¿Podría EE. UU. colocar armas de destrucción masiva en el Chaco Paraguayo?

Por José Alejandro Sánchez Riveros.
La respuesta inicial es sí, no solo es posible, sino muy probable, lo más seguro, armas nucleares de baja y mediana potencia; esta suposición no es exagerada en ningún sentido (las reseñas informáticas, al final del texto, dan cuenta de ello). En un sintético repaso de las causas de los nuevos enfrentamientos y guerras geopolíticas resaltan dos motivaciones de gran peso a nivel mundial:
El Cambio Climático.
Si bien hasta la fecha al público en general se le vende la idea de un cambio climático gradual, los últimos datos indican que el mismo más bien será abrupto y bastante violento, este cambio en los círculos académicos tiene el nombre de EFECTO ÁRTICO y su modelo de predicción se esboza en el "Informe del Pentágono Sobre El Cambio Climático".

Las hambrunas en el África subsahariana son una muestra inicial de lo que le depara a la humanidad en el futuro; si no se llega a un rápido consenso sobre medidas de emergencia mundial para evitar una crisis alimentaria abrupta de escala planetaria.
Las regiones que se verán más afectadas por el Efecto Ártico son EE. UU., La Unión Europea y Rusia, aunque en el hemisferio sur se observarán efectos de gran impacto. El Efecto Ártico ya está siendo aceptado silenciosamente por los gobiernos de las potencias ya mencionadas, aunque aún se lo niega públicamente.
Basta ver los estudios de la NASA para darse cuenta que, silenciosamente, este fenómeno está siendo estudiado minuciosamente no solo por EE. UU., sino por todos los centros de poder del planeta.
Ante este hecho, las potencias mundiales y sus conglomerados capitalistas (los verdaderos poderes que gobiernan muchos países) están moviendo las estrategias de control sobre los grandes centros de producción agrícola: Sudamérica (que tiene la mayor reserva de biodiversidad y alimentos: La Amazonia y sus zonas colindantes, las regiones verdes de Bolivia, Perú, Ecuador, Venezuela, Colombia y Paraguay) y el sur de África.

En este contexto, reasegurar el control geopolítico de Sudamérica es el objetivo manifiesto de la administración de Bush y de hecho, la estrecha colaboración entre EE. UU. y Colombia es la muestra más evidente (el llamado Plan Colombia, que está resultando un fiasco).
Pero Colombia es una zona política y militarmente inestable; que se debate gravemente en los enfrentamientos internos entre las FARC y el gobierno de Uribe. La administración de Bush, dentro de su estrategia unilateralita y extremadamente hegemónica, necesita penetrar más profundo en Sudamérica; de modo a disuadir a un independentista Brasil que se acerca mucho comercialmente a China.
Necesita lograr un mayor aislamiento de una Venezuela rebelde en manos de Chávez (el mayor dolor de cabeza de la política norteamericana en América Latina) y tratar de quebrar el eje sudamericano que estos países están forjando.
Por lo tanto, es comprensible que un país como Paraguay se vuelva muy interesante e importante para EE. UU., la visita de Donald Rumsfeld es la evidencia de ello.
La Crisis Energética.
Esta crisis no toma por sorpresa a ninguna potencia mundial, estaba prevista desde mediados del siglo XX y todas las potencias mundiales desarrollaron sus estrategias en base a algo demasiado previsible y evidente como para encontrar algo inesperado en ello:
El Cenit del Petróleo a partir del año 2010.
En todo caso, lo que ha cambiado en Asia es el bloque opuesto a Washington, la Unión Soviética y el Pacto de Varsovia han sido en cierto modo reemplazados por China y el Acuerdo de Shangai. La evidencia de ello está en que Uzbekistán está solicitando a EE. UU. que retire su base militar.

Esta oposición está poniendo freno al militarismo de Bush en Asia y está dando tiempo de sobra a Irán para disponer de lo último en tecnología misilística contra aviones invisibles y satélites espías.

