectos vascos, el Bizkaiera (biskáy-erá;Vizcaíno) , o también llamado Mendebaldekoa (mendébaldeko-á; occidental) , dialecto que más hablantes posee y que es hablado en Bizkaia, desde el río Nervión al oeste, y al este, hasta una parte del oeste guipuzcoano fronterizo con Bizkaia, desde la costa cantábrica hasta Alava y al sur, en el norte de Alava.

El Gipuzkera (guipúskerá; Guipuzcoano) , también llamado Ertaldekoa (ertáldeko-á; Central) o Erdialdekoa (erdí-áldeko-á; Central) , hablado en Gipuzkoa y extremo noroeste de Navarra.

El Nafarrera (nafárrerá; Navarro) hablado en el norte de Navarra y parte nororiental de Gipuzkoa.

El Ekialdeko Nafarrera (ekí-áldekó nafárrerá; Navarro Oriental) hablado en el noreste de Navarra.

Nafar-Lapurtera (nafár lapúrterá; Navarro-Labortano) , hablado en Lapurdi, en la Baja Navarra y en zonas fronterizas de Gascuña.

Y finalmente, el Zuberera (subérerá) o Suletino hablado en Zuberoa y en el cantón bearnés (Gascuña) de Olorón. Estos dos últimos dialectos, son evoluciones medievales del navarro por influencia del gascón y en el caso del suletino, por influencia también de la lengua navarro-aragonesa románica.



Zonas en las que se ha conservado el euskara coloquial. División en dialectos del euskara.

Las zonas en gris, son las zonas en las que se ha perdido el vascuence y se habla español (al sur), y el gascón o el francés (al norte).

Hacer click sobre la imagen para ampliarla.



El euskara posee prestamos poco numerosos de otros idiomas como el árabe, germano o celta. Estuvo en contacto con el celta desde el siglo VIII a.C. hasta los siglos II - V d.C. Son topónimos celtas las localidades de Lezama, Ultzama, Deba,... Estos son unos ejemplos de términos en lengua celta, germana y árabe que se han conservado hasta nuestros días en el euskara:

Euskara Origen Español
Tegi

Celta
Sitio
Gori

Celta
Incandescente
Erbi

Celta
Liebre
Mendi

Celta
Monte
Orein

Celta
Ciervo
Orkatz

Celta
Corzo
Gerra (werra)

Germano
Guerra
Azoka (az-zuk)

Arabe
Feria
Alkate (al-qadi)

Arabe
Alcalde
Gutun (kutub)

Arabe
Carta, Escapulario


La lengua que sin duda influenció más al euskara fue la que llegó hace dos mil años a tierras del País Vasco, concretamente en el año 196 a.C., el latín. Influenció no sólo léxicamente, sino también gramatical y morfologicamente, muchas declinaciones y sufijos vascos tienen origen latino y proceden de declinaciones, sufijos o preposiciones latinas:


La preposición latina A da lugar a la declinación vasca -(r)A; etxera (a la casa), hirira (a la ciudad).

El sufijo -cus latino (tecnicus, logicus), da lugar a la declinación -ko vasca; etxeko (de la casa), haraneko (del valle).

El sufijo -dus (calidus, frigidus) da lugar al sufijo vasco -dun, que da lugar a palabras como euskaldun (persona poseedora de la capacidad de hablar euskara) o bizardun (persona poseedora de barba).

Influenció también de una forma considerable en el aspecto verbal, de hecho todavía no se sabe a ciencia cierta como se conjugaban todos los tiempos de los verbos en euskara antes de la llegada del latín. Se cree que el latín influenció al euskara desarrollando una nueva forma de conjugar los verbos, la perífrasis verbal (raíz del verbo + morfema temporal + verbo auxiliar), que poco a poco fue sustituyendo la costumbre de construir los verbos sinteticamente (introducir todos los componentes que forman parte de la acción en un único verbo). Actualmente, pocos son los verbos que se conjugan sinteticamente (sólo se conservan las formas para conjugar los verbos en presente y en pasado), la mayoría se conjugan perifrasticamente. Algunos investigadores del protoeuskara indican que ya se construían los verbos perifrasticamente antes de que llegaran los romanos, pero a medida que fue evolucionando el euskara, esta costumbre se fue generalizando. Una de las investigaciones llevadas a cabo por los estudiosos en filología histórica que están desarrollando el protoeuskara (4), es saber cómo se conjugaban los verbos antes de la llegada de los romanos, dado que por ejemplo, algo tan básico para la conjugación verbal vasca como el morfema perfectivo -tu, proviene del participio latino - tum : en vasco (lo) he cogido se dice har tu dut [ har (raíz del verbo coger) + tu (morfema temporal de acción acabada) + dut (verbo auxiliar). A continuación se indica el ejemplo de la conjugación de un mismo verbo (yo llevo) sinteticamente (daramat, forma prerromana) y perifrasticamente (eramaten dut, forma posterior al comienzo de la romanización). Las dos verbos conviven en el euskara actual y significan lo mismo.



ERAMAN

Llevar


VERBO SINTÉTICO



( NOR? ) ¿Qué llevo?

Ello llev o ahora : DARAMA-



DARAMAT

(lo) Llevo



( NORK? ) ¿Quién lo lleva?

Yo (lo) llev o : +T



VERBO PERIFRÁSTICO


VERBO I


VERBO II

AUXILIAR



ERAMATEN DUT

(lo) Llevo



ERAMA- raíz del verbo Eraman



morfema temporal de acción inacabada



( NOR? )

¿Qué llevo?

Ello llevo ahora : DU-



(NORK?)

¿Quién (lo) lleva?

Yo (lo) llev o :

+T



(4) El protoeuskara: el eminente investigador de la lengua vasca, Mitxelena, fue el gran precursor del desarrollo del protoeuskara, a él debemos el conocimiento de gran parte de él. Situa su reconstrucción del protoeuskara en el año cero o, como mucho, en el año quinientos a.C., es decir, pocos siglos antes del euskera arcaico testificado sobre piedra.

Las vocales del protoeuskara eran las cinco estándar, a e i o u (las mismas que en el actual). Los diptongos eran ai, ei, oi, ui, au, eu (los mismos que en el euskara actual). Las semivocales, que foneticamente suelen representarse con j y w, no existirían. Las consonantes que formaban un cuerpo sistemático eran las siguientes:



Fuertes


t k tz ts N L R


Débiles


b d g z s n l r


Además estaría la h, muy frecuente, aunque ha ido desapareciendo en los dialectos modernos. La p la ponemos entre paréntesis porque apenas existía. Como se ve, no hay m (salvo alguna derivada de una anterior b), ni f. Las consonantes que se pronuncian en lo alto del paladar las que suelen escribirse tt, dd, tx, x, ñ, ll y que en euskara actual se utilizan en las palabras expresivas (diminutivas o cariñosas), tal vez existieron también en protoeuskara.

Las dos filas de consonantes fuertes y débiles del cuadrito se diferencian en que las de arriba se decían con más fuerza que las de abajo y duraban algo más. En cuanto a las tres columnas de la izquierda, las tres consonantes de abajo, bdg, se pronunciaban generalmente sin cerrar del todo los labios y haciendo vibrar las cuerdas vocales, a diferencia de las de arriba, ptk. En los siglos primeros de nuestra era, con el cambio del protoeuskara al euskara, las consonantes fuertes N y L pasaron a confundirse con las débiles n y l; por otro lado, las consonantes ptk dejaron de diferenciarse de bdg en su mayor fuerza para hacerlo sólo en los otros factores apuntados. En protovasco sólo las consonantes débiles podían ir al inicio de la palabra y sólo las consonantes fuertes podían finalizarla. Así, la alternancia entre fuertes y débiles únicamente era posible en medio de la palabra.

Tampoco puede una palabra vasca arcaica empezar por d- (lo hacen sólo algunas formas verbales en presente, por influencia de un viejo adverbio) o por r-. Y, si difícilmente encontraremos la m, sería imposible que estuviese en inicio de palabra, salvo en algún préstamo celta aislado. Ni tampoco hay palabras que empiecen por dos consonantes seguidas. Los inicios de palabra eran, o bien una vocal o bien, como vemos en el cuadro, las consonantes b, g, z, s, n y l, además de la h.

Los nombres y adjetivos eran sobre todo bisilábicos y los verbos eran monosilábicos. No existía el artículo.

Joseba A. Lakarra, desarrollador del euskara anterior al protoeuskara, lo que se suele denominar en filología vasca como preprotoeuskara, indica que en una época anterior al protoeuskara, el euskara da signos de haber sido una lengua sin o con pocas declinaciones y aislante (5), así como de que el verbo que actualmente va en la parte posterior de la frase, en este preprotoeuskara, fuese delante de la misma.


