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EL CUENTO DE LOS SENTIMIENTOS Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso: - ¿Jugamos al escondite? La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó: "¿Al escondite? ¿Y como es eso?" - Es un juego - explicó la LOCURA - en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego. El ENTUSIASMO bailó seguido por la EUFORIA. La ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATIA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse (¿para qué?), si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya), y la COBARDIA prefirió no arriesgarse... - Uno, dos, tres... - comenzó a contar la LOCURA. La primera en esconderse fue la PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al cielo, y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la BELLEZA; que si el bajo de un árbol, perfecto para la TIMIDEZ; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD; que si una ráfaga de viento, magnífico para la LIBERTAD. Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol. El EGOISMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira!, en realidad se escondió detrás del arco iris), y la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes. El OLVIDO... se me olvidó dónde se escondió! ... pero eso no es lo importante. Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR todavía no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores. -¡Un millón!- contó la LOCURA y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de la piedra. Después se escuchó a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología. Y a la PASION y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la ENVIDIA y, claro, pudo deducir dónde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo; el solito salió disparado de su escondite, que había resultado un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y, al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos:el TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva, la MENTIRA detrás del arco iris y hasta el OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos. Pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio. La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y las rosas... Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. La LOCURA no sabía que hacer para disculparse; lloró, rogó, imploró y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra, EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA LO ACOMPAÑA SIEMPRE. ...
 
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Hola, les comparto que encontré al que se considera el cuento más corto del mundo con tan sólo 7 palabras: Título: El dinosaurio Texto completo : Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Autor: Augusto Monterroso Ahora encuentro que hay otro cuento todavía más corto: Título: El emigrante Texto completo : -¿Olvida usted algo? - Ojalá. Autor: Luis Felipe G. Lomelí. ¿Qué opinas de esos cuentos? En lo personal creo que el del dinosario es genial porque me permite ser imaginativo tratando de adivinar todo lo que sucedió alrededor de esas palabras....
 
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La inmuscusión terrupta es un pequeño cuento extraído del libro "Último Round" de Julio Cortázar. Éste es un texto muy peculiar ya que casi todas las palabras son iventadas, es difícil de entender pero vale la pena leerlo. Como no le melga nada que la contradigan, la señora Fifa se acerca a la Tota y ahí nomás le flamenca la cara de un rotundo mofo. Pero la Tota no es inane y de vuelta le arremulga tal acario en pleno tripolio que se lo ladea hasta el copo. – ¡Asquerosa! – brama la señora Fifa, tratando de sonsonarse el ayelmado tripolio que ademenos es de satén rosa. Revoleando una mazoca más bien prolapsa, contracarga a la crimea y consigue marivorearle un suño a la Tota que se desporrona en diagonía y por un momento horadra el raire con sus abrocojantes bocinomias. Por segunda vez se le arrumba un mofo sin merma a flamencarle las mecochas, pero nadie le ha desmunido el encuadre a la Tota sin tener que alanchufarse su contragofia, y así pasa que la señora Fifa contrae una plica de miercolamas a media resma y cuatro peticuras de esas que no te dan tiempo al vocifugio, y en eso están arremulgandose de ida y de vuelta cuando se ve precivenir al doctor Feta que se inmoluye inclótumo entre las gladiofantas. – ¡Payahás, payahás! – crona el elegantiorum, sujetirando de las desmecrenzas empebufantes. No ha terminado de halar cuando ya le están manocrujiendo el fano, las colotas, el rijo enjuto y las nalcunias, mofo que arriba y suño al medio y dos miercolanas que para qué. – ¿Te das cuenta? – sinterrunge la señora Fifa. – ¡El muy cornaputo! – vociflama la Tota. Y ahí nomás se recompalmean y fraternulian como si no se hubieran estado polichantando más de cuatro cafotos en plena tetamancia; son así las tofitas y las fitotas, mejor es no terruptarlas porque te desmunen el persiglotio y se quedan tan plopas.
 
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I'm trying to find that poem which I learned in school, 45 years ago!!! It starts : "Quien es Dios, le dije un dia a mi madre siendo nina!" y la pobre con su carino temblando me contesto: Para que quieres saberlo.................
 
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Primer poema ublicado por el destacado poeta peruano César Vallejo en noviembre de 1911 en El Minero Ilustrado de Cerro de Pasco. El poema es el siguiente: SONETO El día toca a su fin. De la cumbre de un enorme risco baja el rebaño pastor garrido, que con pesadumbre toca en su quena un yaraví de antaño. El sol que lento cae, con su lumbre da un tinte de misterio y de tristeza a un campo de solemne soledumbre. La aura pasa suave. La noche empieza. La choza pastoral está a la orilla de un río de corriente silenciosa; hila en la puerta una india candorosa. Después los labradores de una cuadrilla rendidos se recogen a la choza. Da las seis un reloj de la capilla... ...
 
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¿Como le haria una carta formal al papa Benedicto ?
 
