Si Fifo hubiera completados sus verdades a media y dicho la verdad, el discurso que hizo durante la celebración de la toma violenta del poder por las hordas fidelistas, dicho discurso hubiera sido así:

Fidel Castro en el 45 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana (3-1-2004) Discurso que hubiera pronunciado el Gran Fifo, si hubiera completado las verdades a media, en el aniversario 45 del triunfo Militar Comunista que impuso el totalitarismo marxista en la isla.

Queridos compatriotas sometidos Distinguidos invitados alabarderos:

Muchos de los que tuvimos el privilegio de ser testigos de aquel emocionante día aún sobrevivimos; otros muchos ya murieron; otros los eliminé por feos, sin contar los que viven en exilio. La inmensa mayoría de los aquí presentes tenían menos de diez años, y ni si imaginaban lo que les esperaba, otros no habían nacido, o estaban lejos de nacer el Primero de Enero de 1959 cuando, por la fuerza me apoderé del poder.Nuestros objetivos nunca fueron la búsqueda de gloria, honores ni reconocimientos individuales o colectivos, sino apoderarnos de todos los medios de comunicaciones, de los bienes y mansiones de los ricos y poder vivir una dulce vida que no hay capitalista que lo pueda hacer.. Los que hoy ostentamos el legítimo derecho de llamarnos revolucionarios cubanos nos vimos obligados, sin embargo, a destruir cuanto se nos puso en el camino y a escribir lo que ha resultado una página sin precedentes en la historia, inventada a nuestra manera y conveniencia.

Inconformes con la situación política y social de nuestro país, la envidia nos roía y estábamos simplemente decididos a cambiarla para poder hacer lo que nos diera la grandísima gana, sin nadie que criticara.. No era algo nuevo en Cuba, había ocurrido muchas veces a lo largo de casi un siglo. Hubo otros dictadores, Machado, Batista, pero yo estaba decidido a superarlos a todos en ferocidad.

Creíamos en los derechos de los pueblos a servir a caudillos, entre ellos el derecho a la independencia de esos caudillos y a rebelarse contra las tiranías que pudieran oponerse a nosotros. Tales derechos en este hemisferio, conquistado a sangre y fuego por las potencias europeas, tenía que ser restringidos, yo soy hijo de gallego y quería repetir lo que mis antepasados hicieron en América, las matanzas masivas de los aborígenes y usarlos para mi conveniencia, así como la esclavización de millones de africanos en Angola. El conjunto de naciones independientes en América, es un obstáculo a mis planes, entre ellas los Estados Unidos de Norteamérica.
Cuando la Revolución Cubana libra su primer combate el 26 de julio de1953 contra un régimen ilegal, corrompido y sangriento, con el ataqueque hice a un hospital lleno de enfermes y heridos que me dio gran publicidad, porque los periodistas veían el triunfo, no la masacre que logré. A 8 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial, y con la desaparición de Adolfo, mi modelo favorito y también de Stalin, mi segunda selección. La guerra aunque desatada por el Nazismo, preferimos decir que fue por el fascismo, porque Nazismo puede recordarles a la gente que es la abreviación de nacional socialismo que es lo más parecido al régimen que instauramos en Cuba.

Igual que ellos, hemos logrado la destrucción de la economía cubana, acusando a los Estados Unidos de todos los males del mundo, mientras les rogamos que nos vendan alimentos para que puedan comer los turistas que nos llenan los bolsillos de la dirigencia y nos permite la perpetuidad.

Las ideas del fascismo que dieron origen a tan colosal contienda estaban en total contradicción con los principios proclamados en la Declaración de Independencia de las 13 antiguas colonias inglesas de Norteamérica el 4 de julio de 1776. En la misma se afirmaba textualmente: "Sostenemos como verdades evidentes que todos los hombres nacen iguales; que a todos les confiere su Creador ciertos derechos inalienables entre los cuales se cuenta la vida, la libertad y la consecución de la felicidad (…) que siempre que una forma de gobierno tienda a destruir esos fines, el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios y organice sus poderes en la forma que a su juicio garantice mejor su seguridad y felicidad." Bueno, eso está bien para Estados Unidos y aquí lo digo, solamente para propaganda barata, porque ese derecho se lo niego yo al pueblo cubano y al que nada más me hable de cambio, va para la cárcel por decenas de años, como ustedes han visto recientemente. Si lo que he dicho anteriormente me pinta como un mentiroso, vale, porque lo soy y he aprendido a que los mentirosos son más admirados por la mayoría, que son idiotas, que los que dicen la verdad.
La Declaración Francesa de los Derechos del Hombre, a raíz de la Revolución de 1789, fue más lejos todavía sobre este tema, al proclamar: "Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es para éste el más sagrado de los derechos y el más imperioso de los deberes." No me hagan mucho casos con esto, porque yo nada más porque se quieran ir de aquí los mando a fusilar, como entonces voy a hablar de derecho de insurrección en contra mía.

Las ideas fascistas, que son las mías, chocaban también frontalmente con los principios consignados en la Carta de las Naciones Unidas después de la gigantesca batalla de la Segunda Guerra Mundial, entre los que se proclamaba, como prerrogativa esencial del orden político mundial, el respeto al derecho de los pueblos a la soberanía y la independencia, mis intervenciones militares en Angola, la América Latina, mi instigación al terrorismo y últimamente mis contribuciones a campañas electorales y compras de votos en Latinoamérica prueban de qué parte estoy yo. Por eso me quieren tanto los babosos..
En realidad los derechos de los pueblos nunca han sido respetados a lo largo de la breve historia conocida de la humanidad, repleta de guerras de conquista, imperios y las más variadas formas de saqueo y explotación de unos seres humanos por otros. ¿Por qué voy a ser yo una excepción? Sin embargo, en ese momento del devenir histórico y pese al hecho real de que las potencias victoriosas impusieron un orden político mundial que pone en serio peligro el derecho de los tiranos — no olviden el caso de mi pobre amigo Sadam —muchas naciones, instituciones y personas, concibieron la esperanza de que se iniciaba una nueva y prometedora etapa de la humanidad.