(5) Lengua aislante: cada palabra tiene un único significado. Por ejemplo, el castellano no es una lengua aislante porque la palabra "vinieron" incluye tres significados: venir, pasado y ellos. En cambio en lengua vietnamita, que es aislante, cada uno de esos tres significados se expresa con una palabra distinta. El castellano es una lengua fusionante o flexiba porque los tres significados de "vinieron" están fusionados en una sola palabra difícil de segmentar. Estas lenguas pueden ser más sintéticas como el latín, en que domina la declinación, o más analíticas como las lenguas románicas, en que dominan las preposiciones.
El dialecto vasco que posee más influencia latina es el vizcaíno, debido a que la tribu caristia que habitaba la zona en la que actualmente se habla este dialecto, fue medianamente romanizada. Esta romanización fue atenuada posteriormente a través de la asimilación de esta tribu por parte de los vascones de Navarra (a partir del siglo V d.C.) que poseían una romanización menor.

Latín Euskara Español
Pax-Pacem Bake Paz
Cella-Cellam Gela Habitación
Lex-Legem Lege Ley
Tabula-Tabulam Taula Tabla
Rex-Regem Errege Rey
Gonna-Gonnam Gona Falda
Adventum Abendua Diciembre
Verbum Berba (vizcaíno) Palabra
Martis Dies Martitzena (vizcaíno) Martes
Sabbatu Zapatu (vizcaíno) Sábado
Domenica Domeka (vizcaíno) Domingo


En el siglo XI en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla ( en vasco Done Miliaga Kukula ) en La Rioja, encontramos los primeros textos tanto en euskara como en lengua navarro-aragonesa, las Glosas Emilianenses. Unas glosas que servían para la comprensión de textos en latín y quizá para acercarlos al pueblo que desconocía el latín usado todavía por los clérigos. Uno o varios copistas anónimos escriben una serie de anotaciones en latín, romance navarro-aragonés y euskara que comentan o glosan las partes más difíciles de entender.

"(...) Si uero, quod Deus non patiatur [non quieti] et mala opera exercimus [nos sificieremus] et plus pro carnis luxuria quam pro salute anime laboramus, timeo ne quando boni christiani cum angelis acceperint uitam eternam nos, quod absit, precipitemur [guec ajutuezdugu]* [nos non kaigamus] jngeenna (...)"

(*) guec ajutuezdugu: nosotros no tenemos ayuda.







Razones de la Reducción Geográfica de la Vascofonía


Primeramente, lo que más dañó al euskara, fue que la población euskaldun (vascoparlante) a lo largo de la historia no ha tenido una entidad política duradera que la uniera y que tuviera como lengua oficial el euskara. Las dos unidades políticas que han existido a lo largo de la historia fueron efímeras. La primera de ellas se dio entre los siglos VII d.C. al X d.C. (con etapas de independencia o sumisión a los francos), el Ducado de Vasconia (actual Gascuña), que abarcó gran parte del suroeste francés, Vascongadas, norte y centro de Navarra, norte de Aragón y noroeste de Catalunya; si bien las lenguas que se utilizaron para redactar los documentos oficiales fueron el latín o la lengua latina autóctona, el gascón, y nunca el euskara, siguiendo los usos de la época de utilizar lenguas latinas para redactar los textos oficiales. La segunda unidad política fue todavía más breve, se dio en el siglo XI, bajo el reinado del rey de Pamplona Antso Gartzez III. Haundia (Sancho Garcés III el Mayor), abarcó a la población vascoparlante extendida desde parte de Cantabria hasta Catalunya, teniendo a Gascuña y los condados catalanes dentro de su zona de influencia. Aunque el euskara era la lengua hablada por la mayoría (la población de habla latina en la zona pirenaica era muy minoritaria), la lengua oficial no fue el euskara, sino el latín y la lengua navarro-aragonesa.

El segundo factor que debilitó al euskara, fue el desmembramiento del Ducado de Vasconia a finales del siglo X y por otro lado, la división del Reino de Pamplona después de la muerte del rey Sancho Garcés III el Mayor, yendo en contra de la ley vascona de sucesión, surgiendo de esta manera los reinos de Castilla y Aragón, que anteriormente habían sido condados. Si bien en sus orígenes, en el siglo XI, la mayor parte de la población castellana y aragonesa, así como sus primeros reyes fueron vascoparlantes . Al avanzar hacia el sur la reconquista, más y más población mozárabe y por lo tanto latina, fue añadiéndose. Quedando el euskara desplazado gradualmente como vehículo de comunicación cotidiano en esos reinos.

Considerándose a partir de los siglos XIV y XV, tanto en Castilla, como en Aragón, como una lengua propia del Reino de Navarra, como algo que había quedado de la dominación navarra de esas tierras. A parte que en aquellas épocas, el euskara, fue considerado por el cristianismo, como una lengua bárbara y pagana. Lengua y cultura latinas eran sinónimos de cristiandad, dado que la mayor parte de la población euskaldun era pagana. A medida que avanzaban las lenguas y culturas latinas, avanzaba el cristianismo. Todo estaba en contra del euskara. Es muy significativo que en la Edad Media a partir del siglo XIV, tanto en Castilla como en Aragón se prohibiera lo judío, lo árabe y lo éuscaro, ya que representaban la religión hebrea, la islámica y la antigua religión pagana de Mari (1), que era la que procesaban mayoritariamente los euskaldunes. Para más información sobre los decretos de prohibición del euskara a partir del siglo XIV visitar la página Historia del País Vasco



(1) La antigua religión de los vascos: Mari (mári), Maia (mái-a) o Ama-Lur (áma lur; madre tierra) era la diosa suprema de la antigua religión vasca, su símbolo cósmico era el sol, y su representación gráfica, el disco solar llamado lauburu (laubúru, tetracéfalo, éste símbolo lo puede observar en la parte superior del texto). El lauburu puede variar de número de brazos, pero el más extendido y conocido por todos los vascos es el de cuatro . Los discos solares con alguna que otra modificación, pueden encontrarse en todas las culturas euroasiáticas antiguas, desde la península ibérica hasta Alaska. Es común ver en las lápidas de los cementerios del País Vasco, que en lugar de utilizarse cruces cristianas, se siga con la costumbre de esculpir en las lápidas la cruz vasca, el lauburu, siguiendo de esta forma el rito antiguo de la religión de Mari.

Mari toma, generalmente, formas zoomórficas en sus moradas subterráneas (toro, carnero, macho-cabrío, caballo, serpiente, buitre, etc) y forma humana fuera de ellas, una de estas es la de una mujer esbelta y bella, de largos cabellos, atabiada con una túnica que le llega a los pies, con una cinta de oro en la frente, sosteniendo un castillo de oro en su mano derecha y enroscado al rededor de sus piernas, un herensuge (erénsugué; dragón), sobre el que se alza la figura de Mari. Sus moradas subterráneas se encuentran en los montes más altos de Vasconia [ Anboto (ambóto), Oitz (óits), Txindoki (chindóki), ...). Cambia de morada cada siete años. Cuando cambia de morada, Mari, se convierte en una hoz de fuego que surca el firmamento, generando un gran estruendo a su paso.

Esta religión, contaba con una trinidad integrada por Mari y sus dos hijos Atarrabi (la representación del bien) y Mikelats (la representación del mal), de los que surgían el resto de númenes y espíritus tanto benébolos como malébolos.

Según la antigua religión vasca, cuando las tinieblas reinaban en la Tierra, los humanos suplicaron a Mari que les ayudara en la lucha contra los espíritus y númenes malébolos que les acechaban. Mari escuchando sus súplicas, dio vida a su hija, la Luna. Los humanos agradecieron su luz, pero su luz no era suficiente para poder luchar contra el mal, entonces los humanos pidieron otra vez a Mari que les otorgara algo que tuviera más luz y que pudiera vencer a las tinieblas. Mari creó entonces a su otra hija, el Sol (en la cultura vasca el sol es femenino), y de esta forma nació el día. Ningún espíritu maligno desde entonces acechó a los humanos durante el día. Pero cuando el Sol se sumergía en los confines de la Tierra, en Itsasgorrieta (ichásgorrí-etá; en los Mares Bermejos), surgía la noche. El mal al llegar la noche, salía de su guarida y seguía acechando a los humanos. Entonces los humanos pidieron a Mari que les diera algo para luchar contra el mal durante la noche y Mari les dio el Eguzki Lore [ egúski lóre; flor del sol, es la flor del cardo silvestre (Carlina Acaulis) ]. Les indicó que nunca salieran de sus moradas durante la noche y que pusieran el Eguzki Lore encima de la puerta de sus casas para protegerles del mal. Desde entonces los humanos que siguieron lo indicado por Mari, nunca más sufrieron el acecho del mal.

Mari, de esta forma, dividió la cosmogonía vasca en dos mundos , el mundo de los del día (egunekoak; egúneko-ák) o el de los vivos, el cual era iluminado por el Sol y el mundo de los de la noche (gauekoak; gau-éko-ák) o el de los espíritus y almas de los muertos, iluminado por la Luna. Según la antiguas creencias, en el Cielo se mueven los astros, los cuales, al ponerse en el occidente, se introducen en los "mares bermejos" (Itsasgorrieta), para seguir su curso a través del mundo subterráneo. Así, el Sol, que durante una parte de su curso alumbra al mundo de la superficie, luce durante la otra debajo de la Tierra. El Sol y la Luna son divinidades femeninas, hijas de la Tierra (Mari), a cuyo seno van todos los días después de su recorrido por el Cielo.