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I am translating my book into spanish, and even though I've been over it 3 times I'm sure there are still some mistakes, particularly in verb conjugation. I'd like some feeedback on Chapter One. Thanks in advance. Sabe Diós que nunca jamás me preponía ser de la clase trepadora de ninguna manera. Habría sido perfectamente contento vivir de mi vida entera en uno lugar, con sola una familia para amarme y cuidarme, en vez de vagar sobre el país como alguna vagabunda felina, depender de mis juicios y de la amabilidad de los extranjeros. Ciertamente nada de mi historia temprana indicó que mi caso sería excepcional. Las circunstancias circundante de mi nacimiento estaban tristemente típicas; la madre falta de discernimiento, padre anónimo, sola una de cinco gatitos indeseados de una litera superflua, condenado del comienzo ser el tema desafortunado de uno de esos ubicuos anuncios economicos: "los gatitos adorables, gratis al buen hogar", esa tipo de cosa. Por supuesto, las gatitas hembras no son fáciles para que econtrar los hogares, aun por gratis, así que mi hermana y yo fuimos eventualmente a parar en la tienda local de los animales domésticos, pero allí también, la gente mas o menos nos pasaron por alto durante mucho tiempo. Entonces un día una muchacha bonita quien tiene casi de cinco o seis años saltó en la tienda. Sortijas del marrón oscuro rebotaron debajo de un gorro azul hecho de punto, y el suéter azul que hecho el juego cayó negligentemente desde sus hombros. Ella marchó directamente a nuestra jaula y empujó sus dedos a través de la malla de alambre, intentar tocar la cola de mi hermana. Mi hermana abofeató a sus dedos con un pata minúscula y la muchacha rió. Sus padres les dan prisa hacia para ver en qué travesura se metió su hija. La madre frunció el ceño en nosotros y tomó su mano. "Ven conmigo, querida, vamos ya," ella impeló. "Todavía tenemos muchas cosas a comprar." Cuando la niña no respondió, su madre trató conducirla lejos, pero el resultado estuvo rebelión inmediata. "¡Quiero gatito!" ella lamentó, apegándose del alambre con su mano libre. Sus padres echaron un vistazo nervioso entre ellos. "Tú no necesitas un gatito, amor," su madre engatusó. "Ya tienes un perico y tres pezes de colores. Vamanos, ahora, tenemos que conseguirte algunos zapatos nuevos." "¡No quiero zapatos nuevos!" gritó la niña desafiante. "¡Quiero gatito!" Su padre trató a aflojar sus dedos del alambre, pero ella colgó aun más apretado y chilló a voz en grito. "¡Quiero gatito! ¡Quiero gatito!" Los padres comenzaron hacerse desesperados. "Querida, aquella es una muchacha gatita. De veras no queremos una muchacha gatita, ¿de acuerdo?" su madre suplicó. "Ya por favor sé una muchacha buena e iremos a un otro tienda del animales y buscamos un muchacho gatito amable ¿bien?" "¡No quiero muchacho gatito! Quiero ESO gatito!" Sus padres miraron uno a otro en la desesperación, cada uno esperando que el otro tuvo una idea. Ni unos ni otros. Resignados, llamaron al tendero, quien hubo esperado cerca y fingirido no notar el disturbio. Él abrió la puerta de la jaula y puso a mi hermana en una caja pequeña con los agujeros en ella. Entonces él agregó un bolso de la comida de gatos al saco que contuvo el grano de pájaros y alimento de los pezes que los padres hubieron comprado ya. Que llevó a cabo, la familia salió de la tienda, la mocosa victoriosa saltando orgulloso y llevando su trofeo más reciente, y sus padres desgraciados siguiendo detrás, totalmente derrotados. El día siguiente estuvo largo y solo para mí. Tambien el día proximo y el proximo. El tendero me dió una pelota de goma con una campana adentro para jugar, pero no estaba casi tanta diversión como luchar con mi hermana. Nadie ya hizo casa de mí, y comenzaba a parecer como si estaría allí por mucho tiempo. Unas semanas después un pareja joven y atractiva vagaron en la tienda. Dormida profunda cuando primero vinieron adentro, yo desperté cuando los perritos en la jaula de al lado comenzaron ladrar. Los amantes jóvenes deambularon por la tienda, abrazando de uno a, mirando todos los animales diferentes en sus jaulas. Cuando finalmente llegaron a mi estación yo estuve desentumeciendo a mis músculos de mi siesta. "Ay Sergio," arrulló la mujer, "¿No es él adorable? Exactamente como un pequeño tigre gris." "Él es una ella," la corrigió Sergio, comprobando el letero, "y sí, ella es adorable." Sintí juguetón después de mi siesta, asi perseguí mi cola en circulos algunas veces y golpeé mi pelota a través de la jaula. Se enterró debajo de los papeles triturados y tireme adentro tras de él y emergí adornada agradablamente con una salpicadura del confeti. La mujer joven se levantó arriba y abajo y rió aliviamente. "Eso es lo que quiero," ella suspiró. "Ese pequeña gatita monada." "¿Eres segura que es una idea buena, consiguir a una hembra, quiero decir?" Su compañero pareció algo dudoso. "¿Qué sucede cuando ella crece y comenza a parir gatitos suyos?" "No va a pasar," ella insistió. "La guardaré adentro. Ella no será ningún apuro jamas, vas a ver." Ella se arrimaró más cercano a su marido y enganchó los pulgares en su cintura. "¿Por favor, por favor, por favor? Es mi cumpleaños, y es lo que quiero de veras, ¿por favor?" Sergio rió y besó su frente. "Bien, Belita, si eres seguro que es lo que quieres de veras." Juntos escogieron algo de comida de gatos y una pelota de goma roja y un ratón azul del menta de gatos, mientras que el tendero desdobló otra caja con agujeros. Estuve en camino a un hogar nuevo. * * * * * * "¿Has decidido como vas a llamar tu pequeña creadora de travesura?" Sergio estuvo estirado en el sofá con su cabeza descansado sobre el regazo de Belita. Ella tiene sus piernas dobladas por debajo de ella, y torció una mechón de su pelo azabachado enrollado de sus dedos mientras que me ocupé en una exploración meticulosa de su vacío bolso de libros en la mesita del café. Ella rió aliviamente en su descripción de mí. "¿Creadora de travesura, eh? ¡Ya vas a ver quien es un creadora de travesura!" Ella despeinó su pelo y tiró un manojo grande por abajo sobre sus ojos. Él tendió para arriba sus brazos y tiró hacia abajo su cabeza para un beso. "No contestaste a mi pregunta. ¿Como debería llamar al pequeño monstruo? ¿'Oye tú'? O qué te parece 'Yo, gato'?" "Claro que no, tonto." Belita inclinó su cabeza a un lado para que su pelo largo y rubio rozó a su cara. "¿Qué te parece 'Pantera Tigris'? Ése es el nombre científico para el tigre." Sergio rió. "En este caso porqué no simplemente se llama 'Tigre'?" "No, tigre es demasiado común. Voy a llamarla 'Tera'." "Tera." Sergio negó con la cabeza. "No sirve, no sirve ni mucho menos. Suena como un nombre para una planeta, quizá, o una nueva clase de vitamina. Me gusto más 'Tigre'." "¡Eres terrible!" Belita se levantó por una salto del sofá, descargando el pobre de Sergio sobre el piso. "Por ése puedes fregar tu propa espalda esta noche." Ella entró con gesto exagerado en la cocina y comenzó a golpear alrededor con los potes y las ollas. Sergio suspiró. "Ven aquí, Tigre." Él tendió la mano en el bolso del libros y cosquilleó mi vientre. Yo mordisqué sus dedos y él se rió entre dientes. "Realmente eres un tigre, ¿no?" Él hizo rodar con mi pelota nueva de la mesa y a través del cuarto. Yo cargué tras mientras que él rebotó del estante para libros y en el pasillo. Lo golpeé nuevamente en la sala, y Sergio y yo alternamos en golpearlo de allí para allá hasta que Belita le llamó a la cena. Los días próximos estaban algo confusos, entre Belita llamándome "Tera", y Sergio llamándome "Tigre", pero antes de pasó mucho tiempo Belita cedó y comenzó a llamarme "Tigre" también. Después de que era más fácil. My hogar nuevo era pequeño y acogedor, con pisos de la madera noble en vez de moquetas, y con algunas mantas pequeñas esparcido aquí y allá. Me parecía bien, porque los pisos de madera son magníficos para correr y deslizar, y las mantas son divertidas para gatearsedebajo o enrollarse adentro. Deseaba sin embargo que mi hermana podría venido conmigo a este lugar nuevo. Habría sido tanto más divertido tener a alguien de mi propio tamaño con quien a perseguir y luchar. Los recién casados fueron un estudio en contrastes. Sergio era alto y moreno, reservado y muscular. Su vestuario consistía en pantalones vaqueros azules, camisas del trabajo del dril de algodón y botas robustos con tapas altas, y su transporte era un vieja furgoneta abollada. Belita era corta y rubia con ojos azules, un bulto de hoyuelos y risillas. Ella montaba una motocicleta pequeña a sus clases en la universidad local, y ella parecía tener siempre un libro en su regazo. Algunas noches después de la cena los dos de ellos escuchaban a la música y bailaban y se arrimaban hasta la madrugada. Otras veces jugaraban juegos como Monopoly y Scrabble en el piso de la sala. Me gustaba mucho los juegos tambien, pero inventaba mis propias reglas. Mi estrategia era directa y simple. Sencillamente cargaba en el medio de cualquier juego que ellos jugaban y dispersaba las tarjetas o los pedazos del juego a los cuatro vientos. Ya que nunca podrían pensar en cómo reponer todos a donde que habían sido, me ganó por incumplimiento. Temprano por la mañana de un domingo Sergio estuvo de pie delante del armario con unas corbatas en su mano, tratando decidir en cuál de ellos llevar con su solo y único traje. Yo salté por arriba, engaché un bonito de azul y lo acarré en el cuarto de baño. "¡Oye, vuélvete aquí!" él gritó. Él perseguió tras de mí y me acorraló detrás del excusado. "Dámelo, bestia pequeña. Belita sacaría la mugre si ella te vió con esa! Esa estaba mi regalo de cumpleaños el año pasado." Él sacó uno otro del manojo y lo arrastró a través de mi espalda. "Aquí, puedes tener ésta. Te lo ruego y troca, ¿bien?" Él aflojó el azul fuero de mis garras y lo enrolló de su mano. "Vas a meterme en apuro grande, muchacha." La corbata nueva pronto se hizo mi juguete favorito. Lo arrastaría através de todo del apartamento con Sergio persiguiéndome, entonces él lo arrebataría y lo arrastraría a otra cuarto con mí galopando tras, intentar conseguirlo de nuevo. Era un juego maravilloso. Meses pasaban. Los días se hicían cortos, y las noches mucho mas frescas. Las hojas del árbol afuera por la calle se volvió marrón y cayó a la tierra. El cielo se hizo gris y nublado, y un viento penetrante y frío llevó las hojas muertas en la cuneta y a largo de la calle. Por la noche tenía que arrastrarme debajo de las mantas para mantener caliente. Abajo al fondo cerca de los pies de Belita parecían ser el mejor lugar. Sus pies estaban bien calientes, y ella no daban patados todo del tiempo como hizo Sergio. No importa que frío hicía, sin embargo, el apartamento pequeño siempre rebosaba con la calidez y el amor. * * * * * * * Una tarde frío la pareja joven salieron de compras después de la cena y regresaron con, de todas las cosas, ¡un árbol! Creé que hubieron perdido el juicio. Tenían plantas en la casa antes, es verdad, pero esas eran sólo plantas pequeñas en macetas que se sentaban en la mesita de café o dejaban colgados en suspensiones de macrame en las ventanas. Este árbol estuvo casi tan alto como Sergio mismo, y no tuvo ni testo ni suelo, sólamente un poco soporte improvisado de dos pedazos de madera. "Bien, ¿dónde lo quieres?" La voz de Sergio vino de algúna parte detrás de las verdes ramas que temblaron. "Allí, en la esquina," señaló Belita, como si su marido actualmente pudo verla. "Espera un momento. Déjame mover la librería pequeña." Sergio dejó caer el árbol con un ruido sordo. "¡Chispas, esa cosa es pesada!" Él se tiró en el sofá y apoyó sus pies sobre la mesita de café. Belita frunció el ceño y él los puso rápidamente en el piso. "¿Sabes dónde están las decoraciones?" "Por supuesto yo se. Tú simplemente quita esa cosa de madera y lo puso en el otro soporte." Belita volvió con una caja llenada con toda la manera de objetos brillantes y luminosos, y los dos de ellos