Más de 100 naciones o grupos de naciones, incluso grupos humanos que no habían alcanzado todavía un sentimiento nacional, recibieron el reconocimiento formal como Estados independientes. Fue una época sumamente propicia a la ilusión y el engaño. Por eso el comunismo se apoderó de gran parte del mundo, engañando y distorsionado. Ésa era mi oportunidad dorada. Si no podía ser abiertamente fascinas, me bautizaría como comunista, que es más o menos lo mismo.
El grupo numeroso de países que recibieron formalmente la condición de estados independientes estaba constituido, en su inmensa mayoría, por antiguas colonias, dominios, protectorados y otras formas de someter y controlar países, impuestas a lo largo de siglos por las potencias más poderosas.
Su dependencia de las antiguas metrópolis era casi total; su lucha por alcanzar y actuar con mayor soberanía ha sido difícil y no pocas veces heroica. Y yo soñando cómo poder controlar esos sentimientos y apoderarme de sus estructuras. Pero tengo a los Estados Unidos en el medio, y les digo que los acosan para que no me condenen en Ginebra, pero yo soy vivo, y revuelvo a los negros africanos y otras gentes por el estilo para conseguir n la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se expresa en el creciente y ya casi unánime apoyo a Cuba contra el bloqueo. Es que los Estados Unidos es el único país que es diferente a los demás, que cuando los insulto reaccionan, a excepción de un grupo de mataperros políticos y comunistas infiltrados.

Lo peor era que no pocos de los países que antes de aquella contienda eran ya supuestamente independientes, ignoraban hasta qué grado carecían de independencia, entre ellos Cuba, cuyos ciudadanos podían viajar libremente adonde les diera la gana a gastar divisas, no como hoy. La casi totalidad de los países latinoamericanos estaba en esa triste lista. Tan pronto nuestro heroico pueblo incapaz de pensar con mente propia usando mi mente lo logró una verdadera y plena independencia de Estados Unidos para ser dependiente de los soviéticos, la casi totalidad de sus élites gobernantes se unieron a Estados Unidos para destruir la Revolución e impedir la construcción de las cárceles, la militarización e injerencias de Cuba en otros países que rápidamente estábamos realizando.
Desde 1959, se iniciaron las agresiones económicas y políticas, incluidos la violencia, el terrorismo y la amenaza del empleo masivo de la fuerza militar de Estados Unidos, cosa que yo alentaba y alimentaba, eso me servía para fusilar a todo el que se me pusiera en el media, fuera desafecto o revolucionario que me contradijera.

Lo ocurrido con Cuba contribuyó a demostrar cuánto había de ilusión y engaño en los elegantes textos sobre los principios y los derechos proclamados por la Organización de Naciones Unidas. Yo me cagaba en todo eso y a nadie parecía importarle. Me sigo cagando y todavía tengo imitadores, como el Indio Putumayo, que es un babosa admirador, aunque yo personalmente no lo paso.
La fuerza y no el derecho, como ha venido ocurriendo a lo largo de milenios, continuó siendo el factor fundamental en la vida de la humanidad. Por eso yo gobierno por la fuerza y no le doy derecho a nadie ni a respirar sin mi permiso.
Cuanto ha sucedido hasta hoy, a partir de los primeros elementos históricos con que contamos, es fruto de una evolución natural y espontánea, tórpida y desordenada, de la sociedad humana. A nadie podría culparse de los distintos sistemas políticos, económicos y sociales que se han sucedido a lo largo de cinco mil años. (Esto es para darme pisto de objetivo).
Las distintas civilizaciones surgidas en las más apartadas regiones del mundo: China, India, Medio Oriente, el Mediterráneo, Centro y Suramérica, obviamente en mayor o menor grado se desconocían entre sí, eran independientes, aunque en muchas cosas evidenciaron extraordinarios alcances en sus conocimientos. Algunas nos deslumbran, como por ejemplo la llamada (esto es "llamada" es para agradar a los que la envidian todavía) civilización griega: su arte, su filosofía, su literatura, sus conocimientos de historia, física, matemática, astronomía y otros campos. Creo que aquí perdí la ilación, porque lo que yo quería era echarle a la democracia griega. No soporto la democracia.
Es creciente lo que se conoce sobre los mayas y otras civilizaciones preincaicas (¿la maya era pre-incaica o fue al revés? No estoy seguro, como lo de Paraguay y Uruguay), lo que demuestra que el ser humano, aun separado por decenas de miles de años en el tiempo y decenas de miles de kilómetros en el espacio, era ya creador y capaz de extraordinarias obras; pero en todas las civilizaciones que nos precedieron y en la actual, de una forma u otra, hubo y hay imperios, guerras de conquista, formas de esclavitud y de feudalismo, ricos y pobres, clases sociales privilegiadas dominantes y clases explotadas, marginadas y excluidas. Ignorarlo sería ignorancia mala, porque de esos conocimientos se nutren los dictadores que sí saben serlo.

Debo darle razón a Marx cuando esbozó la idea de que cuando existiera sobre la Tierra un régimen social verdaderamente racional, justo y equitativo, el ser humano habría salido de la prehistoria. Ese viejo era un poco burro, porque si él hubiera vivido en la prehistoria nunca hubiera podido hacer ese enorme panfleto que nadie lee..

Si todo el desenvolvimiento de la sociedad humana ha sido inevitablemente caótico, desordenado, imprevisible y sumamente cruel e injusto, la lucha por crear otro mundo diferente, verdaderamente racional, digno de la inteligencia de nuestra especie, constituye en este momento de su historia, que en nada se parece a cualquier otra etapa previa de la humanidad, algo que no era posible y ni siquiera imaginable en otras circunstancias: un intento de que los seres humanos por primera vez programen su propio destino. Y para eso hace falta un genio como yo controlando una dictadura férrea, donde no haya espacio para discusiones que distraen.
Soñar con cosas imposibles se llama el bienestar socialista; luchar por objetivos no sólo alcanzables, sino imprescindibles para la supervivencia de la especie, se llama paja mental comunista.