Para los antiguos vascos el significado de la muerte no era tan lúgubre como puede resultar viéndolo desde la perspectiva occidental actual. Al morirse una persona, simplemente, pasaba a formar parte de un estado existencial diferente. Se decía en aquellos tiempos que, "Eguna egunekoentzat [ egúna egúnekoentsát; el día para los del día (los vivos) ] eta gaua gauekoentzat [ éta gáu-a gau-ékoentsát; y la noche para los de la noche (los espíritus) ] ". El espíritu Gaueko [ gáu-ekó; (espíritu guardián) de la noche ] era el encargado de velar por esta norma aceptada por los antiguos vascos, ya que si algún vasco merodeaba por la noche, era arrebatado de los vivos por este espíritu y pasaba a formar parte del mundo de los de la noche (los espíritus).

La religión vasca poseía unas normas de conducta sobre lo que es el bien y el mal, que debían ser cumplidas estrictamente por los vascos. Mari condena la mentira, el robo, el orgullo y la jactancia, el incumplimiento de la palabra dada y el faltar al respeto debido a las personas y a la ayuda mutua, así como acceder a las moradas de Mari sin permiso de ella. Los delincuentes son castigados por Mari con la privación o pérdida de lo que ha sido objeto de la mentira, del robo, del orgullo, etc. También existía en esta religión un cielo y un infierno, aunque era diferente a la concepción del cielo y del infierno de las religiones judeo-cristianas. Cuando una persona fallecía, pasaba a formar parte de los de la noche. En la oscuridad, era guiado por la Luna, que en euskara se dice Ilargi (illárgui, significa luz de los muertos ), por un sendero que le llevaría hasta la gruta o cueva de Mari. El fallecido, en su camino, era protegido de los malos espíritus por el símbolo de Mari, el lauburu, esculpido en su lápida. Al llegar a la gruta de Mari, viviría con ella y con todos sus antepasados eternamente, en paz, felicidad y abundancia. Este era el concepto del cielo para los antiguos vascos. Pero aquella persona que no hubiese obrado en el mundo de los vivos, según las enseñanzas de Mari y hubiese hecho el mal al prójimo. Aunque la Luna le iluminase en su camino, estaría vagando y vagando eternamente, en la oscuridad, acechado por los malos espíritus (ya que el lauburu sólo protege a los que han obrado bien), hasta poder encontrar el sendero que le llevase hasta la cueva de Mari. Este era el concepto de purgatorio (estar vagando durante un tiempo buscando el sendero correcto) y el infierno (vagar eternamente en la noche sin encontrar el camino). Como se puede observar, es una religión de claro origen prehistórico, dado que considera a la cueva como zona de paz, acogedora y protectora, el mejor sitio en donde vivir eternamente. Una creencia que proviene de un pasado remoto, en el que los protovascos en las glaciaciones, tuvieron que guarecerse en las cuevas para evitar las frías temperaturas y de esta forma poder sobrevivir. Un miedo a vagar en la oscuridad (el infierno y el purgatorio) que tiene su origen en las frías noches glaciales, ya que todo aquel que no encontrase en el anochecer el sendero hacia la cueva en donde moraba la tribu, moriría de frío. Una lucha por la supervivencia que quedó plasmada en la religión vasca, aunque los vascos hacía miles de años que ya no necesitaban guarecerse en las cuevas para poder sobrevivir del frío glacial.

Esta religión poseía unas normas de actuar en la vida muy similares a las cristianas, por lo que fue muy fácil dar el paso de la religión vasca al cristianismo. Sólo se tuvo que adaptar la trinidad, dioses y espíritus vascos a la trinidad y santos cristianos. Hoy es el día que a la Virgen María en euskara se le llama Andra Mari ( ándra mári ; Señora Mari) que era el nombre con el que era llamada la diosa Mari. Gracias al parecido entre los nombres, el culto a la diosa Mari pasó a ser también, un culto a la Virgen María. Todas las vírgenes que existen en el País Vasco, así como sus iglesias, eran antiguas zonas de culto a esa divinidad. Lo mismo ocurrió con los santos cristianos, por ejemplo, el culto a Argia ( arguía; la luz ) pasó a ser un culto a Santa Clara, llamada en euskara Deun Argia ( deun arguía; Santa Luz ). A medida que avanzaban las lenguas y culturas latinas, iba desapareciendo la religión de Mari e iba extendiéndose el cristianismo. Esta religión se perdió definitivamente en el siglo XVII, cuando las sorginas ( sorguíña; sortu ::: nacer + gina ::: hacedora; hacedora de nacimientos, matrona ) que eran similares a los druidas celtas y eran las encargadas de las zonas de culto, de hacer las ceremonias, de sanar a la gente a través de hierbas y de traer al mundo a los niños, fueron acusadas de brujería por la Inquisición. Según las antiguas creencias las sorginas a través de la energía mágica que movía el cosmos, el Adur (ádur), daban vida a los niños que nacían, de ahí el apelativo de hacedoras de vida (sorgin). Vascos que seguían procesando la religión de Mari y no la cristiana, así como cientos de sorginas, fueron acusados de brujería, siendo posteriormente quemados. A partir de entonces la palabra sorgina que significaba en euskara antiguo matrona, pasó a significar bruja. La existencia de la antigua religión, se ha conservado hasta nuestros días, a través de la transmisión oral, de generación en generación, de parábolas y cuentos imbuidos en las antiguas creencias que los abuelos contaban a sus hijos y sus nietos.
El tercer factor, las grandes hambrunas de los siglos XVIII - XIX que obligó a gran parte de la población euskaldun (la más pobre de la sociedad), a emigrar hacia las Américas. Lo que ocasionó que por el ejemplo, el euskara que seguía siendo la lengua mayoritaria en Navarra, perdiese terreno a marchas forzadas.

El cuarto factor que debilitó al euskara, es la baja estima que tenía la sociedad en general y el euskaldun en particular, de la lengua vasca. Considerándola rural, inculta, bárbara con respecto a las lenguas y culturas latinas. El euskara era considerado por todos como "rudem et barbaram linguam, cultum abhorrentem" (lengua tosca y bárbara, incapaz de cultivo). Algo que empujaba al euskaldun a renegar de la lengua y cultura vascas. Dado que siempre se utilizaron las diferentes lenguas latinas que rodeaban a los euskaldunes para escribir (navarro-aragonés, gascón, castellano y francés). Se utilizaron todas, menos el euskara. El euskara era vehículo de cultura tradicional y rural vasca, mientras que el castellano o el francés eran vehículos de cultura occidental, de la cultura de las ciencias y de las artes. No es extraño ver que por ejemplo el insigne Unamuno que era euskaldun, dijera la frase: "Lo mejor que podría aportar el vascuence a la humanidad es desaparecer". La burguesía euskaldun siempre se avergonzó y rechazó el euskara, considerándolo una lengua del "vulgo", abrazando el castellano como lengua culta. Lo que le quitó más prestigio y agudizó a partir del siglo pasado la pérdida del euskara.





Resurgir y Auge del Euskara


A finales del siglo XIX y sobre todo a partir de la década de los cincuenta del siglo pasado, comenzaron a llegar masivamente miles de personas de habla castellana desde diferentes partes de España, en busca de un trabajo en la industria vasca. Lo que hizo que la situación socio-lingüística cambiara. El castellano ya no era propio sólo de gente de abolengo, burguesa, de gente instruida y culta, sino también, de gente humilde que venía al País Vasco en busca de un sustento. Esto hizo que el castellano, gradualmente, perdiera prestigio en la sociedad vasca y que el euskara, otrora lengua relegada al ostracismo, recobrase su prestigio social.





Territorio


Años 1866 - 68


Población


Vascoparlantes


% Vascoparlantes
Álava

120.000


12.000


10,0
Bizkaia

183.000


149.000


81,0
Gipuzkoa

176.000


170.000


96,0
Euskadi (1)

479.000


331.000


69,0
Navarra

300.000


60.000


20,0
País Vasco-Francés (2)

123.000


80.000


65,0
Territorios donde se habla euskara (3)

902.000


471.000


52,0






Territorio


Año 1996


Población


Bilingües (4)


Bilingües Receptores (5)


Erdaldunes
Álava

286.000


22.000 ( 7,8 %)


42.000 (14,6%)


222.000 (77,6%)
Bizkaia

1.139.000


206.000 (18,1%)


210.000 (18,4%)


723.000 (63,5%)
Gipuzkoa

679.000


302.000 (44,4%)


92.000 (13,5%)


285.000 (42,1%)
Euskadi (1)

2.104.000


530.000 (25,2%)


344.000 (16,3%)


1.230.000 (58,5%)
Navarra

538.000


52.000 (9,6%)


53.000 (9,8%)


433.000 (80,6%)
País Vasco-Francés (2)

264.000


70.000 (26,4%)


25.000 (9,3%)


169.000 (64,2%)
Territorios donde se habla euskara (3)

2.906.000


652.000 (22,5%)


422.000 (14,5%)


1.832.000 (63,0%)


(1) Euskadi: entidad política integrada por los territorios históricos de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa.