comenzaron a colgarlos en el árbol. Pareció muy divertido, así que decidí echar una mano y ayudarlos. Sólo pude alcanzar a las ramas inferiores, pero logré golpear tres de las bolas al piso antes de que ellos me ahuyentó lejos. Asomé mi cabeza en la caja y di cuento de un cuerdo largo de oropel reluciente, como una serpiente plateada. La acarreé fuera y me dirigí hacia la cocina, arrastrandola detrás de mí, pero Sergio cortó mi retirada en la puerta. Él alzaprimó la "serpiente" de mi boca y la llevó nuevamente a la sala. Comenzó enrollarla del árbol, y inmediatamente me eché sobre el otro punto. Ese estuvo cuando Belita me puso en el dormitorio y cerró la puerta. Cuando ellos por fin déjeme fuera de nuevo la transformación estuvo asombrosa! Los ornamentos de rojo y de oro y de plata colgaron de cada rama, y un desfile de luces coloreadas parpadeó por intervalos. El olor exótico llenó el apartamento y estimuló mi curiosidad, pero cuando mastiqué una de las ramas él supo repugnante y me dió náuseas. Abofeaté a una de las bolas rojas, pero para mi asombre no cayó este vez. Estuvo atado con un trozo de estambre en lugar de un gancho. A partir de ese día se parecía que siempre algo ocurría en nuestro hogar pequeño. Las noches estaban llenas de visitantes, y el hablar y cantar y comer duraba hasta muy entrada la noche. Todos los días las tarjetas amontaban un poco más alto sobre la mesita en la esquina, y cajas envueltas de adorno casi abrumaban el armario del pasillo. El apartamento entero bastante flotaba con todos los olores deliciosos que vino de la cocina minúscula, pues la pareja feliz cocinaban al horno las galletas y las totras y los panes perfumadas de canela, todos los cuales ellos envolvían en papel de aluminio y cintas azules. Algunos ellos daban a los muchos amigos que vinían a visitar, y algunos llevaban en la furgoneta de Sergio. Todo el mundo se parecía inusualmente amable y emocionado, como si en cualquier momento algo maravilloso iría a suceder. Finalmente, llegó el gran día. Sergio y Belita trajeron todos los paquetes de su escondite en el armario, y un montón espectacular ellos hicieron. Los grandes y los pequeños, los rondos y los cuadrados. Belita abrió lo más pequeño primero. "Aquí tienes, criaturita." Ella me lanzó un nuevo ratón de menta de gatos. Entonces ella y Sergio procedieron a desenvolver todos los otros paquetes bajo el árbol. Pronto el piso de la sala estuvo lleno de los papeles y las cintas y las cajas vacías. ¡Qué oportunidad! Salté en una pila de papel rojo, y él hizo una maravillosa sonido crujido. Me deslizé debajo de una hoja grande de papel azul y la llevé a través del cuarto conmigo. Corrí de acá por allá una y otra vez, saltando y revolcando y desgarrando. Sergio y Belita los dos rieron de mí, pero no me importé. Salté en una de las cajas grandes y cavé bajo de las bolitas del papel de seda adentro. Entonces salté afuera y adentro otra vez. No he tenido lo más divertido hace muchos meses! Siguiente traté una caja pequeña, pero no pude entrar todo de mí adentro de ésta. Mi mitad delantera estuvo adentro, pero mis cuartos traseros todavía sobresalió, por lo que la empujó hasta encontré con una pared. Al menos supongo que estaba una pared. Traté retirarme, sólo descubrir que mi mitad delantera estuvo atascada firmemente adentro. Seguí marchar atrás, dando vueltas por aquí y por allá, pero ya seguí una presa. Finalmente me choqué contra la mesita de café y la caja se soltó. Sergio y Belita ahora apoyaron en el suelo y rieron a mandibulas batientes. Surqué a través de la pila de nuevo, agarré un pedazo largo de cinta roja, y lo llevé en la cocina. Sergio perseguió trás de mí, pero estuve demasiado rápido para él este vez. Doblé detrás entre sus pies y pasé zumbada del pasillo al dormitorio. Debajo de la cama me zambullí, el lugar unico que supe que él no pudo seguir. Él tendió su mano hasta por lo que pudo, pero me huí fuera el otro lado y corrí devolvando abajo del pasillo a donde Belita esperó, apoyada para arriba contra el sofá. Ella se rió tan intenso que me temí que ella se lastimaría. Drapeé la cinta a través de su regazo y me rozé contra su pierna. "Tonta Tigre," ella se rió tontamente. "Muchacha tontisima." Ella ató la cinta en un lazo enorme y flojo enrollado de mi barriga, y yo volví y di vueltas, tratando sacarlo. "Bien, bien, es bastante," Sergio rió. "No atormentarla demasiado." Él desató la cinta y la enrolló de su mano. Entonces él comenzó a recoger todos las cintas y los papeles rasgados. Él recolectó todas las cajas y bolsas vacías y los atestó con patadas en una caja grande y los puso afuera para el basurero. Estuve muy triste de verla ir. Hube estado el patio de recurro perfecto del minino. Teníamos una invierno largo y miserable y lluvioso ese año. Durante tres meses enteros se pareció como el sol nos abandonamos por completo. Eventualmente, sin embargo, las tormentas amainaron y el sol salió. ¡El sol beato y glorioso! El pobre de árbol sin hojas afuera por la calle se desarolló en una nube de flores rosdas, y un centenar de mariposas aparecían y revoloteaban de flor a flor. Los días hicían cálidos, el sol brillaba la mayor parte del tiempo, y aún cuando lluvío, estaba un lluvia suave y apacible que crecío las flores en vez de batirlas abajo en el lodo. Cada mañana, aun antes de la luz del día, un sinsonte afuera de nuestra ventana del dormitorio despertaba a nosotros todos con su canción de los buenos dias, su manera que decirle a cada otro pájaro en la vecinidad que éste estaba SU territorio, y que mucho más vale mantener las distancias. Él y su hembra construían un nido en el árbol afuera, y una familia de ardillas seguían pasando de pronto adentro y afuera de un agujero en el tronco. Todo el mundo se parecía estar bastante fecundo de la vida nueva. En aquél entonces más o menos comencé a sentir algunas sensaciones de la la primavera de mis propias. No sabía lo que era, exactamente, sino de una clase extraña de inquietud dentro de mí que me causaba desear salir y vagar. El gran gato hembro negro desde arriba de la calle se parecía percibirlo, también, y cada noche se presentaba y me daba una serenata a través de la ventana. Quería mucho salir y acompañarlo, pero no podría abrir la puerta por mí mismo, y Sergio y Belita simplemente negaban permitirme ir afuera. No importa por mucho que supliqaba y pidía, decían siempre que "no". Una vez me hice muy enfadada y mordí Belita en el tobillo, no muy fuerte, pero ella se enfadó y me golpeó lejos. Realmente no deseé lastimarla, simplemente estuve tan frustrado que no upe qué más hacer. Después de un rato, se salieron los sensaciones extraños y me sentí como mi ser vieja nuevemante. Estaba bastante un rato después de que Belita me arrimaría otra vez, sin embargo. Algo más ha cambiado, también, algo entre Sergio y Belita. Ellos sonrían uno a otro mucho más, un "tengo un secreto" clase de sonrisa, y parecía como si nunca dejaban de abrazar unos a los otros. Pronto Belita comenzaba a volverse un poco redonda por la barriga. Ella no engordaba, exactamente, pero cada vez que yo trataba a sentar en su regaza, no había tanto regazo como antes. Estaba extraño, porque Belita siempre ha sido algo chiflada de su salud, y ella todavía hizo tanto de ejercicios como siempre, quizá incluso más, pero no parecía que tenga importancia jamás. Ella simplemente volvaba más y más redonda. Dentro de poco vino el verano, y las temperaturas altas comenzó de verdadero. El apartamento volvía terriblemente encerrado durante el día, por eso ellos siempre dejían abierta la ventana del cuarto de baño para que podía acostarme en el alféizar y conseguir un poco del aire fresco. Por la noche abrían todas las ventanas y ponían un ventilador en el piso para traer adentro el aire fresco. Ahora, en lugar de dormir en la cama con ellos, hacía mi cama en el piso al lado de la ventana. Estaba más fresco. Sergio y Belita hacían algunos cambios muy sustanciales en el cuarto a través del pasillo de donde dormían. Había sido la sala de costura y la biblioteca de Belita, pero ahora ellos colgaban cortinas nuevas y tonto papel pintado con los conejos y los arcos iris en todos partes. Trajían muebles nuevos, también, una mecedora y una cómoda pequeña, y un camita con verjas por todos lados. Naturalmente, suponía que estaba para mí, pero cada vez que saltaba adentro ellos me tiraban debajo sobre el piso. Habían juguetes, también, una caja enorme llena de ellos. Muñecas, animales de peluche rellenos, y los bloques grandes de plástico en colores brillantes. Cuando llevaron a cabos, ellos cerraron la puerta firmamente. Belita había dejado de ir a las clases, pero todavía leía mucho, y cuando ella no leía, ella cosía. Me gustó de tenerla en casa todo el tiempo, pero ella nunca parecía tener tiempo para jugar conmigo como solía hacer. Si la tría mi ratón del menta y lo ponía en su regazo, siempre estaba "No ahora, Tigre" o "¿No ves que estoy ocupada ahora?" Pues, ¿cuando ya no estaba ocupada más? Trataba jugar por mí mismo, pero simplemente no estaba igual. Entonces un día algo pasó que cambió todas de nuestras vidas para siempre. No parecía muy importante en aquel entonces, pero ya lo veo que estuvo cuando comenzó todos las problemas. Me eché a patadas de la cama algo bruscamente una mañana por Belita quien estuvo obviamente muy emocionada en cuanto de algo. "Despiértate, cariño." Ella sacudió violentamente el hombro de su marido. "Vamos, despiértate. Es la hora. " "¿Qué hora es?" Él dió un vuelta y miró en el reloj. "Solamente las dos y cuarto. No tengo que despertarme hasta las seis. Se quede a dormir de nuevo." Él dió un vuelta y tiró las mantas para arriba sobre de su cabeza. Belita lo sacudió otra vez. "¡Sergio, despiértate! Tenemos que ir al hospital. ¡Vamos! " "¿El hospital? ¿Horita?" Sergio estuvo de repente bien despierto." ¿Estás segura?" "¡Por supuesto estoy segura! Date prisa, se veste." Ella lanzó algunas ropas sobre la cama y sacó una maleta pequeña fuera del armario. Sergio corrió de un lado a otro buscando sus zapatos, y Belita seguió decir, "¡Apúrate!" Estuvo todo lo que pude hacer para evitar ser pisoteado a la muerte. Finalmente decidí que debajo de la cama estuvo el único lugar seguro para mí. Ellos hicieron un par de llamadas teléfonicos y salieron sin siquiera desayunar. Por suerte todavía tuve un poco de comida seca en mi tazón del día antes, que por lo menos no tuve que pasar hambre. Sergio llegó tarde a casa por esa tarde, mucho más cansado que de costumbre. Abrió una lata de comida de gatos para mí y se fué en el dormitorio y se tiró sobre la cama. Ni siquiera dió la molestia de comer o ducharse. Esperé que Belita llegará a casa en cualquier momento y comenzará su cena, pero estuve bien más de las seis y ella todavía no acudió. Sergio despertó un rato después de hizo oscuro y preparó para él mismo un emparedado de queso y un vaso de leche y lo llevó en la sala. Puse mi pata en su rodilla y maullé y él me llevó en su regazo y me dió un bocado del queso. Entonces él rascó mi cuello y entre mis omóplatos y todo lo largo de mi espalda. No había tenido tan mucho atención hace mucho tiempo, y realmente le disfruté! Belita todavía no estuvo en casa cuando vino la hora de acostarse, asi que me apelotoné sobre la almohada a su lado para hacer compañía a él. El apartamento se pareció tan frío y vacío sin ella allí. Vino la mañana, y aún ningún Belita. Sergio preparó el desayuno para nosotros dos, y salió por un rato. Él regresó unos horas después, más feliz que le visto nunca. ¿Cómo pudo estar tan alegre cuando nuestro Belita querida estuvo perdida? Estuve muy preocupada. Ella nunca ha desaparecido como esto antes. Sergio y yo pasamos mucho tiempo juntos durante los dos días siguientes. Estoy seguro que él debó notar la falta de Belita tanto como yo, pero él no pareció preocupado de ella ni mucho menos. Entonces una tarde él la trajo de vuelta a casa, y sopuse que todo volverían a normal. Estuve equivocado. Nada sería el mismo nunca más.
 