Sería erróneo suponer que tal objetivo obedecería simplemente a una motivación ideológica. Se trata de algo que va más allá de nobles y muy justificables sentimientos de justicia y profundos deseos de que todos los seres humanos puedan alcanzar una vida digna y libre; se trata de la supervivencia de la especie de los tiranos.

La gran diferencia entre la época de Grecia y la actual no está en la capacidad intelectual de nuestra especie; está en el avance exponencial y aparentemente infinito del desarrollo de la ciencia y la tecnología que ha tenido lugar en los últimos 150 años, que supera por completo la exigua y ridícula capacidad política demostrada para enfrentar los riesgos de perecer como especie que realmente la amenazan. Me siento inspirado espiritualmente ahora, aunque despistado, como siempre. Me imagino como los intelectuales latinoamericanos abrirán la boca, asombrados de mi filosofía.

Hace menos de 60 años se hizo evidente, al estallar sobre Hiroshima el primer artefacto nuclear equivalente a 20 mil toneladas de TNT, el de Nevada no fue el primero, fue el anteprimero, que la tecnología había creado un instrumento cuyo desarrollo podría poner fin a la existencia de la vida humana sobre el planeta. Desde entonces no ha parado un solo día el desarrollo de nuevas y hasta cientos de veces más poderosas, variadas y certeras armas y sistemas de este carácter. Hoy existen decenas de miles de ellas, sólo muy pocas han sido eliminadas en virtud de engañosos y limitados acuerdos, como todos los que firmaba la difunda URSS y que nunca cumplía.
Un reducido grupo de países de los que monopolizan tales armas se arrogan el derecho exclusivo de producirlas y mejorarlas. Y yo digo "que se las den al chino Kim, que se las den a Cadafi, que me las den a mí." Las contradicciones e intereses de sus miembros sufren cambios, y la humanidad se desenvuelve bajo un tinglado de armas nucleares que amenaza su existencia. Alguien podría afirmar algo parecido a lo que aquel emperador persa exclamó al aproximarse con un enorme ejército a los 300 espartanos que defendían el paso de las Termópilas: "Nuestros misiles nucleares oscurecerán el Sol." Con esta frase, los intelectuales comunistas exalt rán mis conocimientos de historia. "¡Qué brillante!" dirán mis admiradores.
Las vidas de miles de millones de seres humanos que habitan el planeta dependen de lo que piensen, crean y decidan unas pocas personas, y yo quiero apasionadamente ser una de ellas. Lo más grave es que los que poseen tan fabuloso poder no cuentan con psiquiatras. No podemos resignarnos. Tenemos derecho a denunciar, presionar y exigir cambios y el cese de tan insólita y absurda situación, que nos convierte a todos en rehenes. Nadie debe poseer jamás semejantes facultades, o nadie en el mundo podrá volver a hablar de civilización.A este se suma otro letal problema: hace apenas 40 años algunos comenzaron a expresar preocupaciones sobre lo que se ha dado en llamar el medio ambiente, a partir de una civilización bárbara que estaba destruyendo las condiciones naturales de vida. Es que la Revolución estaba en sus principios y muchos la criticaban por todos los destrozos que había hecho en el país para apoderarse del gobierno por la fuerza. Por primera vez se pone sobre el tapete ese delicadísimo tema.

No pocos pensaron que se trataba de personas alarmistas y exageradas, un neomalthusianismo al estilo de pasados siglos. Eran en realidad personas bien informadas e inteligentes que iniciaban la tarea de concientizar a la opinión pública sobre el tema, con la angustia a veces de que fuera demasiado tarde para adoptar las medidas pertinentes. Quienes por sus altas responsabilidades políticas debían mostrar las mayores inquietudes, no mostraban más que ignorancia y desprecio, que se lo merecen porque no me quieren dejarme explotar las riquezas de Cuba y hacer la destrucción que estoy haciendo al medio ambiente de la isla.
Han pasado ya más de diez años desde la Cumbre de Río de Janeiro convocada por Naciones Unidas, y pese a la habitual proliferación de discursos, compromisos y promesas, muy poco se ha hecho. Coño, ¡cómo se parecen a mí! Sin embargo, la conciencia del mortal peligro crece. Debe crecer y crecerá la lucha. No hay alternativa. Hay que joder.

Hace muy poco se produjo en La Habana un encuentro sobre desertificación y cambio de clima convocado igualmente por Naciones Unidas, un importante esfuerzo de información, concientización y llamado a la lucha.Fui testigo en Río de Janeiro de la inquietud y el temor de los que representaban a las pequeñas islas del Pacífico y a otros países amenazados por el riesgo de quedar sepultados por las aguas de forma parcial o total debido al cambio de clima. Es triste que después de todo lo que he jodido Cuba se me vaya a hundir casi toda para el 2030. Los primeros en sufrir las consecuencias de la afectación del medio ambiente son los pobres cubanos. No poseen automóviles, ni aires acondicionados, posiblemente ni siquiera muebles, si es que disponen de vivienda.

Sobre ellos caen más directamente los efectos de las grandes emanaciones de dióxido de carbono causantes del calentamiento de la atmósfera y el efecto pernicioso de los rayos ultravioletas que atraviesan el deteriorado filtro de la capa de ozono. Cuando se enferman, bien se sabe que no existen para ellos y sus familiares hospitales, médicos ni medicamento alguno si no pagan con dólares.

Un tercer problema: en el más conservador de los cálculos posibles, la población mundial tardó no menos de 50 mil años en alcanzar la cifra de mil millones de habitantes. Esto ocurrió aproximadamente en el año 1800, cuando se iniciaba el siglo XIX. Llegó a dos mil millones 130 años después, en 1930, siglo XX. Alcanzó tres mil millones en 1960, treinta años después; cuatro mil millones en 1974, catorce años después; cinco mil millones en 1987, trece años después; seis mil millones en 1999, sólo doce años después. Cuenta hoy con 6 374 millones. Tengo que buscar la manera de que los hindúes y los chinos se suiciden en masa.
Es verdaderamente asombroso que en sólo 204 años la población mundial se multiplicara 6,4 veces desde la cifra de mil millones alcanzada en 1800, después de no menos de 50 mil años, calculados de forma relativamente arbitraria y conservadora para disponer de un punto de arranque que deberá ser considerado ulteriormente. Pueden ser muchos más años, limitándonos sólo al tiempo en que alcanzó su capacidad actual. Por eso yo, visionario social, declaro que hay que hacer guerras por todas partes y darles bombas a los más locos del mundo, para que eliminen una buena parte de la población mundial.

