Hay un "efecto" que se llama yeísmo. Consiste en pronunciar una "ll" como una "y". Eso es erróneo, pero está muy extendido.
Una "ll" se debe pronunciar pegando la lengua al paladar, e intentando que se oiga la primera "l" como una "l". Practícalo exagerando: "me lllllllllllamo".
En realidad, el yeísmo está tan extendido, que te van a entender igualmente