Será una curiosa lectura.
Puedo decir que entre nosotros, la gente instruída, los supersticios casi no existen, pero nuestros abuelos lo tenían muchos. Pero hoy algunos como turistas de montaña, sean instruídos o no, tienen ciertos supersticios, por ejemplo que no se puede preguntar a agluien "¿donde vas?", hay que decir "¿vas lejos?" Si con todo uno continua a preguntar "donde", una persona puede ofenderse de verdad y decir que le han "dondeado" todo el camino, que irá inutilmente. Nuestros vecinos, una mujer trabajadora y su marido escientifico (pero un amante de yates, es decir jugador con un poco de peligro), tenían supersticios que se manifestaron en vida cotidiana, por ejemplo, si uno decía que nada de malo pasara, le dijeron de pegar 3 beces a una madera (como llamando a la puerta), para conjurar el mal de ojo. En mi vida cotidiana yo lo hago a veces a mis amigos para empezar una conversación: si a mi casa viene un amigo y me saluta o tira su mano para estrechar aún antes de entrar en la puerta, le digo: "no se saluta por encima del umbral" y le dejo entrar sin prisa. Otro ejemplo: álguien dice no pasare nada de malo (o que, al contrario, espere mucho a algo de bueno), le dicen: "pega a una madera! ...aquí está, tu cabeza!"