¿A qué ritmo crece en este momento?
Año 1999: población, 6 002 millones de habitantes; crecimiento, 77 millones.
Año 2000: población, 6 079 millones; crecimiento, 75 millones.

Año 2001: población, 6 154 millones; crecimiento, 74 millones.

Año 2002: población, 6 228 millones; crecimiento, 72 millones.

Año 2003: población, 6 300 millones; crecimiento, 74 millones.

Año 2004: población calculada, 6 374 millones; crecimiento, 74 millones.
¿A cuánto ascenderá la población mundial en el año 2050 cuando mi tumba sirva de escupidera de los cubanos?
Los cálculos más reducidos afirman que a 7 409 millones; los cálculos más elevados aseguran que a 10 633 millones. Según el criterio de muchos expertos, la cifra será alrededor de 9 mil millones de habitantes. La gran alarma provocada por esta colosal explosión demográfica, unida a la acelerada degradación de las condiciones naturales elementales para la supervivencia de la especie, ha causado verdadera consternación en muchos países, ya que casi el ciento por ciento de los crecimientos mencionados tendrán lugar en los países del Tercer Mundo.
Conociendo el creciente deterioro y reducción de los recursos de tierra y agua, las hambrunas que tienen lugar en muchos países, la indiferencia y el despilfarro de las sociedades de consumo, así como los problemas educacionales y sanitarios de la población mundial, si no se resuelven, es como para imaginarse una especie humana en la que sus miembros se estarían devorando entre sí. Claro que si alimentamos a los que se mueren de hambre, el aumento de la población se multiplicaría. Vamos, que no hay salida, nada más que las guerras. Hitler tenía razón, hay que empezar a ver a quiénes exterminamos.
Sería bueno preguntarles a los campeones olímpicos de los derechos humanos en el mundo occidental si alguna vez han dedicado un solo minuto a pensar en estas realidades, que en altísimo grado son consecuencia del sistema económico y social; además de lo que paren algunas mujeres en ciertos pueblos, qué piensan de un sistema que, en vez de educar a las masas como cuestión fundamental para avanzar con el apoyo precisamente de la ciencia, la técnica y la cultura en la búsqueda de soluciones viables y apremiantes, gasta un millón de millones de dólares cada año en propaganda enajenante internacional comunista.

Con lo que yo gasto en uno solo de esos años para sembrar veneno, se podría alfabetizar y elevar hasta el nivel de noveno grado a todos los analfabetos y semianalfabetos del mundo en menos de diez años, y ningún niño pobre carecería de enseñanza. Sin educación y otros servicios sociales, el delito y el consumo de drogas jamás podrán reducirse y hasta casi eliminarse, a pesar de que aquí en la isla el consumo de drogas es rampante a pesar de la educación que yo les he dado.

Lo afirmamos desde Cuba, el país bloqueado durante 45 años, acusado y condenado por tiránico no pocas veces en Ginebra por Estados Unidos y sus socios más incondicionales, que está a punto de alcanzar servicios de salud, educación y formación cultural con niveles de calidad que jamás el Occidente desarrollado y rico ha soñado siquiera, y además absolutamente gratuitos para todos los ciudadanos sin excepción alguna. Esto hay que repetirlo mucho, porque cuando uno repite las cosas, la gente termina creyéndose.

Aunque en Cuba eso es muy difícil porque la visión de la realidad es cruel.

La globalización neoliberal impuesta al mundo, diseñada para un mayor saqueo de los recursos naturales del planeta, ha conducido a la mayoría de los países del Tercer Mundo, y de modo especial a los de América Latina, tras el fatídico "Consenso de Washington", a una situación desesperada e insostenible.
El primer fruto de esa funesta política fue la "década perdida" de 1980, en que el crecimiento de la región se limitó a uno por ciento; asciende 2,7 por ciento entre 1990 y 1998, muy por debajo de las falsas ilusiones y de necesidades apremiantes, para volver a caer al uno por ciento entre 1998 y el 2004. Nosotros, piensan los latinoamericanos estamos nadando en abundancia y sabemos más que nadie.
La deuda externa que en 1985, año del traicionero "consenso", ascendía a 300 mil millones de dólares, se eleva hoy a más de 750 mil millones. Más o menos lo que yo le debo al mundo y no le pago, y todavía me siguen dando crédito..
Las privatizaciones enajenaron en cientos de miles de millones de dólares bienes nacionales que se crearon a lo largo de muchos años, los cuales se esfumaron a la velocidad con que de estos países se fugan los capitales hacia Estados Unidos y Europa.

El desempleo alcanzó cifras récord. De cada 100 nuevos puestos de trabajo que se crean, 82 pertenecen al llamado "sector informal", que incluye una larga lista de los que se ganan la vida de cualquier forma sin protección social ni legal alguna, como en Cuba, con la diferencia de que como en Cuba yo soy el único patrón el que se queda sin empleo aquí, de verdad que se jode, y se jode de verdad.
La pobreza ha crecido de forma alarmante, en especial la pobreza extrema, 12,8 por ciento hasta alcanzar el 44 por ciento de la población. En eso le ganamos al mundo, la pobreza en Cuba debe estar en un 97%. El desarrollo se estanca y los servicios sociales se deterioran cada vez más. En estos últimos, que incluyen en primer lugar la educación y la salud de la población, como era de esperarse, la globalización neoliberal produjo un verdadero desastre para Cuba.