(2) País Vasco-Francés o Iparralde: integrado por los territorios de Lapurdi, Nafarroa Beherea y Zuberoa.

(3) Territorios donde se habla euskara: Álava, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi, Nafarroa, Nafarroa Beherea y Zuberoa.

(4) Bilingües: habla perfectamente tanto en euskara como en alguna lengua latina hablada en los territorios de la vascofonía (español, francés o gascón).

(5) Bilingües Receptores: entienden el euskara pero no lo hablan, su lengua cotidiana es la latina (español, francés o gascón).

Erdaldunes: desconocen el euskara. Son hablantes de lengua latina (español, francés o gascón).
En la década de los 60 del siglo XX se desarrolla el euskara supradialectal o Euskara Batua (unificado). Ya que hasta esta época para el euskara literario se utilizaban los diferentes dialectos vascos. Esta unificación era algo indispensable para la pervivencia de la lengua vasca y para que se convirtiese en el futuro en una lengua oficial.

Con la desaparición del franquismo y llegada de la democracia, el euskara, por primera vez en su historia milenaria, se convierte en lengua oficial tanto en Vascongadas, como en la zona vascoparlante del norte de Navarra. Quedando la asignatura pendiente de que esta oficialidad se extienda también a la mitad y sur de Navarra, así como en Iparralde o el País Vasco-Francés. La situación lingüística del euskara cuando llegó esta oficialidad era catastrófica, si bien la lengua vasca era hablada en el siglo XI, desde parte de Cantabria hasta parte de Catalunya, al norte hasta parte de Aquitania y al sur hasta gran parte de Burgos, La Rioja y Soria, en la década de los ochenta del siglo pasado, se hablaba en una novena parte del territorio medieval, en los minúsculos territorios históricos de Vascongadas, en el País Vasco-Francés y en Navarra.



Se abren ikastolas a lo largo de toda la geografía euskaldun, en las que se imparten las clases en euskara. Surgen las primeras generaciones de vascos que saben leer y escribir en euskara después de 40 años de prohibición de la lengua y cultura vascas. Una prohibición de todo lo vasco, que si para algo sirvió, fue para hacer consciente a la población euskaldun de la importancia de la pervivencia de su idioma y de su cultura, algo de lo que anteriormente pocos euskaldunes se percataban. El euskara, se va extendiendo al sistema educativo vasco gratuito, ya era posible realizar los estudios desde pre-escolar hasta el curso de preparación a la universidad en euskara. Cada año aumenta la publicación de libros de todo tipo en lengua vasca.

Surge la radio pública Euskadi Irratia y la televisión pública Euskal Telebista ( euskál télébistá; ETB1), cuya programación es integramente en lengua vasca. Una programación emitida diariamente a las siete regiones de la vascofonía y vía satélite a todo el mundo. Poseemos ya diarios y revistas integramente en euskara.

La lengua vasca se va extendiendo a la universidad, ya es posible realizar carreras universitarias integramente en euskara. Se va abriendo camino en las ingenierías. Se va extendiendo también, a las nuevas tecnologías, paquetes ofimáticos como Office o sistemas operativos como Windows, se encuentran disponibles en euskara.

El euskara ha recuperado el prestigio perdido antaño frente a las lenguas latinas, lo que ha hecho que gran parte de los padres elijan libremente para la educación de sus hijos, de entre los tres modelos existentes en el sistema educativo vasco, principalmente, el modelo D (todo en euskara con la asignatura de lengua y literatura españolas), así como en menor medida el modelo B (unas materias en euskara y otras en castellano). Mientras que el modelo A (todo en castellano en el que el euskara se estudia como asignatura) va perdiendo puestos en la aceptación de la población vasca, debido a que este modelo no garantiza el conocimiento del euskara ni el bilingüismo de los alumnos, ya que se estudia euskara como si fuera inglés. Siendo el euskara más complejo que el inglés, los conocimientos de euskara de los alumnos que estudian en este modelo cuando llegan a la universidad, son basicamente nulos. En Navarra existe un modelo más que es el modelo G , integramente en castellano, en el que no existe ninguna asignatura en euskara.

Con la oficialidad de la lengua vasca en estos veinte años, se ha conseguido que no haya un sólo municipio de la Comunidad Autónoma Vasca donde no haya un vascoparlante. El número de vascoparlantes ha aumentado en más de 100.000. Teniendo en cuenta la complejidad del aprendizaje del euskara, así como el número de habitantes de la comunidad, es una cifra muy satisfactoria.

Al contrario que en Euskadi, donde el euskara y el castellano son cooficiales en todo el territorio. En la Comunidad Foral de Navarra, por el contrario, está divida lingüisticamente en tres zonas. La zona vascoparlante, al norte de la comunidad, donde son cooficiales tanto el euskara como el castellano y por otro lado la zona mixta (Pamplona y diversos municipios de la zona central de Navarra) y la zona no vascoparlante (mitad y sur de Navarra), donde solamente es oficial el castellano.

Aunque el euskara va in crescendo en la Comunidad Autónoma Vasca, en Navarra, por el contrario, se ha conseguido que la pérdida del euskara se estanque. La recuperación del euskara en Navarra no ha sido tan espectacular, basicamente, porque el euskara no es oficial en todo el territorio.

Dos leyes regulan el status de la lengua vasca: la Ley Orgánica 13/1982, de 10 de agosto, de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra - que viene a ser el estatuto de autonomía particular de Navarra-, y la Ley Foral 18/1986, de 15 de diciembre del Vascuence.

La zona denominada vascófona sólo es residencia del 11% de los navarros, y carece de servicios fundamentales como servicios administrativos generales, hospitales, Palacio de Justicia o universidad. Así, en derechos como, por ejemplo, la escolaricación en euskara, los navarros tienen reconocidas diferentes opciones según la zona en que residan. En la zona llamada no vascófona no existe la opción pública de realizar los estudios de primaria y secundaria en euskara; mientras que en la zona mixta existe un ratio mínimo de alumnos para poder acceder a ese derecho.

Con estas medidas, se le ponen trabas al desarrollo de la lengua y a la reproducción de la comunidad lingüística justamente en las zonas donde más vital es el garantizarlas. Desde el comienzo de la anterior legislatura política, en 1999, los derechos reconocidos a los vascohablantes se han visto reducidos en diversos decretos, resoluciones, órdenes y acuerdos administrativos, como el Decreto Foral 372/2000, de 11 de diciembre, que regula el uso del euskara en las Administraciones Públicas de Navarra. Este decreto limita el uso administrativo del euskara, y en la práctica convierte en zona no vascófona la zona definida como mixta en la Ley del Vascuence de 1986.

También cabe citar el Decreto Foral 203/2001, de 30 de julio, por el que se indican los puestos de trabajo de la plantilla orgánica de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra y sus organismos autónomos, excluido el personal docente del Departamento de Educación y Cultura, para cuyo acceso es preceptivo el conocimiento del vascuence y en los que debe ser considerado como mérito entre otros. El Gobierno de Navarra, ha reducido mediante este decreto los puestos bilingües de su plantilla, que apenas pasan del 1 % (153 de unos 14.000 funcionarios), lo que aumenta la incapacidad de la Administración para dar servicio a todos los ciudadanos, y agrava la vulneración de los derechos lingüísticos de los navarros vascohablantes.

Los planes de actuación que han entrado en vigor tras la aprobación del Decreto Foral 372/2000 (acuerdos de 8 de enero y de 5 de febrero de 2001) establecen la retirada inmediata del euskara de documentos, imágenes, sellos, rótulos, señalización, etc. Así, por ejemplo, el artículo 3.2 del del 'Plan de Actuación para la aplicación de la normativa sobre el uso del vascuence en la Zona Mixta', aprobado mediante acuerdo del 8 de enero de 2001, establece respecto a la señalización, rótulos y sellos oficiales que: 'Se procederá de forma inmediata a asegurar el cumplimiento de que los rótulos indicativos existentes en fachadas de edificios, de sedes, en oficinas, en despachos y en cualquier dependencia de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra y de sus Organismos Autónomos, así como sus sellos oficiales y todos sus elementos de señalización e identificación, se redacten exclusivamente en castellano, sustituyendo de inmediato los existentes que no cumplan este requisito' (los bilingües castellano-euskara).

