Formas indicativas o de modo indicativo se llaman las que son o pueden ser regidas por los verbos saber, afirmar, no precedidos de negación.
Llamamos subjuntivas comunes o del modo subjuntivo común las formas que se subordinan o pueden subordinarse a los verbos dudar, desear.
§ 460. El modo indicativo sirve para los juicios afirmativos o negativos, sea de la persona que habla, sea de otra persona indicada en la proposición de que dependa el verbo.
Vives tranquilo en esa morada solitaria adonde no llegan las agitaciones que amargan aquí nuestra existencia". Los indicativos vives, llegan, amargan, expresan tres juicios de la persona que habla; el primero y tercero afirmativos, el segundo negativo.
"Todos te reputan feliz, porque creen que tienes los medios de serlo". Reputan y creen expresan dos juicios de la persona que habla; tienes, expresa el juicio de los que creen.
En estos ejemplos se ve que el indicativo se presta lo mismo a las proposiciones independientes que a las subordinadas.
§ 462. Piden de ordinario el subjuntivo común las palabras o frases subordinadas que denotan incertidumbre o duda, o alguna emoción del ánimo, aun de aquellas que indirectamente afirman el objeto o causa que la ocasiona, v. gr.:
"Dudamos que vivas contento, aunque todo contribuye a que lo estés". Dudamos, forma indicativa que afirma la operación mental de dudar; vivas, forma del subjuntivo común, que presenta como dudoso el vivir contento; contribuye, forma indicativa, que afirma la contribución; y estés, forma del subjuntivo común, que sigue presentando como dudoso el estar atento.
"Me alegro de que goces de tan buena salud"; "Sienten mucho tus amigos que te resuelvas a expatriarte". Es claro que se afirma indirectamente que gozas de salud, y que te resuelves a expatriarte, porque estos hechos son los que producen la alegría y el sentimiento; y sin embargo, no tiene cabida el indicativo sino el subjuntivo común goces, resuelvas, porque en estos casos y en otros análogos prevalece sobre la regla que asigna el indicativo a los juicios, la que pide el subjuntivo común para las emociones del ánimo.
A esta influencia de las emociones puede referirse el uso notabilísimo que hacemos de las formas subjuntivas comunes en los juramentos y aseveraciones enérgicas. "Por Dios, que no se lleven el asno, si bien viniesen por él cuantos aguadores hay en el mundo" (Cervantes). "¿Bandoleritos a estas horas? Para mi santiguada, que ellos nos pongan como nuevos" (Cervantes). Lleven y pongan están en lugar de los indicativos llevarán y pondrán, que también puede unirse.