Si a esto se unen viejas y nuevas formas de saqueo como el intercambio desigual, la fuga incesante y obligada de capitales, el robo de cerebros, el proteccionismo, los subsidios y los ucases de la OMC, a nadie debe extrañar que las crisis y los acontecimientos que tienen lugar en Suramérica reflejan lo bien que me sé aprovechar de las circunstancias.
Fue América Latina la región del mundo donde con más rigor y exigencia se aplicó la globalización neoliberal. Ahora enfrenta el desafío del ALCA, que barrería las industrias nacionales y convertiría el MERCOSUR y el Pacto Andino en apéndices de la economía norteamericana: un asalto final contra el desarrollo económico, la unidad y la independencia de los pueblos latinoamericanos. Y lo que más me jode es que yo no puedo participar del bochinche.
Pero si ese intento de anexión se consumara, tal orden económico seguiría siendo insostenible tanto para los pueblos de América Latina como para el propio pueblo de Estados Unidos, que ve amenazados sus empleos por una abundante mano de obra barata reclutada por las maquiladoras entre aquellos a quienes la pobreza, el desastre educacional y el desempleo reinantes les impidió obtener una adecuada calificación. Mano de obra barata y no calificada es algo que pueden ofrecer masivamente las oligarquías latinoamericanas. Sin embargo, yo puedo ofrecer más, yo ofrezco trabajo verdaderamente esclavo, con un pueblo que recibe raciones alimenticias inferiores a las que recibían los negros esclavos en la colonia. Y no permito huelgas, ni protestas, ni nada. Y Estados Unidos no me hace caso.La síntesis de cuanto he dicho expresa la profunda convicción de que nuestra especie, y con ella cada uno de nuestros pueblos, se encuentran en un momento decisivo de su historia: o cambia el curso de los acontecimientos o no podría sobrevivir. No existe otro planeta adonde podamos mudarnos. En Marte no hay atmósfera, ni aire ni agua (no creo lo que dice la exobiología de que haya agua, aire y naturalmente atmósfera). Tampoco una línea de transporte para emigrar en masa hasta allí, aunque yo les prestaría nuestros camellos.

O salvamos la que tenemos, o habrán de transcurrir muchos millones de años para que surja tal vez otra especie inteligente que pueda iniciar de nuevo la aventura que ha vivido la nuestra. El Papa Juan Pablo II ya explicó que la teoría de la evolución no era inconciliable con la doctrina de la creación. No sé qué coño tiene que ver esto con lo demás, pero, perdonen, pero frecuentemente divago.

Debo concluir mis palabras. No es poco el trabajo que les espera en el
2004 a ustedes, porque a mí, lo único que necesito es tiempo paracomplotar formas de joder a los países que están tranquilos. Miren el caso de Venezuela. Antes tenían políticos corruptos, ahora tiene uno nada más. Antes había necesidad, ahora hay miseria y sumisión.

Deseo felicitar a nuestro pueblo por todo lo que ha hecho a lo largo de estos años, por su heroísmo, su patriotismo, su espíritu de lucha, su lealtad y su fervor revolucionario, son unos verdaderos perros.

Felicito de modo especial en este 45 aniversario a los que supieron cumplir gloriosas misiones internacionalistas, matando negros en África, contribuyendo con las narcoguerrillas, o espiando, hoy simbolizadas en la ejemplar conducta de los Cinco Héroes Prisioneros del Imperio, que con impresionante dignidad se enfrentan a las injustas, vengativas y crueles acciones de los enemigos de su Patria y de su pueblo que no se dejan espiar como queremos, y en los quince mil médicos que, derrochando sacrificios, desafiando riesgos y peligros, cumplen sus deberes de infiltración en cualquier paraje de más de 64 países, proeza humana que no podrían realizar jamás Estados Unidos y Europa por carecer de capital humano que se deje esclavizar de tal manera para satisfacer las manías de un mesíanico.

Nadie podrá impedir la conducta solidaria de nuestro pueblo y la valentía de sus hijos con amenazas ni agresiones contra nuestros médicos, maestros, instructores deportivos o cualquier otro tipo de colaborador, porque muchos están dispuestos al honor de ocupar los puestos de aquellos que incluso perdieran la vida, víctimas de acciones terroristas estimuladas e impulsadas por funcionarios extremistas del gobierno de Estados Unidos, hay que decirlo, para culparlos, chantajearlos y distraer la atención de nuestros heroicos terroristas.
Felicito a todos los que luchan, a los que no desisten jamás ante las dificultades; a los que creen en las capacidades humanas para crear, sembrar y cultivar valores e ideas; a los que apuestan por la humanidad; ¡a todos los que comparten la hermosa convicción de que un mundo mejor es posible! A esos que están en prisión cumpliendo las largas penas que les impongo por creerse que puede hablar con la entera libertad que hablo
¡Lucharemos junto a ellos y venceremos! Y olvídense los prisioneros que languidecen en nuestras cárceles especializadas.
1 2
Arranca con estas pajas locas crosposteadas
vainas-cubanas-que-no-me-interesan para otro lado. Es decir, que ladilla contigo. (Por supuesto, no dejo de crospostear en mi respuesta para que el número de energumenizados se incremente y le echen un buen balde de mierda a éste).
Ramoncho
Yo creo que se le puede dar una relevancia que los exilados cubanos merecen y no esperaban, porque demuestra lo poco que nos respetan estos poseídos.

Como la mayoría de los latinoamericanos yo no soy comunista y estoy de acuerdo con muchas cosas que dicen contra la izquierda. Pero estos exilados por joder a Fidel a como dé lugar y servir a los EE.UU. nos pasan por encima. Que todo el Mundo vea qué clase de gente son y tomen nota.