 
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Papá , ¿cuánto ganas? La noche había caído ya. Sin embargo, un pequeño hacía grandes esfuerzos por no quedarse dormido; el motivo bien valía la pena: estaba esperando a su papá. Los traviesos ojos iban cayendo pesadamente, cuando se abrió la puerta; el niño se incorporó como impulsado por un resorte, y soltó la pregunta que lo tenía tan inquieto: -Papi, ¿cuánto ganas por hora? –dijo con ojos muy abiertos. El padre, molesto y cansado, fue tajante en su respuesta: -Mira hijo, eso ni siquiera tu madre lo sabe, no me molestes y vuelve a dormir, que ya es muy tarde. -Si papi, sólo dime, ¿cuánto te pagan por una hora de trabajo? –reiteró suplicante el niño. Contrariado, el padre apenas abrió la boca para decir: -Ochocientos pesos. -Papi, ¿me podrías prestar cuatrocientos pesos? –preguntó el pequeño. El padre se enfureció, tomó al pequeño del brazo y en tono brusco le dijo: -Así es que para eso querías saber cuánto gano, ¿no?. Vete a dormir y no sigas fastidiando, muchacho.... El niño se alejó tímidamente y el padre, al meditar lo sucedido, comenzó a sentirse culpable: "Tal vez necesita algo", pensó, y queriendo descargar su conciencia se asomó al cuarto de su hijo y con voz suave le preguntó: -¿Duermes hijo? -Dime papi, respondió él entre sueños. -Aquí tienes el dinero que me pediste. Gracias papi –susurró el niño mientras metía su manita debajo de la almohada, de donde sacó unos billetes arrugados . ¡Ya completé! –gritó jubiloso-. Tengo, ochocientos pesos..., ahora papá: ¿ME PODRÍAS VENDER UNA HORA DE TU TIEMPO? ...
 