Diversos agentes sociales (asociaciones, sindicatos…) además de muchas corporaciones locales, interpusieron recursos contencioso-administrativos al Decreto Foral 372/2000. El 26 de junio de 2002, sendas sentencias emitidas por el Tribunal Superio de Justicia de Navarra anularon primeramente, el plan de acción de la denominada zona vascófona y, después, el propio Decreto Foral. Posteriormente, el plan de acción para la denominada zona mixta también quedó anulado. De todas maneras, aun estando anulado, el Gobierno de Navarra continuó aplicando el decreto, para ello, recurrió la sentencia y de esa manera evitó la firmeza de las sentencias y, por otro lado, comenzó a trabajar las gestiones necesarias para poner en vigor un nuevo Decreto Foral. Finalmente, en febrero de 2003, aprobó el Decreto Foral 29/2003, de 12 de febrero, que regula el uso del euskara en las Administraciones Públicas de Navarra. Dicho decreto tiene contenido casi idéntico al Decreto Foral anulado 372/2002.

El vasco, es hablado por el 9.6% de la población navarra, un 9.8% lo entiende pero no lo habla, mientras que el 80.6% de la población es monolingüe castellanoparlante. Actualmente, más de la mitad de los padres navarros han elegido libremente que sus hijos estudien todas las asignaturas en vasco o tengan la asignatura de esta lengua. Sin embargo con las políticas cada vez más restrictivas del uso y aprendizaje del euskara que lleva adelante el actual gobierno de Navarra de UPN (PP) nadie sabe cual podrá ser el futuro de la lingua navarrorum (euskara) en la tierra que lo vio nacer.

En Iparralde o el País Vasco-Francés, el euskara todavía no es oficia l. A finales del siglo XIX, el 65% de la población vascofrancesa hablaba en euskara. Ahora, la situación es crítica, solamente lo hace el 26.4% (en general, gente mayor y en zonas rurales), un 9.3% lo entiende, aunque no lo habla y el resto (64.2%) habla gascón o es monolingüe francés. Si no se consigue la cooficialidad junto con el francés, y no se apoya la lengua en la enseñanza, se estima que en un plazo de 40-50 años, el euskara habrá desaparecido completamente de Iparralde. Aunque afortunadamente se ve vislumbrar en un futuro cercano la oficialidad del euskara junto con el francés.

Por fin el euskara, no es sólo vehículo de cultura tradicional vasca, sino también, vehículo de la cultura de las artes y de las ciencias. Augurándose para nuestro idioma en el milenio que acaba de comenzar un futuro esperanzador. Como bien dijo el primer escritor en lengua vasca Bernard Etxepare:

Heuscara, ialgui adi mundura!    


( Euskara, ¡Sal al mundo! )







Literatura Vasca


El primer libro escrito en euskara es el Linguæ Vasconum Primitiæ (Primicias de la lengua de los vascones; Burdeos 1545) colección de poemas religiosos y eróticos del sacerdote Bernard Etxepare (Bernard d'Etchepare). Nació en Sarrasketa de 1470 a 1480 en una localidad cercana a la capital de la Baja Navarra, Donibane Garazi (Sant-Jean-Pied-de-Port) y fue sacerdote. No es casualidad que el primer escritor eusquérico sea un sacerdote. Los sacerdotes tenían que predicar al pueblo y para ello necesitaban cultivar el lenguaje popular que, en este caso, era el euskara. Por el título de la primera obra escrita en euskara, por el prólogo y por algunas estrofas del texto, se ve que el autor era consciente de ser el primero que publicaba un libro en euskara. Este consta de un breve prólogo y quince poemas que, por su materia, pueden dividirse en cuatro partes: Una primera, la más larga, de temática estrictamente religiosa; la segunda, tiene como tema el amor humano y es tal vez la más original y de aliento más cálido; una tercera autobiográfica, en el que el autor hace profesión de su inocencia; la cuarta, finalmente, es un grito de júbilo por la irrupción del euskara en el mundo de las publicaciones literarias. Hasta en lo que podría llevarle a la aridez (la exposición de la doctrina cristiana), Etxepare demuestra estar, con toda naturalidad, dentro de una gozosa armonía tridimensional: vida, palabra y ritmo. Etxepare expone doctrina cristiana pero en el mundo de la labranza vasca, donde siervos y señores conviven amistosamente pero también se exigen:


Ecen iaunec estu nahi mutil gaiçtoa eduqui, eç pagatu soldataric cerbitcatu gaberic

(Ningún amo quiere un mal criado, ni pagar soldada sin que le sirvan)
La Reina de Navarra Joanna III de Albret, se decidió a dar apoyo explícito a la lengua vasca en el contexto de la reforma protestante de tipo calvinista, que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XVI en el área de su dominio, es decir, en el norte de los Pirineos, incluido Biarno (el Bearn).

En este contexto de luchas religiosas llegó a ser posible que se dieran las circunstancias favorables para que se produjera el venturoso hecho de la creación ex novo de la prosa vasca, al traducirse el Nuevo Testamento en toda su integridad. El personaje encargado por el sínodo calvinista de Pabe (Pau) en 1565 para llevar a cabo la traducción al vasco del Nuevo Testamento fue Joannes de Leizarraga (1506-1601), nacido en Beraskoitze (Lapurdi). Su traducción se llamaría Jesus Christ gure Jaunaren Testamentu Berria (Nuevo Testamento de nuestro Señor Jesucristo). Los datos sobre su juventud son escasos, si bien sabemos que fue ordenado sacerdote, pero que en 1559 se convierte al evangelio lo cual le acarrea persecución y encarcelamiento y, como muchos otros protestantes, encuentra asilo al amparo de Joanna III de Albret. La traducción de Leizarraga está concienzuda y escrupulosamente hecha, de acuerdo con el espíritu que animaba las traducciones protestantes de su época de estricta fidelidad al texto original griego. Para su traducción utilizó el texto griego del Nuevo Testamento preparado por Erasmo de Rotterdam, el mismo que usara Lutero para su traducción al alemán. Otras obras suyas fueron Kalendrera (Calendario) y Abc edo Christinoen instructionea (Abc o la instrucción de los Cristianos). Leizarraga se caracteriza por ser un escritor que utiliza en su literatura muchos términos cultos de origen grecolatino.

Axular o Pedro de Agerre y Azpilikueta nació en Urdax (Navarra) en 1556. Siendo Axular el nombre que utilizó en sus escritos eternizando así el nombre del etxe (caserío) de su familia que todavía existe. Fue sacerdote y se le adjudicó el curato de Sara (sára, Lapurdi). Su obra más notable es Gero (futuro). Axular se nos muestra como un magnífico escritor ascético, influido sin duda por ascetas españoles como Fray Luis de Granada pero con personalidad propia. Posee un lenguaje menos culto que Leizarraga siendo su euskara más popular. La obra de Axular no es de teoría ascética sino de práctica, es decir, de reforma de costumbres. Para ello echa mano de un lenguaje espontáneo, si se quiere poco literario, pero que ya en el siglo XVIII mereció la estima de Joannes Etxeberri quien proponía se declarase a Axular como norma del euskara escrito.

Silvain Pouvreau nació en Bourges. Sin ser vasco aprendió euskara siendo secretario del jansenista abad de Saint-Cyran. Ordenado sacerdote, fue párroco de Bidarte (Bidart; 1640-44) y más tarde en París. Tradujo la Instrucción del Cristianismo ( Guiristinoen Dotrina ) de Richelieu, la Introducción a la vida devota ( Philotea ) de San Francisco de Sales y el Combate espiritual ( Gudu espirituala ) de Lorenzo Scupoli.

Arnaud Oihenart u Oihenart (1592-1667) nació en la capital de Zuberoa, Maule (Mauleón), fue abogado. Es, pues, uno de los pocos no eclesiásticos que escriben en euskara en estos primeros tiempos. En latín escribió Notitia utriusque Vasconiæ, tum ibericæ tum aquitanicæ, en la que narra la historia de los vascos hasta la Edad Media desde una perspectiva vasca . Es más conocido por su colección de 706 refranes vascos con traducción francesa y sus poesías en euskara. Oihenart es un hombre que ama el euskara, lo trabaja incluso inventando neologismos pero al mismo tiempo, se mantiene alejado de los ditirambos y de las confusiones históricas de algunos contemporáneos, por lo que ha sido a veces mal interpretado como poco vascófilo.

El jesuita Bernard Gazteluzar , de Ziburu (Ciboure, Lapurdi) escribió poesía didáctica en su Eguia catholicac (Verdades católicas), Salvamendu eternalaren eguiteco necessario direnac (Cosas necesarias para conseguir la salvación eterna).

Otros sacerdotes que publicaron en euskara en el siglo XVII son: Cristóbal de Harizmendi con Ama Birginaren hirur Offizioac (Los tres oficios de la Virgen María; 1660) en verso y dialecto cercano al guipuzcoano. Juan de Tartas , párroco de Aroa (Arone, Baja Zuberoa): Onsa hilceco bidia (Camino para matar al bien, 1666) y Arima Penitentaren occupatione debotaq (Ocupaciones debotas del Alma Penitente). Aranbillaga , adscrito a la parroquia de Ziburu (Ciboure, Lapurdi), publicó en 1684 (Baiona) la primera traducción de la Imitación de Cristo, Jesu Christoren Imitationea.