Conde Tepre Gunto
P.S. Este crossputeo es intolerable. Solo se acepta si es de interés común para los grupos

Que interesante...
Si Fifo hubiera completados sus verdades a media y dicho la verdad, el discurso que hizo durante la celebración de ... afirmaba textualmente: "Sostenemos como verdades evidentes que todos los hombres nacen iguales; que a todos les confiere su Creador ciertos[/nq] > derechos inalienables entre los cuales se cuenta la vida, la libertad
y la consecución de la felicidad (…) que siempre que una forma de gobierno tienda a destruir esos fines, el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios y organice sus poderes en la forma que a su juicio garantice mejor su seguridad y felicidad." Bueno, eso está bien para Estados Unidos y aquí lo digo, solamente para propaganda barata, porque ese derecho se lo niego yo al pueblo cubano y al que nada más me hable de cambio, va para la cárcel por decenas de años, como ustedes han visto recientemente. Si lo que he dicho anteriormente me pinta como un mentiroso, vale, porque lo soy y he aprendido a que los mentirosos son más admirados por la mayoría, que son idiotas, que los que dicen la verdad. La Declaración Francesa de los Derechos del Hombre, a raíz de la Revolución de 1789, fue más lejos todavía sobre este tema, al proclamar: "Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es para éste el más sagrado de los derechos y el más imperioso de los deberes." No me hagan mucho casos con esto, porque yo nada más porque se quieran ir de aquí los mando a fusilar, como entonces voy a hablar de derecho de insurrección en contra mía. Las ideas fascistas, que son las mías, chocaban también frontalmente con los principios consignados en la Carta de las Naciones Unidas después de la gigantesca batalla de la Segunda Guerra Mundial, entre los que se proclamaba, como prerrogativa esencial del orden político mundial, el respeto al derecho de los pueblos a la soberanía y la independencia, mis intervenciones militares en Angola, la América Latina, mi instigación al terrorismo y últimamente mis contribuciones a campañas electorales y compras de votos en Latinoamérica prueban de qué parte estoy yo. Por eso me quieren tanto los babosos.. En realidad los derechos de los pueblos nunca han sido respetados a lo largo de la breve historia conocida de la humanidad, repleta de guerras de conquista, imperios y las más variadas formas de saqueo y explotación de unos seres humanos por otros. ¿Por qué voy a ser yo una excepción? Sin embargo, en ese momento del devenir histórico y pese al hecho real de que las potencias victoriosas impusieron un orden político mundial que pone en serio peligro el derecho de los tiranos — no olviden el caso de mi pobre amigo Sadam —muchas naciones, instituciones y personas, concibieron la esperanza de que se iniciaba una nueva y prometedora etapa de la humanidad. Más de 100 naciones o grupos de naciones, incluso grupos humanos que no habían alcanzado todavía un sentimiento nacional, recibieron el reconocimiento formal como Estados independientes. Fue una época sumamente propicia a la ilusión y el engaño. Por eso el comunismo se apoderó de gran parte del mundo, engañando y distorsionado. Ésa era mi oportunidad dorada. Si no podía ser abiertamente fascinas, me bautizaría como comunista, que es más o menos lo mismo. El grupo numeroso de países que recibieron formalmente la condición de estados independientes estaba constituido, en su inmensa mayoría, por antiguas colonias, dominios, protectorados y otras formas de someter y controlar países, impuestas a lo largo de siglos por las potencias más poderosas. Su dependencia de las antiguas metrópolis era casi total; su lucha por alcanzar y actuar con mayor soberanía ha sido difícil y no pocas veces heroica. Y yo soñando cómo poder controlar esos sentimientos y apoderarme de sus estructuras. Pero tengo a los Estados Unidos en el medio, y les digo que los acosan para que no me condenen en Ginebra, pero yo soy vivo, y revuelvo a los negros africanos y otras gentes por el estilo para conseguir n la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se expresa en el creciente y ya casi unánime apoyo a Cuba contra el bloqueo. Es que los Estados Unidos es el único país que es diferente a los demás, que cuando los insulto reaccionan, a excepción de un grupo de mataperros políticos y comunistas infiltrados. Lo peor era que no pocos de los países que antes de aquella contienda eran ya supuestamente independientes, ignoraban hasta qué grado carecían de independencia, entre ellos Cuba, cuyos ciudadanos podían viajar libremente adonde les diera la gana a gastar divisas, no como hoy. La casi totalidad de los países latinoamericanos estaba en esa triste lista. Tan pronto nuestro heroico pueblo incapaz de pensar con mente propia usando mi mente lo logró una verdadera y plena independencia de Estados Unidos para ser dependiente de los soviéticos, la casi totalidad de sus élites gobernantes se unieron a Estados Unidos para destruir la Revolución e impedir la construcción de las cárceles, la militarización e injerencias de Cuba en otros países que rápidamente estábamos realizando. Desde 1959, se iniciaron las agresiones económicas y políticas, incluidos la violencia, el terrorismo y la amenaza del empleo masivo de la fuerza militar de Estados Unidos, cosa que yo alentaba y alimentaba, eso me servía para fusilar a todo el que se me pusiera en el media, fuera desafecto o revolucionario que me contradijera. Lo ocurrido con Cuba contribuyó a demostrar cuánto había de ilusión y engaño en los elegantes textos sobre los principios y los derechos proclamados por la Organización de Naciones Unidas. Yo me cagaba en todo eso y a nadie parecía importarle. Me sigo cagando y todavía tengo imitadores, como el Indio Putumayo, que es un babosa admirador, aunque yo personalmente no lo paso. La fuerza y no el derecho, como ha venido ocurriendo a lo largo de milenios, continuó siendo el factor fundamental en la vida de la humanidad. Por eso yo gobierno por la fuerza y no le doy derecho a nadie ni a respirar sin mi permiso. Cuanto ha sucedido hasta hoy, a partir de los primeros elementos históricos con que contamos, es fruto de una evolución natural y espontánea, tórpida y desordenada, de la sociedad humana. A nadie podría culparse de los distintos sistemas políticos, económicos y sociales que se han sucedido a lo largo de cinco mil años. (Esto es para darme pisto de objetivo). Las distintas civilizaciones surgidas en las más apartadas regiones del mundo: China, India, Medio Oriente, el Mediterráneo, Centro y Suramérica, obviamente en mayor o menor grado se desconocían entre sí, eran independientes, aunque en muchas cosas evidenciaron extraordinarios alcances en sus conocimientos. Algunas nos deslumbran, como por ejemplo la llamada (esto es "llamada" es para agradar a los que la envidian todavía) civilización griega: su arte, su filosofía, su literatura, sus conocimientos de historia, física, matemática, astronomía y otros campos. Creo que aquí perdí la ilación, porque lo que yo quería era echarle a la democracia griega. No soporto la democracia. Es creciente lo que se conoce sobre los mayas y otras civilizaciones preincaicas (¿la maya era pre-incaica o fue al revés? No estoy seguro, como lo de Paraguay y Uruguay), lo que demuestra que el ser humano, aun separado por decenas de miles de años en el tiempo y decenas de miles de kilómetros en el espacio, era ya creador y capaz de extraordinarias obras; pero en todas las civilizaciones que nos precedieron y en la actual, de una forma u otra, hubo y hay imperios, guerras de conquista, formas de esclavitud y de feudalismo, ricos y pobres, clases sociales privilegiadas dominantes y clases explotadas, marginadas y excluidas. Ignorarlo sería ignorancia mala, porque de esos conocimientos se nutren los dictadores que sí saben serlo. Debo darle razón a Marx cuando esbozó la idea de que cuando existiera sobre la Tierra un régimen social verdaderamente racional, justo y equitativo, el ser humano habría salido de la prehistoria. Ese viejo era un poco burro, porque si él hubiera vivido en la prehistoria nunca hubiera podido hacer ese enorme panfleto que nadie lee.. Si todo el desenvolvimiento de la sociedad humana ha sido inevitablemente caótico, desordenado, imprevisible y sumamente cruel e injusto, la lucha por crear otro mundo diferente, verdaderamente racional, digno de la inteligencia de nuestra especie, constituye en este momento de su historia, que en nada se parece a cualquier otra etapa previa de la humanidad, algo que no era posible y ni siquiera imaginable en otras circunstancias: un intento de que los seres humanos por primera vez programen su propio destino. Y para eso hace falta un genio como yo controlando una dictadura férrea, donde no haya espacio para discusiones que distraen. Soñar con cosas imposibles se llama el bienestar socialista; luchar por objetivos no sólo alcanzables, sino imprescindibles para la supervivencia de la especie, se llama paja mental comunista. Sería erróneo suponer que tal objetivo obedecería simplemente a una motivación ideológica. Se trata de algo que va más allá de nobles y muy justificables sentimientos de justicia y profundos deseos de que todos los seres humanos puedan alcanzar una vida digna y libre; se trata de la supervivencia de la especie de los tiranos. La gran diferencia entre la época de Grecia y la actual no está en la capacidad intelectual de nuestra especie; está en el avance exponencial y aparentemente infinito del desarrollo de la ciencia y la tecnología que ha tenido lugar en los últimos 150 años, que supera por completo la exigua y ridícula capacidad política demostrada para enfrentar los riesgos de perecer como especie que realmente la amenazan. Me siento inspirado espiritualmente ahora, aunque despistado, como siempre. Me imagino como los intelectuales latinoamericanos abrirán la boca, asombrados de mi filosofía. Hace menos de 60 años se hizo evidente, al estallar sobre Hiroshima el primer artefacto nuclear equivalente a 20 mil toneladas de TNT, el de Nevada no fue el primero, fue el anteprimero, que la tecnología había creado un instrumento cuyo desarrollo podría poner fin a la existencia de la vida humana sobre el planeta. Desde entonces no ha parado un solo día el desarrollo de nuevas y hasta cientos de veces más poderosas, variadas y certeras armas y sistemas de este carácter. Hoy existen decenas de miles de ellas, sólo muy pocas han sido eliminadas en virtud de engañosos y limitados acuerdos, como todos los que firmaba la difunda URSS y que nunca cumplía. Un reducido grupo de países de los que monopolizan tales armas se arrogan el derecho exclusivo de producirlas y mejorarlas. Y yo digo "que se las den al chino Kim, que se las den a Cadafi, que me las den a mí." Las contradicciones e intereses de sus miembros sufren cambios, y la humanidad se desenvuelve bajo un tinglado de armas nucleares que amenaza su existencia. Alguien podría afirmar algo parecido a lo que aquel emperador persa exclamó al aproximarse con un enorme ejército a los 300 espartanos que defendían el paso de las Termópilas: "Nuestros misiles nucleares oscurecerán el Sol." Con esta frase, los intelectuales comunistas exaltarán mis conocimientos de histo[/nq] ia.
"¡Qué brillante!" dirán mis admiradores. Las vidas de miles de millones de seres humanos que habitan el planeta dependen de ... entera libertad que hablo ¡Lucharemos junto a ellos y venceremos! Y olvídense los prisioneros que languidecen en nuestras cárceles especializadas.