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I have written a summary in Spanish and I need some help with proof reading it. I will appreciate any help. Thank you. Sorry it is a little long. Episodio uno se lleva a cabo en La Gavia, una hacienda en México donde Don Fernando Castillo, el patriarca de la familia Castillo Saavedra, recibe una carta de Teresa Suarez de España. Esta carta revela un secreto que Don Fernando tiene otra esposa, su primera esposa, se llama Rosario quien había no murió en la guerra civil de España. También, tuvo un hijo con ella. Por eso para investigar estas afirmaciones, Pedro, el hermano de Fernando, contrata una abogada de Los Ángeles se llama Raquel Rodríguez. Raquel va Sevilla en España para buscar a Rosario. Primero necesita buscar a señora teresa Suarez quien escribe la carta a Fernando. Raquel busca ella en un casa en la calle Pureza esta en el barrio de Triana. Pero sin suerte. En vez se encuentra la familia Ruiz que es la familia de un hijo de Teresa. No sabían nada sobre Rosario pero Miguel Ruiz habla con Teresa por teléfono y le informa Raquel que Teresa es en Madrid y Raquel tendría que ir allí para hablar con Teresa. Así Raquel lo informa Pedro de todo lo aprendido y hojas para Madrid. Finalmente conoce a la Sra. Suarez quien le dice a su que Rosario salido de España con su hijo se llama Ángel Castillo y fue a la Argentina después de la Guerra Civil donde se casó por segunda vez con Martin Iglesias porque piensa que Fernando había muerto en la guerra. Teresa da a Raquel unas cartas que tiene la dirección de Rosario en Argentina y Elena Ramírez ayuda a Raquel a obtiene el certificado de nacimiento de Ángel Castillo de Sevilla. Así Raquel le informa Pedro y hojas para Buenos Aires para busca a Rosario y Ángel. En Buenos Aires, Raquel se entera de Arturo Iglesias, otra hijo de Rosario, que los dos Rosario y Martin están muertos y Ángel vivir en Puerto Rico. Así Raquel hojas para San Juan donde se entera de que Ángel Castillo casado pero los dos había muerto está ano. Tenían dos hijos: una hija se llama Ángela Castillo y un hijo se llama Roberto Castillo. Roberto estudia arqueología y trabaja en una excavación en México. Raquel convence a la abuela de Ángela para que le permita ir a México y conocer a su abuelo Fernando. La historia terminar cuando estaban por salir para el aeropuerto y reciban malas noticias sobre Roberto quien había un accidente en México.
By xgiavxgiav  
 