La primera gramática se debe al Jesuita Manuel de Larramendi , nació en Andoain (Gipuzkoa) en 1690 y murió en Loiola en 1766. Profesor en Salamanca. Sus obras son la primera gramática vasca, El imposible vencido: arte de la lengua vascongada (Salamanca, 1729) y en 1745, el Diccionario trilingüe (Castellano-Bascuence-Latín) entre otras. Emprendió una obra gigantesca en aras a luchar en contra de la imagen que se tenía del euskara en aquella época, "rudem et barbaram linguam, cultum abhorrentem" (lengua tosca y bárbara, incapaz de cultivo). Con la primera quería demostrar que el euskara no era una lengua bárbara y ruda imposible de cultivar, sino una lengua sujeta a reglas como las demás y mejor que muchas otras, según él. Con su diccionario Larramendi intenta demostrar que el euskara posee un vocabulario desarrollado capaz de expresarlo todo. Para ello no duda en inventar neologismos de una forma correcta, utilizando la derivación a través de los múltiples sufijos vascos o la composición, por no utilizar palabras latinas que en todas las lenguas, incluidas las no latinas, se encuentran. Unos neologismos que luego él mismo no utilizaría, dado que creaba estos neologismos sólo para acallar a los anti-euskara.

Entre los primeros frutos del árbol larramendiano hay que citar a los padres Agustín de Kardaberaz y Sebastián de Mendiburu.

Agustín de Kardaberaz (1703-1770) nació en Hernani (Gipuzkoa) y murió en Bolonia en el destierro. La fama del padre Kardaberaz en el País Vasco se debió ante todo a sus cualidades de predicador pero Kardaberaz es además un buen escritor de su idioma: Aita San Ignacioren Ejercicioen gañean Afectoak (Afectos sobre los Ejercicios del padre San Ignacio), que en su conjunto comprenden tres obras. Kardaberaz trata sobre todo el bien espiritual de las almas, pero del empeño con que trabajaba el euskara nos habla bien alto su obra: Euskeraren Berri Onac (Las Buenas Nuevas del Euskara), con reglas para leer, hablar y escribir correctamente el euskara.

Sebastián de Mendiburu (1708-1782) nació en Oiartzun (Gipuzkoa) y murió en Bolonia, desterrado con los de su orden por Carlos III. Según Carmelo Etxegarai, "ni el mismo Larramendi logró rivalizar con Mendiburu en este manejo del idioma éuscaro". Para Koldo Mitxelena, "Mendiburu es sin disputa uno de los escritores que con más desembarazo y elegancia ha manejado el idioma. Sólo le fue negado un don: la fuerza". Mendiburu emplea un lenguaje mucho más puro que Kardaberaz pero se mantiene siempre a un nivel popular fácil de entender. Su obra más representativa es: Jesusen Amore-Nequeei dagozten cembait otoitc-gai (temas de rezo con respecto al calvario de Jesús).

Juan Antonio Moguel (1745-1788). Nació en Eibar de padre médico. Ordenado sacerdote, fue destinado a Xemein (Markina, Bizkaia) donde residió hasta su muerte. Moguel muestra, como otros contemporáneos suyos, vivo interés por el idioma. Para demostrar las posibilidades del euskara tradujo arengas y oraciones selectas de los mejores autores latinos. Pero su obra principal es, sin duda, Peru Abarca , concebido como un diálogo entre un aldeano, Peru Abarca, lleno de sabiduria popular y con dominio del euskara y el barbero Maisu Juan más pícaro pero menos puesto en su lengua materna. Moguel emplea el dialecto vizcaíno sin ninguna preocupación purista. Peru Abarca, en efecto, abomina de los erdarismos (castellanismos) no asimilados pero emplea sin rubor los que asimiló en la "universidad de Basarte".

Joannes Etxeberri de Sara (Lapurdi) médico en Bera de Bidasoa (Navarra) y en Hondarribia (Gipuzkoa) y residente luego hasta su muerte en Azpeitia (Gipuzkoa). Además de Escuararen hatsapenac (Principios del Euskara) y el Diccionario cuatrilingüe escribió Escual Herri eta Escualdun guztiei escuarazco hatsapenac latin icasteco (Principios para aprender latín para el País Vasco y para todos los vascos)

José María Iparragirre Balerdi nació en Urretxu (Gipuzkoa) un día de verano de 1820. Sus 61 años de vida se inscriben en un período trascendental en la conformación política y social de nuestro país, que va desde la crisis del Antiguo Régimen que desembocará en la guerra carlista, hasta la primera industrialización de Vasconia que arranca al final del tercer y último conflicto dinástico cuyo corolario fue la abolición foral de 1876. En el terreno de las artes, la vida de Iparragirre coincide con los años de apogeo del Romanticismo, un movimiento tan influyente y fértil como escurridizo a toda definición. "Una manera de sentir", lo llamó su coetáneo Charles Baudelaire, manera de sentir que se manifiesta en un decidido afán de Libertad como medio para la realización personal pero también la colectiva, puesto que el individuo se identifica con su pueblo al que considera dotado de un espíritu propio. El ansia de Libertad, como sentimiento más que como pensamiento, como desvelo vital, motor existencial y hálito creativo antes que como ambición de concretos perfiles, recorre toda la trayectoria de José María Iparragirre y explica sus grandezas y también sus miserias. Y es que en el viejo bardo tenemos a una de las más acabadas figuras del Romanticismo artístico en Vasconia, y en su himno Guernicaco Arbola (Arbol de Gernika) al exponente máximo de la afirmación identitaria de los vascos alrededor de los Fueros y de su símbolo secular. Con todos los matices, de Iparragirre podemos decir que jugó entre nosotros papel idéntico al de Adam Mickiewicz en Polonia o Alessandro Manzoni en Italia. Pero a diferencia de estos poetas nacionales, el de Urretxu cultivó no sólo la rima (que también) sino sobre todo la música, disciplina que durante el Romanticismo cobró renovada importancia como vehículo idóneo para la nueva estética expresivista.

Jean Martin Hiribarren (1810-1866) nació en Askaine (Lapurdi) fue el autor del poema Euscaldunac (vascos). Hiribarren no es amigo de ditirambos, reconoce la pobreza del esfuerzo espiritual de los euskaldunes y la necesidad de emprender algo. Todo pueblo debe hallar guías entre los suyos. Por eso él llama a todos :


Euscaldun gucia da egun gombidatcen

has dadin içpirituç cerbeiten moldatcen    
Iaquin deçaten arren gure ondocoec    
nolaco gaiac çuçten hequin arbasoec    


(Hoy invitamos a todos los vascos a que emprendan un quehacer espiritual para que nuestros descendientes sepan qué hazañas acometieron sus antepasados)
 


Vicenta Moguel (1782-1854), es la primera mujer escritora vasca. Pertenece a una familia de escritores (Juan Antonio y Juan José) pero su estancia en Azpeitia (Gipuzkoa) ha guipuzcoanizado su euskara. Sus Ipui onak (Cuentos buenos) están escritos en forma sencilla pero en un lenguaje depurado. La entrada de la mujer en la Literatura vasca se hace por la puerta grande.

Txomin Agirre (1864-1920) sacerdote de Ondarroa (Bizkaia) autor de dos novelas Kresala (Salitre) y Garoa (Helecho) en que se describen las costumbres de los marineros (Kresala) y de los labriegos (Garoa).

Resurrección María de Azkue (1864-1951) dio cima a una obra ingente casi increíble si no la tuviéramos delante. Sacerdote, hijo de Lekeitio (Bizkaia), dedicó su vida entera al euskara ya que no ejerció cargo sacerdotal alguno y la música, a la que sentía una gran inclinación, le sirvió para comprender mejor la cultura popular. La obra de Azkue sigue teniendo validez hoy. Su gran Diccionario trilingüe (Euskera-Castellano-Francés) nos sirve de libro de consulta. Euskalerriaren Jakintza (La sabiduría del País Vasco) es una colección de poesías, leyendas, canciones, etc., del pueblo vasco y constituye hoy un tesoro valiosísimo. Además publicó Morfología Vasca donde estudia el sufijo vasco y las partes de la oración.

En la literatura vasca del siglo XX hallamos dos tendencias divergentes: la popular y la culta. Magnífico representante de la primera es un vizcaíno de Mañaria, Evaristo Bustintza, más conocido por Kirikiño . En sus obras Abarrak (Restantes) deja correr sin artificio alguno el euskara de su pueblo dejando a un lado "el de los vascos del siglo futuro" como llamaba él a los puristas de su tiempo. Kirikiño describe la vida de los vascos de un modo ameno y el pueblo se lo agradeció leyendo sus libros.