Mientras la guerra en Irak se vuelve un cada vez más claro segundo Vietnam, la guerra contra Irán se está volviendo una derrota de antemano. Es casi seguro que muchas de las nuevas bases militares de EE. UU. en Asia tengan los días contados.
Si EE. UU. está perdiendo terreno en Asia, debe ganarlo en otro hemisferio. Sudamérica es el candidato ideal para reforzar la presencia militar de la administración de Bush.
En ese tema, la cuestión de Bolivia se vuelve un callejón sin salida para la administración de Bush, que ve perder el dominio de los recursos energéticos bolivianos; que pasarán a manos del Estado mediante la fuerza amplia de los movimientos populares de ese país.
Eso significa que el control de dichos recursos pasarán a estar bajo la influencia de Itamaratí (Brasil) y Caracas (Venezuela). Pero en este callejón, EE. UU. está encontrando un atajo escondido: Las reservas energéticas del Chaco Paraguayo; un enclave geopolítico pequeño entre Brasil, Argentina y Bolivia; comprendido dentro de la cuenca boliviana de hidrocarburos.
Si bien estas reservas no están tan disponibles ni son tan abundantes como las reservas Venezolanas, el Chaco Paraguayo podría permitir a EE. UU. seguir accediendo a la reserva Boliviana mediante el uso de pozos especialmente preparados para ello.
Total, las mismas corporaciones, que hasta ahora controlan el gas boliviano, se encargarán de controlar las explotaciones del Chaco Paraguayo. Además, en Paraguay no hay guerrillas ni las va a haber (salvo las invenciones del gobierno paraguayo, que hace montajes para perseguir a las pocas organizaciones sociales existentes) y las organizaciones civiles y sociales están demasiado desarticuladas para crear conflictos políticos de la misma magnitud que en Bolivia.
Es esta razón, la más poderosa de todas, la que llama al Secretario de Estado Donald Rumsfeld a visitar Paraguay.
La Agenda Oculta: Armas de destrucción masiva.
No es ningún secreto que la administración de Bush tiene una política exageradamente militarista y que, dentro de ella, apuesta por el armamentismo nuclear como elemento de disuasión y dominación estratégica. La guerra de Irak es el vivo ejemplo, son numerosos los documentos que demuestran categóricamente que EE. UU. está usando armas de destrucción masiva contra la población civil iraquí, incluso como algo premeditado antes de la propia guerra.
Las armas más predilectas son las que están hechas de uranio empobrecido, un elemento nuclear de baja potencia. Si en Vietnam fue El Factor Naranja el arma de destrucción masiva usada por EE. UU., hoy es el uranio empobrecido el elemento elegido; solo que el uranio empobrecido es un poco menos o igual de radiactivo que el uranio enriquecido; el componente central de las bombas nucleares de gran capacidad destructiva.
El uso de este componente es tan amplio, que ya algunos llaman a la guerra de Irak la "Primera Guerra Nuclear de
Baja Intensidad".
Los daños a la población civil iraquí son de proporciones apocalípticas, suficientes como para justificar las sendas denuncias de genocidio que se hicieron en contra de George Bush y Tony Blair.
También es público que la Nueva Doctrina Nuclear de los EE. UU. prevé el uso táctico y masivo de armas nucleares de baja potencia contra amenazas diversas, incluso países con armas convencionales. Esta doctrina tiene a las armas nucleares como una herramienta estratégica no solo a nivel militar, sino a nivel político, ya que su uso incluye la disuasión.

Por ello, teniendo en cuenta los antecedentes ya expuestos, es razonable concluir que EE. UU. necesita instalar una base militar mucho más amplia de la que tiene en el Chaco Paraguayo (clandestina hasta la fecha) una base que pueda almacenar y proveer rápidamente de armamento nuclear, incluso misiles balísticos, ello para asegurar su hegemonía sobre Sudamérica, especialmente sobre las reservas alimenticias y energéticas de la misma.

Por supuesto, jamás declararían públicamente esta posibilidad los miembros de la administración de Bush, ya que generaría un rechazo generalizado a nivel externo e interno a los EE. UU. La instalación de este tipo de armamento está prohibido por las leyes de Paraguay; pues la disuasión con armas nucleares, en suelo paraguayo, significaría una agresión directa contra Brasil, Argentina y Bolivia (de hecho la existencia de una base militar de EE. UU. viola sendos acuerdos de cooperación del MERCOSUR, sobre todo la Cláusula Democrática, pues significaría una abierta amenaza al equilibrio democrático de la zona).
Paraguay ha renunciado a la guerra ofensiva por mandato de su Constitución Nacional; pero ello no tiene importancia ni para la administración de Bush ni para el gobierno paraguayo actual, famoso por violar los Derechos Humanos y las leyes internacionales.
La ciencia ecológica determinaría que es un contrasentido y una imprudencia tratar de dominar recursos alimenticios con el uso de armas nucleares, pero la nueva doctrina nuclear de EE. UU. considera que las armas nucleares de baja potencia no dañarían enormemente el ecosistema y tampoco a los seres humanos (ya que el radio de contaminación sería de apenas unos cientos de metros o de pocos kilómetros; además de que los efectos "supuestamente" serían cortos en el tiempo, como lo dan a entender algunos estudios interesados sobre los efectos en Hiroshima y Nagasaki).