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I was asked to summarize the important things in 4 chapters. If someone can proof read the following paragraphs for me, I will really appreciate it. Las cosas importantes que ocurren en episodio nueve se llama estaciones son que Raquel recibe un telegrama de Pedro sobre don Fernando está muy mal, recobre su cartera y desayuné con Alfredo. Después, fue al taller de Federico y conoce a unos músicos. Por la tarde fue al Corte Inglés y compra ropa de primavera. Pedro se lo dice a Fernando que Rosario no murió en la guerra y tuvo un hijo. Al final de la guerra se fue a vivir a la Argentina y se casó de nuevo. Las cosas importantes que ocurren en episodio diez se llama cuadros son que Raquel visita al Museo del Prado y se encuentra con Alfredo y el Sr. Díaz. Raquel le escribe una tarjeta postal a su mama y papa describir los estilos de pintura y los cuadros de El Greco, Velázquez y Goya. Le da la foto de Miguel y Jaime a la Sra. Suarez y conoce a María, la novia de Federico. En episodio once, Raquel se entera de que hay una demora porque la agencia de viajes tenido problemas en reservar su asiento el vuelo para Buenos Aires. Va a la agencia de viajes para resolver el problema y luego va al aeropuerto a sale para la Argentina. En episodio doce, Raquel se entera de que Rosario tiene otra hijo se llama Arturo Iglesias quien es medico (psiquiatra). Arturo es medio hermano de Ángel Castillo y le cuenta a Raquel la triste historia de Martin, su padre y padrastro de Ángel y que Martin y Rosario había muerto y Ángel se embarco como marinero.
By xgiavxgiav  
 