Vizcaíno es también el poeta Esteban de Urkiaga, Lauaxeta (1905-1937) nacido en Laukiniz (Bizkaia) pero afincado en Mungia (Bizkaia) y que fue fusilado en Vitoria durante la guerra civil. Lauaxeta no posee el dominio del euskara de su contemporáneo guipuzcoano Lizardi, ni tal vez su mirada distendida a la naturaleza que le rodea. Lauaxeta mira hacia su interior. La influencia de Lorca es clara en ocasiones:

Zidarrezko bost sastakai nork jasan daikez aldian?

(¿Quién puede soportar en sus carnes cinco puñales de plata?)

La cima de la poesía vasca la representa Jose Mari Agirre Egaña ( Xabier Lizardi ). Nació en Zarautz (Gipuzkoa) en 1896. Aunque pasó su infancia allí, casi toda su vida transcurrió en Tolosa (Gipuzkoa). Debido a un traslado laboral de su padre, toda la familia tuvo que trasladarse a dicha localidad, cuando él tenía alrededor de diez años. Finalizó los estudios de bachillerato en el colegio de los Escolapios de esa localidad. En 1913, cuando tenía diecisiete años, falleció su padre, y por ello debió empezar a trabajar, al ser el mayor de seis hermanos. Sin embargo, no por ello abandonó su deseo, manifestado desde la infancia, de estudiar abogacía, y cursó estudios de Derecho, como alumno libre, en la Universidad Central de Madrid, consiguiendo el título en 1917. Su primer trabajo lo consiguió en el Banco de Tolosa, como auxiliar, pero en 1923 le propusieron el cargo de gerente en Perot, una empresa de Tolosa, y hasta su muerte desempeñó esas labores en esa empresa de redes metálicas. En 1923, gracias a la seguridad proporcionada por el nuevo puesto de trabajo, se casó con Pakita Izagirre, a la que había conocido en sus visitas a Zarautz, y tuvieron cuatro hijos. Falleció joven, en 1933, cuando tenía 36 años, víctima de una enfermedad incurable en aquel entonces.

En 1923 la dictadura de Primo de Rivera hizo callar al movimiento abertzale (nacionalista vasco) que comenzaba a surgir en Euskal Herria, pero en 1927, en la época que se denominó la dictablanda, se reanimó el proyecto abertzale, prueba de lo cual surgió la asociación Euskaltzaleak (vascófilos) en Mondragón (Gipuzkoa) ese mismo año. En aquella época dio a conocer José María Agirre su pluma con el alias de Xabier Lizardi, y tuvo gran importancia su liderazgo en el proceso de constitución de la sociedad Euskaltzaleak. Entre los años 1928-1930 fue su presidente y marcó las líneas maestras de la actividad de la sociedad en esa época: Euskal Egunkaria (el Periódico Vasco), Kirikiño Saria (Premio Kirikiño), Aur Egunak (Días infantiles), Ikastolak (Escuelas), Errenteriako Olerti Eguna (Día Lírico de Renteria),...

Junto con sus actividades culturales, también se comprometió en la arena política, siendo secretario del Gipuzko Buru Batzar del PNV, en la época del primer Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca) de 1932 y del Estatuto de Estella. Xabier Lizardi trabajó diferentes campos de la literatura: poesía, teatro y periodismo. Pero de entre ellos el que mayor fama le proporcionó fue, sin duda, la poesía, pues todos los críticos manifiestan unánimemente que su obra poética es la cumbre de la lírica vasca moderna.

Lo mejor de esa obra poética está recogido en Biotz-begietan (Con corazón en los ojos; 1932) y, tras su muerte, la sociedad Euskaltzaleak publicó Umezurtz Olerkiak (Poemas de Orfandad), en el que se recogían los poemas escritos tras la publicación del libro anterior.

La temática de los poemas de Lizardi gira en torno al ser, la vida y la muerte, la patria, el euskara y la tradición vasca. En lo que se refiere al estilo, está caracterizado por una expresión compacta y elegante, su modernidad y originalidad destacaban claramente entre sus coetáneos. Entre su producción teatral, se conocen tres obras publicadas: Laño ta izar (Nubes y Estrellas), escenificación poética de un cuento infantil. Segundo, Bi aizpak (Las dos hermanas), la adaptación al euskara de una comedia francesa. La tercera, Ezkondu ezin zitekeen mutilla (El chico que no podía casarse), es una comedia costumbrista, en la que critica tradiciones sociales, basándose en anécdotas de su propia vida. Fue periodista, de hecho, fue el género que hizo famoso su nombre literario; sus numerosos artículos periodísticos fueron la expresión más directa de su incansable actividad en temas culturales, literarios o políticos. De entre sus más de cien artículos de los años 1927 al 1933 se hizo una selección que la sociedad Euskaltzaleak publicó en 1934 bajo el título de Itz-Lauz (Con palabras llanas). Gracias a este libro, y a la recopilación completa más recientemente editada, se puede conocer la amplia temática de sus artículos en euskara y castellano: euskal egunkaria, ikastolak, cultura y literatura vascas, polémicas y críticas literarias. Son destacables la elegancia, corrección e ironía del estílo de sus obras periodísticas. Se pueden apreciar los registros bien perfilados de la prosa de Lizardi. Sabía ajustarlos a sus deseos, a veces con una prosa culta, elegante, elaborada, otras veces, en cambio, con el lenguaje sencillo, directo y vigoroso del lenguaje hablado de todos los días.

Bernardo Atxaga , cuyo verdadero nombre es José Irazu Garmendia, nace en Asteasu, provincia de Gipuzkoa, el 27 de Julio de 1951. Es licenciado en Ciencias Económicas y en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. Escribe sus primeras obras en vasco bajo el pseudónimo de Bernado Atxaga. Es autor de poemas, cuentos y novelas, así como de una veintena de libros para niños. En 1983 recibe el premio "Xavier Lizardi" por su libro Sugeak begiratzen dionean (Cuando la culebra le mira). En 1989, Bernardo Atxaga es galardonado con el Premio Nacional de Literatura por su obra Obabakoak traducida a más de diez lenguas.
En el siglo VI d.C., los vascones de la zona de Navarra, Aragón y Catalunya se asientan pacificamente en las tierras de la Novempopulania (nueve pueblos), de la Aquitania Prima y de la Aquitania Secunda, aprovechándose de la debilidad y caos generado por la guerra entre francos y visigodos a través de la cual la zona quedó desguarnecida de tropas militares. Extendiendo el euskara por todo el sudoeste de Francia hasta Burdeos (río Garona) y al sur hasta la actual frontera franco-española en Lleida. La presencia del euskara en estas tierras a lo largo de diferentes épocas (a través de la lengua aquitana del mismo tronco lingüístico que el euskara) nos es revelada gracias a la presencia de topónimos como el de la actual ciudad francesa de Toulouse, que posee el mismo origen etimológico que el guipuzcoano Tolosa.

La presencia de abundantes topónimos éuscaros los podemos encontrar muy al sur de las actuales fronteras vascas:


Al sudoeste por los montes de Oca (Oka mendiak, óka mendí-ak), La Bureba (Bureba, buréba), Valle de Mena (Mena Harana, ména arána) en Burgos, La Rioja (Errioxa, errí-oshá) y Soria (Oria, oría). El monte Amaya [ amaia (amái-á); el fin) ] de 1.362 m en la provincia de Burgos, muy cerca de Palencia. Todas estas tierras fueron posteriormente revasquizadas en los primeros años de la reconquista, lo que hizo que Castilla en sus comienzos fuese mayoritariamente vascoparlante. Aunque zonas como La Rioja o Burgos fueron hablantes de lengua éuscara ininterrumpidamente, desde tiempos muy remotos hasta los siglos XV - XVI de nuestra era, en los que el castellano (1), después de siglos de bilingüismo, sustituyó al euskara en el habla de los lugareños.


(1) Castellano o español, lengua vascorrománica surgida en la reconquista. Sus orígenes se encuentran en el habla de los vascos romanizados de Cantabria, Burgos y los habitantes de la comarca vizcaína de las Encartaciones. Se ha de recordar que en las guerras de Roma con los celtas de esta zona, las tribus vascas colaboraron en su derrota, ya que tanto romanos como vascos, compartían los mismos enemigos comunes, los celtas. Las tierras conquistadas por Roma en esta zona (que también estaban habitadas por vascos), fueron posteriormente repobladas por vascos, lo que hizo que el euskara fuese la principal lengua de sustrato del futuro romance castellano. Durante la pertenencia de esta zona al Reino de León muchos pobladores de habla astur-leonesa llegaron y se asentaron. De su mestizaje surgiría el dialecto burgalés del romance astur-leonés, embrión del actual castellano, este dialecto era muy similar al actual dialecto cántabro de la lengua astur-leonesa hablada en la comarca cántabra de Liébana. El cántabro posee una fuerte influencia fonética éuscara, que se caracteriza por la pérdida casi total de las efes iniciales al comienzo de la palabra y conversión de éstas en hache aspirada, dado que en las lenguas caristia, várdula y autrigona al igual que en el euskara de los vascones, no existió hasta la Edad Media el sonido efe, mientras que por el contrario, existía una fuerte aspiración al comienzo de las palabras, lo que causó esa evolución fonética. Esta misma evolución se puede encontrar también en el dialecto gascón del provenzal u occitano que surgió del mestizaje de aquitanos latinizados y vascones.