Legum servi sumus ut liberi esse possimus.
- Marcus Tullius Cicero
Uruguay, Cuba y neo-imperialismo de izquierda
Dos pesos y dos medidas preocupantes, de los presidentes Lula y Kirchner
por Gonzalo Guimaraens
Episodios recientes en las relaciones con Uruguay y Cuba, protagonizados por los presidentes de Brasil, Sr. Luiz Inácio Lula da Silva, y de Argentina, Dr. Ernesto Kirchner, dejaron al descubierto dos pesos y dos medidas que configuran un preocupante espíritu neo-imperialista, con signo de izquierda, en América Latina.
Durante la última reunión de presidentes de los países del Mercosur efectuada en diciembre, en Montevideo, capital del Uruguay, Lula y Kirchner se negaron a efectuar encuentros protocolares personales con el presidente del país anfitrión, pero sí lo hicieron con el candidato de las izquierdas en las próximas elecciones nacionales, a menos de un año de las mismas.

Ambos presidentes, al parecer, no quedaron satisfechos con ese gesto de arrogancia no sólo en relación al mandatario de un país geográfica, económica y políticamente más pequeño, sino a todos los uruguayos que, independiente de sus posiciones ideológicas, tienen en alta consideración la soberanía y dignidad de su país. Así, concurrieron a la alcaldía de Montevideo para recibir las llaves de la ciudad, evento que se transformó en un acto político a favor del candidato presidencial izquierdista.