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Alguien tiene la traduccion al español del libro clasico de niños "Goodnight moon" or alguna idea donde encontrarlo. Lo he buscado para comprarlo pero no le encuentro. Gracias
 
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A BOLASPAMBA [En su parroquialización] Bolaspamba, siente orgullo De haber sido bien nacida En cuna privilegiada…. Tu cabeza al sur descansa Sobre el Cerro de Chorrera. Desde el Este te contempla El mirador de Pulgueras. A tu Norte está El Alto, Heroico en tiempo de guerra. Y al Oeste está el solemne Y adusto Despeñadero. A estos cuatro guardianes, Acompañan tres hermanas: La mayor, la Gran Quebrada, Las dos menores, La Juana, Y aquella de Las Iguanas. Naturaleza e historia Aunque no muy favorables Te han hecho empero deseable Y por muchos codiciada. Por eso te han defendido Quienes muy bien te han querido. Bolaspamba, bosque seco, Con sed de agua y de glorias Esperas reverdecer Cuando vuelvan tus mejores Esperanzas y valores. Ni Macondo ni Comala, Bolaspamba es todo historia: Desde Juan Mateo Vivas Hasta estos últimos Córdova, Que, desde ya, te auguramos El mejor de tus futuros. Lic. Angel María Córdova González 15 de julio de 2006 ...
 
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Este interesante poema es del autor de Tradiciones Peruanas . Podemos apreciar una faceta más de este escritor peruano. LA POESÍA ¿Es arte del demonio o brujería esto de escribir versos? -le decía, no sé si a Calderón o a Garcilazo un mozo más sin jugo que el bagazo. Enséñame, maestro, a hacer siquiera una oda chapucera. -Es preciso no estar en sus cabales para que un hombre aspire a ser poeta, pero, en fin, es sencilla la receta. Forme usted líneas de medidas iguales, y luego coloca juntas poniendo consonantes en la punta. -¿Y en el medio? -¿En el medio? ¡Ese es el cuento! Hay que poner talento. ...
 
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Tendré que escribir un papel acerca de un tema de los cuentos de un escritor o una escritora, eligiendo entre una lista de ellos que hemos leído en clase. Pienso elegir o Horacio Quiroga, o Mercedes Abad, o Lydia Cabrera. ¿Qué piensan Uds., cuales son sus cuentistas favoritos? ¿Hay alguna historia de que debo darme cuenta?
 
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Hola: Si no es demasiado pedir, estoy solicitando su ayuda para interpretarme en Inglés este hermoso trozo de poesía: "Si sobre mi sepulcro vieres brotar, un dia, Entre la espesa hierba sencilla, humilde flor, Acércala a tus labios y besa el alma mia, Y sienta yo en mi frente, bajo la tumba fria, De tu ternura el soplo, de tu hálito el calor." Esperaré su respuesta. Gracias.
 