Astur-Leonés


Cántabro


Español


Fuerte


Juerti


Fuerte


Facer


Jacir


Hacer


En la reconquista Burgos se convirtió en punto de encuentro tanto de hablantes de astur-leonés como de navarro-aragonés, lo que incidió en la evolución de su romance. Al avanzar hacia el sur, el burgalés se fundió con el romance hablado por los mozárabes dando forma al actual castellano, lo que conllevó la introducción de gran cantidad de arabismos en el habla y la recuperación, en muchas palabras, de la efe inicial latina.

El sustrato fonético éuscaro (en el que no existen los diptongos ascendentes /je/ y /we/) ocasionó en el castellano, la reducción de la fuerte diptongación en las antiguas es y oes latinas acentuadas existente en los romances centrales de la península (astur-leonés y navarro-aragonés).

güey (astur-leonés) ::: hoy (castellano)

yera (astur-leonés) ::: era (castellano)

Dotar al español de cinco vocales sin distinción de grados ( /a/, /e/, /i/, /o/ y /u/). Convirtiéndola así en la única lengua latina con sólo cinco vocales.

La ausencia del fonema /v/ fricativo labiodental sonoro en el sistema fonológico del español es otro de los rasgos de sustrato vasco. Este fonema, que tampoco existe en gascón y en la lengua navarro-aragonesa (conocida actualmente como fabla o lengua aragonesa), sí que existe en todos los demás idiomas románicos y existió en el castellano antiguo, aunque no en las zonas de Burgos, Cantabria y La Rioja, cuya pronunciación de la /v/ como /b/, con el paso del tiempo, se impuso en todos los hablantes del español al ser tomado el burgalés como lengua castellana estándar.

En el sistema fonológico del español contamos con dos fonemas vibrantes: el simple /r/ y el múltiple /rr/ que se oponen en posición intervocálica: /káro/ y /kárro/: /móro/ y /mórro/. En posición inicial, el español sólo conoce la vibrante múltiple. Esta curiosa distribución opositiva tiene su origen en el sustrato vasco. El sistema fonológico vasco exige la prótesis de una vocal en inicio de palabra ( /a/ ó /e/ ) para pronunciar /rr/.



Latín


Euskara


Español


Rationis


Arrazoi


Razón


Romanicus


Erromaniko


Románico


Esta solución se extendió por el español antiguo creando dobletes léxicos que han estado conviviendo con epéntesis y sin epéntesis: ruga/arruga, repentir/arrepentir, rancar/arrancar, rebatar/arrebatar.

Los vasquismos han ido entrando en el léxico del español desde tiempos remotos hasta siglos posteriores a la romanización. Patronímicos como García, Iñigo, Jimeno, Sancho son nombres de origen vasco. Se formaban sobrenombres como Minaya (mi anaia "hermano") o Miecha ( mi aita "padre"). El riojano Gonzalo de Berceo, uno de los primeros escritores en lengua española, cuya lengua materna fue el vascuence, utilizaba la palabra vasca bildur "miedo", y zato o çatico vienen del vasco zati "pedazo"; la palabra izquierdo proviene del vasco ezker. Y tenemos otros préstamos que aluden a usos hogareños como ascua, socarrar, chabola. Hay nombres de minerales, animales y plantas como pizarra, zumaya, chaparro. Boina, chistera, zamarra o chamarra son prendas de vestir. De la agricultura son narria, laya "pala de labrar", cencerro. Gabarra es un término de transporte por las rías. Términos vascos son aquelarre, órdago, chatarra o alud.
Todavía en la época medieval, era usual escuchar euskara:


En el Pirineo catalán, por ejemplo, en el Valle de Arán [ haran, áran; significa valle en euskara ]. La lengua vasca se habló en pueblos pirenaicos de Lleida hasta los siglos XIII - XIV.

Se habló en pueblos de la provincia de Huesca (Oska, óska) y en el occidente de la provincia de Zaragoza hasta el siglo XVIII. En la comarca zaragozana de Las Cinco Villas de Aragón, al sureste de Navarra, se habló euskara ininterrumpidamente desde épocas prerromanas hasta el siglo XVIII. En dos pueblos de la zona llamados hoy Sádaba y Sofuentes se han encontrado inscripciones romanas en las que se leen nombres de persona en euskara. Datos del siglo XVI y XVII nos hablan también de la condición vascoparlante de Sos del Rey Católico (antiguo Zauze, sáuse). No, podemos olvidar, en este sentido, que gran parte de la zona perteneció al obispado de Pamplona hasta el año 1785 dado su carácter vascófono.

Se habló también en la riojana Nájera (Naiara, nai-ára; antigua capital estival del Reino de Navarra) así como en diferentes pueblos de La Rioja hasta el siglo XVI.

En pueblos del Bearn (Francia) fue común escuchar euskara hasta el siglo XVI y se conservó en muchos de ellos hasta el siglo XIX, ahora sólo se habla en varios pueblos fronterizos con el País Vasco y muy reducidamente.




Vascos en la conquista española de América


En 1492 Colón descubre América, lo que modificará totalmente la forma de vida de los vascos y de los españoles a partir de este descubrimiento. A pesar de la reducida población vasca, las individualidades vascas destacan en el descubrimiento y la conquista de América.

El navegante que realiza la mayor proeza de navegación de todos los tiempos fue el vasco Juan Sebastián Elkano, nacido en Getaria (Gipuzkoa), dando la vuelta al mundo por primera vez.

El conquistador Lope de Agirre, destacado por su tiranía y crueldad, descendió de las alturas de los Andes peruanos, bajó por los ríos Marañón y Amazonas hasta salir al mar y por allí llegó a la isla Margarita, en las costas de Venezuela.

Juan de Zumarraga fue el primer obispo de México, defensor de los Indios, cuya carta a Carlos V es uno de los documentos clave en la historia de la defensa de los derechos humanos.

El Paraguay fue colonizado por el vasco Irala, México occidental por el vasco Francisco de Ibarra, las Filipinas por los vascos Legazpi y Urdaneta.

El papel de la Compañía Guipuzcoana en la formación de Venezuela en el siglo XVIII fue también decisivo.

El más universal e inspirado caudillo de la emancipación de los pueblos hispánicos de América, Simón Bolívar, era descendiente de vascos; Urdaneta, y Arismendi, fueron los caudillos de los dos extremos oriental y occidental de una Venezuela que se estaba formando.

El último y más feroz caudillo realista de la guerra de emancipación americana, que murió en el Alto Perú peleando por un rey que no se lo merecía, fue el vasco Pedro Olañeta.

Con mucha razón el vasco Miguel de Unamuno ve la presencia vasca en la formación de los pueblos hispánicos de América como el principal factor de su personalidad histórica. La historia de Chile y la de Venezuela no podrían escribirse si excluyen de su quehacer a los apellidos vascos. Y lo mismo podría decirse de Argentina, donde el vasco Juan de Garai fundó definitivamente la ciudad de Buenos Aires, y la de Santa Fe más al norte. Un descendiente de vascos, Esteban Etxeberria, es considerado el fundador de una literatura argentina propiamente dicha. Los apellidos vascos son comunes en la toponimia pampeana.

Colonos vascos procedentes pescaban ballenas en la costa de Terranova, según algunos historiadores, un siglo antes de que Colón viajará a América. Entonces, en 1497, John Cabot intentó descubrir la ruta de las especias en el norte que Colón no encontró. Nacido en Génova, Cabot estaba convencido de que la corona británica estaría interesada en invertir en el descubrimiento de esta nueva ruta. Después de sólo 35 días, Cabot descubrió tierra, pero no era Asia. Lo que encontró fue una excelente costa pesquera rebosante de bacalaos. A pesar de la presencia de más de 1000 barcos pesqueros vascos, Cabot reclamó la tierra para Inglaterra. Hay mucha controversia entre los historiadores en relación a sí los vascos llegaron antes o después que Colón a América. Según Gracia, los pescadores vascos (los vizcaínos, para ser más exactos) llegaron a Terranova cuarenta años más tarde de que Colón descubriera América, y la principal razón por la que iban hasta allá era, más que la ballena, el bacalao. Con la prohibición de la reforma católica del siglo XVI de comer carne determinados días, el consumo del pescado aumentó, y el pescado que mejor se conservaba en los trayectos largos era el bacalao.
Me parece Crom que ya puse información hasta para que te aburras de leer, si queires saber algo más sólo hazmelo saber. Y me parece que de nuevo voy a tener que pedir disculpas a Latín porque al final me da la impresión que usurpe su post pues hable más del Euskera que del Castellano, pero bueno seguro que puede sacarse la relación entre ambos.

Un saludo.
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