Si en un contexto de signo contrario, un embajador norteamericano hubiera hecho similares desplantes a un gobernante izquierdista, no sólo las izquierdas del Uruguay, sino las del mundo entero, con el apoyo de las redes neo-revolucionarias que gravitan en torno del Foro Social Mundial (FSM), habrían iniciado un escándalo internacional de proporciones inimaginables. Sin embargo, ante los referidos episodios prefirieron adoptar un silencio satisfecho. ¿De qué valen, entonces, y cuál es la sinceridad de los reclamos contra el poder "unipolar" y "hegemónico", contra el "imperialismo del Norte", etc., que oímos constantemente en prosa y en verso, si se es connivente con actitudes neo-imperialistas de gobernantes de izquierda, en un pequeño país vecino?
Si comparamos esa posición de los presidentes de Brasil y Argentina en relación a su par uruguayo, con la asumida hacia el dictador comunista de Cuba, quedan en evidencia dos pesos y dos medidas preocupantes.

El Sr. Lula, en su visita a Cuba en septiembre de 2003, pasó horas reunido en encuentros personales con el sanguinario dictador y en sus intervenciones públicas no hizo la más minima referencia a las violaciones de los derechos humanos en la isla-cárcel, alegando el principio de "autodeterminación" de los pueblos, como si los desdichados cubanos pudieran "autodeterminarse", y como si el régimen cubano no estuviese violando acuerdos y convenciones internacionales que se comprometió a respetar. Esgrimiendo el mismo argumento de la "autodeterminación", se negó a recibir no sólo a representantes de la oposición sino a familiares de los presos políticos cubanos.
Por su parte, el Dr. Kirchner, al asumir el cargo presidencial, recibió al dictador Castro con todas las atenciones posibles; su flamante canciller, en lamentable frase de antología, contra todas las evidencias, declaró: "No me atrevo a decir abiertamente: se violan los derechos humanos en Cuba"; y Eduardo Luis Duhalde, secretario de Derechos Humanos, salió en defensa del régimen cubano porque a su entender "no hay una violación sistemática" de los derechos fundamentales en la isla. Poco después, el gobierno argentino ofrecía, a costa del contribuyente, una ventajosísima refinanciación de la deuda del régimen cubano con Argentina.
Tal como fue revelado en el reciente Foro Social Brasileño (FSB) por personeros ligados al gobernante Partido de los Trabajadores, la meta de las izquierdas brasileñas y continentales sería la "reconstrucción del bloque socialista" a nivel internacional, y la "derrota de los Estados Unidos" (cfr. Destaque Internacional, "Foro Social Brasileño: coyuntura latinoamericana y política externa lulista", Nov. 13, 2003).

Si se analiza la estrategia diplomática del gobierno de Brasil durante el 2003, se verifica que sus principales lances fueron de molde a concretar este objetivo, beneficiando no sólo al régimen de Fidel Castro sino también al gobierno procastrista del Coronel Chávez, en Venezuela, y favoreciendo el resurgimiento izquierdista en el continente. Para el 2004, Lula ha lanzado la idea de una sui generis cumbre conjunta de mandatarios sudamericanos y de países árabes, incluyendo a los de Libia y Siria, que acaban de ser visitados por éste; y ha reiterado su intención de estrechar lazos con China comunista (cfr. Denise C. Marin, "Diplomacia de riesgo", O Estado de S. Paulo, Dic. 31, 2003).
Será preciso acompañar con atención la evolución de los hechos durante 2004. Se podrá al mismo tiempo verificar si la tan mentada "diversidad", esgrimida por las neo-izquierdas del FSM como uno de los "paradigmas" socialistas del siglo XXI, incluirá el pleno respeto al derecho de discrepar públicamente.

Postdata : Los 45 años de tiranía comunista en Cuba, cumplidos el 1o. de enero pp., pasaron casi inadvertidos. No nos consta que siquiera un líder mundial espiritual o político haya hecho referencia a esta tragedia de 12 millones de hermanos latinoamericanos, con todos sus derechos suprimidos, y sin la menor posibilidad de "autodeterminarse".Hay quienes continúan intentando justificar al régimen comunista alegando supuestos logros en "educación", "salud" y "alimentación" (cfr. Fray Betto, "Cuba resiste, solidariamente", Folha de São Paulo, Brasil, Enero 4, 2004). A éstos, que sirvan de meditación las valientes palabras pronunciadas el sábado 27 de diciembre pp. por el nuevo sacerdote Albert Pons Santana, de 32 años, durante la ceremonia de su ordenación sacerdotal en la Catedral de Camagüey, Cuba.

El P. Pons dijo a los presentes que "en estos años de estudio en Roma soñaba con regresar a Cuba, pero hoy que estoy aquí, me cuesta trabajo creer que ésta sea la patria con la que soñaba", añadiendo que "la destrucción está por doquier, y ver niños con hambre y sin educación es horrible, el gobierno debería actuar en tal sentido y permitir la apertura a la que Su Santidad nos invitó y propuso".

Según narró la agencia CubaNet, "las palabras del nuevo sacerdote fueron seguidas de una cerradísima ovación", y las fuerzas represivas "comenzaron de inmediato a llegar al lugar", desplegando "un férreo cordón de seguridad".
Gonzalo Guimaraens es consultor; escribió este artículo para la agencia Destaque Internacional. E-mail: (Email Removed)
Este y otros excelentes artículos del mismo AUTOR aparecen en la REVISTA GUARACABUYA con dirección electrónica de:
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Mirror, Mirror in the world, who is the best country ? !! USA of course !!!
Martha
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a decir verdad esta gente es mazoquista. tan facil que es filtrar a alguien.
se merecen todo el crosputeo.
"T.Schmidt" (Email Removed) wrote in message y servir a los EE.UU. nos pasan por
encima.

hasta ahi estabas bien. se te salio todo el odio de pronto, T.
AT
Lo que sentimos todavía no es odio, es simplemente que te estamos dando feedback. Parece que no entiendes que somos amigos y hasta hermanos, pero con tanto joder no estamos dispuestos a vivir. La alternativa sería ponerlos en kill file, pero entonces nos podríamos perder algo importante.

Usa lo que tienes entre orejea y oreja. Postea lo que sea interesante para nosotros.
Tepre Gunto
P.S. Yo leo a soc.culture.cuba todo el tiempo y espero encontrar cosas así, no creas que los tenemos olvidados. Mo ,ás les pedimos que sean ordenados y no crossputéen innecesariamente.

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