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La noticia se publicó en la página que [url=[link]]FDE tiene en Facebook[/url], pero para los que no tengan: Ayer murió Miguel Delibes tras una larga enfermedad. ¿Quién es/fue Miguel Delibes? Un novelista español, un amante de la naturaleza, uno de los escritores más importantes del siglo XX, una persona que nos deja con muchísimas obras, entre ellas destacan "Cinco horas con Mario" y "Los Santos inocentes". ¡Descansa en paz!
 
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Paquito Salvador Díaz Mirón Cubierto de jiras, al ábrego hirsutas al par que las mechas crecidas y rubias, el pobre chiquillo se postra en la tumba, y en voz de sollozos revienta y murmura: "Mamá, soy Paquito; no haré travesuras." Y un cielo impasible despliega su curva. "¡Que bien que me acuerdo! La tarde de lluvia; las velas grandotas Que olían a curas; y tú en aquel catre tan tiesa, tan muda, tan fría, tan seria, y así tan rechula! Mamá, soy Paquito; no haré travesuras." Y un cielo impasible despliega su curva. "Buscando comida, revuelvo basura. Si pido limosna, la gente me insulta, me agarra la oreja, me dice granuja, y escapo con miedo de que haya denuncia. Mamá, soy Paquito; no haré travesuras." Y un cielo impasible despliega su curva. "Los otros muchachos se ríen, se burlan, se meten conmigo, y a poco me acusan de pleito al gendarme que viene a la bulla; y todo, porque ando con tiras y sucias. Mamá, soy Paquito; no haré travesuras." Y un cielo impasible despliega su curva. "Me acuesto en rincones solito y a obscuras. De noche, ya sabes, los ruidos me asustan. Los perros divisan espantos y aúllan. Las ratas me muerden, las piedras me punzan... Mamá, soy Paquito; no haré travesuras." Y un cielo impasible despliega su curva. "Papá no me quiere. Está donde juzga y riñe a los hombres que tienen la culpa. Si voy a buscarlo, él bota la pluma, se pone muy bravo, me ofrece una tunda. Mamá, soy Paquito; no haré travesuras." Y un cielo impasible despliega su curva.
 
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Dado que llevo un tiempo un poco ausente, ya va siendo hora de que contribuya un poquito... Saludos
 
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Hola todos. Estoy aprendiendo Español y quiero escribir una carta a mi amiga en México (estoy en Canadá). Yo le pregunto que si usted quiere, leyó el texto abajo y le correge. Tengo ambas el versíon Español y el versíon Ingles si usted no pueden comprendirle el texto Español. Gracias. Español Querida Ana En primer lugar, yo debo disculparte para nuestro plática por teléfono. Yo pienso que mi Español todavía no es bastante bien para hablar por el teléfono. El calidad de sonido mal y la falta de lenguaje de cuerpo hace muy difícil para comprendo. No obstante, yo espero que nosotros podemos escribirse cartas y que uno día mi Español estará bastante bien para un plática por teléfono. Nuestro viaje a Canadá estaba bien. La bebé ha dormido casi todo el tiempo. El tiempo aquí es mas bien ahora. La temperatura es alrededor de 2°C y el nieve ha comenzado a fundirse. Yo tengo mucho de tiempo ahora porque no hace mucho de trabajado para me por probablemente yo voy dedicar tiempo en las montañas. Yo espero que todo es bien allí. Estoy asumiendo que cuando tu la leer esta carta la semana Santa sera terminado. ¿Es lentamente allí para te ahora? ¿Te hijos es feliz de están en escuela de nuevo? ¡Ya estoy le echando de menos te Pizza! He incluido unas fotografías he le tomado aquí que yo estaba pensando tu vas le gustar. La primera esta me con mi amigo Scott a su casa en el bosque. Él ha le disfrutado mucho mi descripción de tú y Aticama y tenemos la intención de viaje allí pronto. La fotografía con el ferrocarril yo he tomado al lado de el Rió Athabasca en nuestros montañas. La fotografía con me sentarse encima de una montaña es un lugar especial a me. La montaña no tiene un nombre oficial por yo he le llamado «Alcazar Mountain» o la montaña alcázar porque la arriba parece como un alcázar. El rió abajo llama «Clearwater River» o el río con agua claro. Es un lugar muy hermoso. Lo siento para me escritura. Estoy se entusiasmando por te carta. Ingles Dear Ana, Firstly, I should apologize for our telephone conversation. I think that my Spanish is just not yet good enough to carry on a telephone conversation. The poor sound quality and lack of body language make it very difficult for me to understand. I do however hope that we can exchange letters and that eventually my Spanish will be good enough for a phone conversation. The journey home went well. The baby slept the whole way with no problems. The weather here took a turn for the better. The temperature is sitting around 2°C and the snow is starting to melt. I have a lot of extra time now as there is not much work for me so I'll probably spend some time in the Mountains. I hope everything is good there. I assume that when you read this letter Easter week will be over. Have things slowed down a lot for you there now? Are your kids happy to be back at school? I am already missing your Pizza! I have included some photographs I took here at home that I thought you might like. The first photo is me with my friend Scott at his home in the woods here. He really enjoyed my description of you and Aticama and we are thinking of planning another trip there sometime soon. The photograph with the railroad track I took along the Athabasca River in our mountains here. The one with me on a mountain is a special place to me. The mountain I am on does not have an official name so we named it "Alcazar Mountain". The river is called "Clearwater River". It is a very beautiful place. Sorry for my poor writing. I looking forward to hearing from you.
 
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