Por supuesto, estas consideraciones no solo son imprudentes, sino que anulan las estrategias de seguridad alimenticia de Washington, algo que no conviene ni siquiera a la administración de George W. Bush. Lastimosamente los documentos sobre la nueva doctrina nuclear de EE. UU. dan a entender que la racionalidad no es la herramienta más usada.
José Alejandro Sánchez Riveros
Abogado, Especialista en Derechos Humanos.
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Algo bueno puede salir de todo esto. Notaras que los Secretisimos Servicios de Estupidez Militar de EEUU siempre envian al Greggo a los sitios que son mas importantes en ese momento para los objetivos del Imperio. Primero Vietnam, luego Iraq, ahora Londres. Notaras tambien que la llegada del Greggo es seguida al poco tiempo por estrepitosas catastrofes para el Imperio.
Por lo tanto, es posible predecir con certeza que:
1. Pronto veremos al Greggo pudriendose en la selva paraguaya. Forza selva.
2. Al poco tiempo de su llegada, los paraguayos expulsaran a los invasores,y el Paraguay se transformará en el faro y guia moral de la Revolucion Bolivariana en el cono sur.
Vizcacha, creo que es hora de investigar la propiedad en Asuncion.

PINKO
Muy buena la humorada, pero si esto es real se rompen todos los tratados de "zona de no proliferación nuclear".
RLunfa
Muy buena la humorada, pero si esto es real se rompen todos los tratadosde "zona de no proliferación nuclear".

Me parece que si es real (algo que no puede descartarse 100%, considerando la mentalidad de nuestros "lideres") la utilidad seria muy limitada, y los aullidos de protesta por parte de los latinoamericanos y del resto del mundo serian ensordecedores.
La idea de que en el Siglo XXI se puede ir estilo Atila y demandar tributo a punta de lanza (o de bomba atomica) es absurda. Un grupito de terroristas con bombas que cuestan menos de $100 pesos cada una pueden paralizar la industria del gas de Bolivia. O envenenar selectivamente parte de la comida que se quieran llevar de Argentina o Brasil.
Si algo se ha aprendido de Iraq (y Chechnya, y demas), es que ahora las ocupaciones militares son un desastre.
Para mi, la imagen de Rumsfeld viajando al Paraguay en misiones secretas no es asustante, es mas bien caricaturesca.
PINKO
No existe la posibilidad de caricaturas ni humoradas. Cuando es trata de EEUU uno piensa mal y acierta.
RLunfa
Muy buena la humorada, pero si esto es real se rompen todos los tratadosde "zona de no proliferación nuclear".

No creo que sea real, Lunfa. No tiene gollete.
- De qué sirve asegurarse el dominio de una región de la cual no se pueden extraer económicamente productos frescos para consumo en países desarrollados?
- Qué clase de infraestructura habría que instalar y qué inversión justificaría la explotación energética en el Chaco Paraguayo?

- Para qué pueden servir armas altamente contaminantes en la defensa de zonas de cultivos para alimentación?
Todo eso sin entrar en las contradicciones del autor y sus difusas definiciones de lo que se considera un arma de destrucción masiva.
RLunfa

Saludos,
Andrés
Todo eso sin entrar en las contradicciones del autor y sus difusas definiciones de lo que se considera un arma de destrucción masiva.

RLunfa

Saludos, Andrés

Parece que nadie por aqui conoce el Chaco Paraguayo. Supongo que los yankys tampoco. Y ni se les ocurre porque a nadie le vino antes la idea de ocupar regiones tan biodiversas y abiertas a la vida.
saludos cordiales
Fortinbras
Si algo se ha aprendido de Iraq (y Chechnya, y demas), es que ahora las ocupaciones militares son un desastre. Para mi, la imagen de Rumsfeld viajando al Paraguay en misiones secretas no es asustante, es mas bien caricaturesca. PINKO

Pues esta, si es que llega, no llegara ni a desastre.

un abrazo
Fortinbras
Todo eso sin entrar en las contradicciones del autor y sus difusas definiciones de lo que se considera un arma de destrucción masiva. Saludos, Andrés

Yo estuve varias veces en el Chaco paraguayo en las colonias menonitas. Tengo familias amigas alla. La mayoria habla aleman alli incluso los indigenas (algunois indigenas han estado becados en Alemania), ingles muy poco excepto entre los menonitas que han vivido en Canada.

Saludos cordiales,
Chuck
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